L’Hospitalet

Felipe VI pisa L’Hospitalet y el tiempo se detiene: 100 años de historia como ciudad con la Corona

Xavier Adell | Lunes 15 de diciembre de 2025
L’Hospitalet de Llobregat ha celebrado este lunes el centenario de la concesión de su título de ciudad con la visita del rey Felipe VI. Justo cien años después de que el bisabuelo del actual monarca, Alfonso XIII, reconociera el crecimiento demográfico y económico del municipio en aquel entonces para concederle tal honor (y en compesación también por el hurto de los terrenos que ahora conforman la Zona Franca de Barcelona), la ciudad se ha convertido en un referente de Cataluña: la segunda urbe más poblada, motor económico, polo de investigación biomédica y núcleo cultural dinámico. Entre saludos y vítores, firmas en el Libro de Honor y homenajes conmemorativos, la visita real ha puesto de relieve la transformación urbana y social que ha marcado el último siglo de historia de L'Hospitalet y que, a la vez, abre un nuevo futuro.

Con el reloj y el calendario marcando a la vez exactamente un siglo de historia, L’Hospitalet ha vivido este lunes una jornada de ésas que se guardan en la memoria colectiva. El rey Felipe VI ha visitado el municipio para conmemorar el centenario del título de ciudad concedido justo el 15 de diciembre de 1925 por su propio bisabuelo, Alfonso XIII. La actual urbe era entonces una modesta villa agrícola que empezaba a transformarse al ritmo acelerado de la industrialización y de la llegada de nuevas familias, y que acaba de sufrir la irremediable pérdida de buena parte de su término municipal, vendido para que pudiera desarrollarse lo que ahora es la Zona Franca de Barcelona. El historiador local Josep Maria Solia, comisionado del centenario, sostiene que el título de ciudad no fue un accidente administrativo sino una estrategia para afirmar identidad y autonomía frente a la vecina Barcelona, y que esa decisión ha marcado toda su evolución.

El radical cambio acometido por la ciudad en esta última centuria bien merecia una visita real. A comienzos del siglo XX, L’Hospitalet era un núcleo agrícola modesto cercano a Barcelona. Con la industrialización y un crecimiento demográfico imparable —con una migración intensa especialmente entre las décadas de 1960 y 1970— su población pasó de apenas unos miles a cerca de 280.000 habitantes, lo que la ha convertido en la segunda ciudad más poblada de Cataluña y en una de las más densamente pobladas -si no la que más- de toda la Unión Europea. “La ciudad tiene un pasado, construido desde la diversidad y el respeto. Ese pasado nos ha traído al presente, y el mensaje importante es que L’Hospitalet tiene un futuro que debemos seguir escribiendo entre todos”, ha recalcado el alcalde de L'Hospitalet, David Quirós (PSC).

Por eso, La escena de Felipe VI entrando en la Casa Consistorial, cien años después de que lo hiciera Alfonso XIII, poco o nada tenía que ver con la que se vivió en el mismo lugar hace un siglo. Y es que aquellos cultivos del incipiente siglo XX han dado paso a enormes edifciaciones de viviendas y a una potente economía en el siglo XXI. Con todo este bagaje, el monarca ha sido recibido a las puertas del Ayuntamiento por el alcalde y por una amplia representación institucional un reflejo evidente del peso adquirido por la ciudad en el mapa catalán y español en todo este tiempo: el president de la Generalitat, Salvador Illa; el secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España; el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, y la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret, entre otros cargos.

Dos exalcaldes como invitados de excepción

El acto institucional central del centenario ha tenido un marcado tono simbólico, pero también reivindicativo. En el Salón de Plenos, Felipe VI ha saludado uno a uno a los miembros del actual consistorio que han asistido al evento y a dos figuras clave de la historia reciente de la ciudad: los exalcaldes Celestino Corbacho y Núria Marín,ambos del PSC, testigos directos de la transformación urbana y social de L’Hospitalet en las últimas décadas. Ha faltado a la cita con la historia el que fue el primer alcalde democrático de la ciudad, Juan Ignacio Pujana. Después del recibimiento , el Rey ha firmado en el Libro de Honor y ha recibido un obsequio cargado de significado: una aguja conmemorativa del centenario, un pequeño objeto que lleva implícito cada uno de los días de un siglo de historia enorme. Como colofón, catorce alumnos del Centro de Formación de Hostelería municipal (que ofrece formación y oportunidades a jóvenes en situación de desempleo) han servido un aperitivo a los presentes.

En su intervención, Felipe VI ha subrayado la importancia del diálogo y la convivencia para afrontar los desafíos de una ciudad diversa y dinámica. También ha rememorado cómo L’Hospitalet ha sabido integrar a lo largo de los años a personas de distintos orígenes y cómo la cooperación entre instituciones y vecinos ha sido clave para su desarrollo. “El respeto a la pluralidad y la voluntad de entendernos nos permite construir una sociedad más cohesionada y próspera”, ha afirmado el monarca, resaltando que la historia de la ciudad es también un ejemplo de cómo el pasado y el presente pueden caminar juntos hacia el futuro. "L'Hospitalet tiene un potencial incuestionable",ha dicho.

