El Llobregat

El Jalifa ahmadía lanza un mensaje seguido por 'El Llobregat': “La humanidad desea vivir en paz”

Enviado especial Tilford (Reino Unido)

Xavier Adell | Domingo 17 de mayo de 2026

En plena escalada de conflictos internacionales y con el temor creciente a una guerra global, el líder espiritual de la Comunidad Musulmana Ahmadiyya, Mirza Masroor Ahmad, ha hecho un llamamiento a la unión entre religiones y culturas para frenar “un mundo en llamas”. El mensaje ha sido pronunciado durante el National Peace Symposium 2026, celebrado en Reino Unido y al que ha asistido una representación de El Llobregat invitada por la propia comunidad ahmadía. Durante su discurso, el Jalifa ha defendido que el islam “es un camino hacia la paz” y ha responsabilizado a las grandes potencias y a la ONU del deterioro de la situación internacional, en un mensaje especialmente relevante para territorios multiculturales como el Baix Llobregat y L’Hospitalet.



El líder de la Comunidad Musulmana Ahmadiyya, Mirza Masroor Ahmad, ha hecho este sábado un llamamiento a que personas de distintas religiones y creencias se unan para trabajar conjuntamente por la paz mundial. Su Santidad el Jalifa ha lanzado estas profundas palabras durante su intervención en el National Peace Symposium 2026, que se está celebrando en Tilford, Reino Unido, sede internacional de la comunidad ahmadía, un evento al que ha sido invitado a participar El Llobregat (formando parte de la delegación española) por haber colaborado en la difusión del ideario y la fe este colectivo islámico. El Jalifa ha defendido que “cada persona tiene un papel fundamental” -lo que tiene un especial sentido entre los habitantes de territorios tan multiculturales y diversos como el Baix Llobregat y L'Hospitalet- para evitar que el mundo siga avanzando hacia una escalada bélica global. Mirza Masroor Ahmad ha insistido en que la humanidad necesita “un compromiso real con la paz” por encima de intereses políticos, económicos o estratégicos.

En un discurso marcado por la preocupación ante el crispado clima internacional, Su Santidad ha advertido de que el mundo atraviesa una situación extremadamente grave y ha asegurado que los conflictos actuales y la creciente tensión entre potencias son consecuencia de los “fracasos geopolíticos” de los líderes mundiales y de organismos internacionales como las Naciones Unidas (ONU).

Un camino hacia la paz

El líder espiritual ahmadía ha defendido también que el papel del islam en la resolución de los conflictos: “es y debe ser un camino hacia la paz”, rechazando las voces que relacionan esta religión con la violencia o el extremismo. “Muchos tratan de culpar al islam del desorden mundial y eso es falso y dañino”, ha afirmado. Estos planteamientos pretender advertir sobre el error de que las acciones de unos pocos musulmanes fanatizados y violentos hagan creer a la opinión pública que todos los fieles de esta religión son iguales.

Mezquita Mubarak en Islamabad (Tilford, Surrey)

Sus palabras han cobrado especial relevancia en un contexto europeo en el que crecen discursos que asocian el islam con la confrontación y la inseguridad, una percepción que también se ha extendido en algunos sectores del Baix Llobregat y L’Hospitalet, un territorio donde el debate sobre convivencia, inmigración y religión ha ganado presencia en los últimos años debido al aumento de la población de origen extranjero.

Justicia y convivencia

Frente a ello, Mirza Masroor Ahmad ha reivindicado el papel del islam como una religión basada en la justicia, la compasión y la convivencia entre pueblos y creencias. “No sigáis los bajos deseos; actuad con equidad”, ha señalado, subrayando que “el rango social y la riqueza no valen nada a los ojos de Dios” si no existe justicia, ha matizado.

Durante su intervención, el Jalifa ha lamentado que “la guerra domina a la diplomacia” y que “los tambores de guerra ya son normales” en la política internacional. También ha advertido sobre el peligro de una escalada nuclear al recordar las consecuencias de Hiroshima y alertar de que actualmente existen armas potencialmente mucho más destructivas y devastadoras en manos de varias potencias.

Pretextos falsos para justificar

Asimismo, ha criticado duramente el funcionamiento de la ONU y el derecho de veto de las grandes potencias en el Consejo de Seguridad. “Los poderosos tienen reglas diferentes y por eso fracasa”, ha afirmado, asegurando que muchas veces las guerras sirven para ocultar problemas internos o mantener intereses económicos y estratégicos. Mirza Masroor Ahmad ha denunciado además que algunos gobiernos “buscan pretextos falsos para justificar sus acciones” mientras ignoran las atrocidades cometidas por sus aliados. “La búsqueda del poder y de los bienes materiales ha llevado a algunos líderes a destruir vidas en vez de construir hospitales”, ha lamentado.

Delegación española en el National Peace Symposium 2026, con el director de El Llobregat a la derecha de la imagen

El líder ahmadía ha recordado que ha enviado mensajes a dirigentes de Israel e Irán utilizando referencias tanto de la Torá como del Corán para pedir reflexión y evitar una nueva escalada bélica en Oriente Próximo.

Un mundo en llamas

En la parte final de su discurso, ha apelado a la responsabilidad colectiva para frenar una posible tercera guerra mundial antes de que “afecte a todo el planeta” y que podría tener consecuencias mucho peores en las futuras generaciones. “Debemos pensar qué mundo dejaremos a nuestros hijos, para que no puedan reprocharnos que les hemos dejado un mundo en llamas”, ha defendido.


A la izquierda: Carlos Uriarte, Presidente del Comité Español por la Unión Paneuropea, En el centro: Pablo González, senador del PP por Asturias, y su mujer, Marta Rionda, junto a Qamar Fazal, portavoz de la comunidad Ahmadiyya en España. A la derecha; Xavier Adell, director de El Llobregat.

Como conclusión , ha expresado su esperanza de que el National Peace Symposium sirva para “establecer justicia y un cambio duradero en el mundo” y ha deseado que “las sombras de la guerra den paso a cielos claros de luz, amor y compasión”.

Fundada en 1889

La Comunidad Musulmana Ahmadiyya fue fundada en 1889 en la India por Mirza Ghulam Ahmad y actualmente está presente en más de 200 países. La organización asegura contar con decenas de millones de seguidores en todo el mundo y desarrolla iniciativas humanitarias, educativas y de diálogo interreligioso bajo el lema “Amor para todos, odio para nadie”. En España, donde la comunidad está establecida desde los años cuarenta, cuenta con varios miles de miembros y presencia en distintas ciudades españolas, aunque su mezquita central está en Córdoba.

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