Durante la semana inaugural, Morales se instaló en la Torre Roja. Su agenda incluyó una visita al Casal de la Gent Gran para comprobar las medidas frente a la ola de calor, recorridos por comercios y restaurantes locales y la inspección de las obras de la C-245 junto a residentes. Las pruebas de entrada y salida de vehículos detectaron dificultades en los guals tras la ampliación de las aceras; el gobierno municipal plantea ya ajustes para ganar espacio.
El miércoles se celebró una mesa redonda abierta que reunió a medio centenar de vecinos. Transporte, civismo y limpieza centraron buena parte de las intervenciones. La alcaldesa destacó que “el barrio es cosa de todos” y se comprometió a mantener un diálogo permanente para valorar cada propuesta.
El proyecto prevé replicar la experiencia en un barrio distinto cada mes a lo largo del curso político. El objetivo, subraya Morales, es “tomar decisiones mejor informadas y reforzar la transparencia” acercando la administración a la vida diaria de los vecinos. El Ayuntamiento divulgará las fechas y puntos de atención de cada estancia para facilitar la participación ciudadana.