Castellví de Rosanes ha logrado reducir en 20.000 kilos la cantidad de residuos enviados al vertedero durante el primer mes de funcionamiento de los nuevos contenedores inteligentes, en comparación con junio del año anterior. Sin embargo, la recolección de materia orgánica se mantiene estancada y se han reportado actos vandálicos en varios dispositivos. Castellví de Rosanes ha implementado un sistema de contenedores inteligentes para mejorar el reciclaje y disminuir los residuos no reciclables. En su primer mes, se ha registrado una reducción significativa en la basura enviada al vertedero, aunque la recolección de orgánica sigue sin cambios y se han detectado vandalismos en algunos dispositivos.
Castellví de Rosanes ha registrado una notable disminución en la cantidad de residuos enviados al vertedero durante el primer mes de funcionamiento de su nuevo sistema de contenedores inteligentes. En comparación con junio de 2024, se han desechado aproximadamente 20 toneladas menos en los contenedores grises, que son aquellos destinados a la fracción resto. Este cambio se produce con el objetivo de incrementar el reciclaje y reducir la basura que no se recicla.
A pesar de esta reducción en la fracción resto, la recolección de residuos orgánicos, que se realiza en los contenedores marrones, ha mostrado un estancamiento. Durante el mismo periodo, las cifras indican que el volumen de reciclaje se ha mantenido prácticamente sin cambios. Además, se han reportado incidentes de vandalismo en varios dispositivos de cierre, lo que generará costos adicionales para su reparación o sustitución.
Los residuos recogidos en Castellví son enviados al Ecoparc 4, ubicado en Hostalets de Pierola. Allí, los desechos del contenedor gris son pesados y depositados directamente en el vertedero sin ser reciclados. Por otro lado, los residuos del contenedor marrón son analizados para determinar si contienen impropios —elementos que no deberían estar allí— lo cual incrementa los costos de tratamiento. Una vez purificados, estos restos orgánicos se convierten en compost para uso agrícola.
En junio de 2025, se registraron 24,96 toneladas de residuos en los contenedores grises, una cifra significativamente inferior a las 45,44 toneladas del mismo mes del año anterior. Esto representa una reducción cercana al 50%. Si se amplía el análisis al segundo trimestre completo del año, desde abril hasta junio, los vecinos enviaron 106,54 toneladas a vertedero en 2025 frente a las 151,26 toneladas del año anterior.
En cuanto a la fracción orgánica durante junio, las cifras apenas han variado: se recogieron 10,62 toneladas, similar a las 10,6 toneladas del año pasado. El porcentaje de impropios también permanece inalterado entre el 10% y el 15%, lo que implica un costo mayor por su tratamiento debido a la presencia de elementos no deseados.
A pesar de observarse un leve aumento en la recolección orgánica durante el segundo trimestre respecto al año anterior —de 25,22 toneladas a 33 toneladas— las cifras mensuales han mostrado estabilidad desde noviembre de 2024.
Aún queda por analizar la eficacia del nuevo sistema respecto a otros materiales como papel, vidrio y envases. Se espera recibir datos del Consell Comarcal del Baix Llobregat para determinar si ha habido un incremento en la recolección selectiva o si se han encontrado residuos inapropiados en estos contenedores.
Afrontando un desafío significativo en términos de reciclaje, Castellví busca revertir su posición actual y alinearse con los estándares exigidos por la Unión Europea para la recolección selectiva de residuos domésticos mediante la implementación de estos nuevos contenedores inteligentes.