El "hogar adoptivo" de muchos

Mientras, en la plaza del Ayuntamiento un buen puñado de personas mayores, la mayoría nacidas fuera de Cataluña y que llegaron con sus familias en oleadas migratorias, han explicado a quien les preguntaba que L'Hospitalet fue, ha sido y será "un hogar adoptivo" tan potente como lo fueron sus pueblos natales, entre calles que iban perdiendo los caminos embarrados a cambio de asfalto y hormigón para convertirse en el actual laberinto de bloques, desorden urbanístico, mercados antes pujantes ahora decadentes, centros sanitarios y espacios culturales logrados a golpe de reivindicación vecinal. El rey se ha encargado personalmente de saludar a los asistentes, que le han vitoreado, y han buscado tanto un estrechón de manos como un selfie.

Después del acto formal, Felipe VI se ha traslado al Centro de Transformación digital La Florida 6.0, un espacio que representa la apuesta de L’Hospitalet por la innovación urbana, social y tecnológica y que abrirá por completo en el primer trimestre de 2026. En el novísimo equipamiento (parcialmente operativo), los responsables municipales han hecho conocedor al Rey de la colección de nuevos proyectos en marcha o a punto de arrancar que buscan reforzar la cohesión vecinal, la vida comunitaria y la participación cívica en un entorno urbano dinámico.

Un futuro mejor y mucho coraje

Durante su recorrido por La Florida 6.0, el monarca ha hecho hincapié en el papel de L’Hospitalet como ciudad acogedora y su capacidad de adaptación: “Siempre hay una gran dignidad en intentar prosperar, cumplir los sueños y ofrecer a los tuyos un futuro mejor. Y mucho coraje”, ha afirmado. Además, ha valorado el potencial económico de la ciudad y el dinamismo entusiasta de sus gentes: “He visto unas enormes ganas de construir el L’Hospitalet del futuro”, ha asegurado.

David Quirós ha presentado personalmente al rey los diez proyectos más ambiciosos de la ciudad, que incluyen acciones sociales, urbanas y ecológicas, así como iniciativas para garantizar vivienda digna, cohesión comunitaria y movilidad sostenible. Se trata de “políticas públicas no solo en el ámbito urbanístico, sino también de carácter económico, social y educativo, que permitan a todos los ciudadanos de L’Hospitalet construir su proyecto de vida en nuestra ciudad”, ha recalcado el primer edil. Entre ellos destaca el Plan del Samontà, la mayor intervención social y urbana de las últimas décadas, con un presupuesto de 350 millones de euros hasta 2035, que regenerará los cinco barrios más densamente poblados del norte de la ciudad (La Torrassa, La Florida, Les Planes y Pubilla Cases). Este proyecto va de la mano del plan de soterramiento de la Granvia en Bellvitge, una actuación que empezará a ejecutarse en 2027 y que conectará ambos lados de la avenida hasta el río Llobregat y creará nuevas zonas verdes. En paralelo, la avenida del Carrilet se convertirá en el primer gran bulevar verde de L’Hospitalet, entre otras notables actuaciones.

BioClúster en Bellvitge y el campus del Clínic

En el plano científico y económico, Quirós ha relatado a Felipe VI la importancia del BioClúster de Bellvitge una intervención que onsolidará a la ciudad como polo de investigación biomédica y salud, integrando hospitales, centros de investigación y la Universidad de Barcelona. A partir de 2035, el futuro Campus de Salud Clínic-UB Diagonal se sumará a esta estrategia, creando un complejo hospitalario y científico de 300.000 m² y 1.700 millones de euros.

La cultura también ha tenido su momento de protagonismo en la visita real y la conmemoración del centenario de ciudad con la proyección de audiovisuales sobre la historia de la ciudad, como “Street Viu”, impulsado por el Archivo Municipal, y la pieza “Centenario de L’Hospitalet, 100 años de historia, miles de historias de vida” , así como la obra inmersiva Ecos de identidad, de Dani Marzo.

Rechazo a la monarquía

La visita del rey Felipe VI a L'Hospitalet ha servido para algo más que conmemorar el centenario de la concesión del título de ciudad, ya que ha sido aprovechado por algunas formaciones políticas y colectivos separatistas para mostrar su rechazo a la monarquía. Varias entidades independentistas y plataformas ciudadanas han convocado movilizaciones, bastante minoritarias, que han hecho coincidir con la agenda del monarca. La Assemblea Nacional Catalana (ANC), a través de su rama juvenil, y la plataforma “Centenari: Res a celebrar”, han organizado concentraciones en varios puntos del municipio, como el mercado de la Florida y la confluencia de la Avenida Primavera con calle Pedraforca, con el objetivo de visibilizar su desacuerdo con la visita real, justo cuando el Rey visitaba el equipamiento de La Florida 5.0. Las protestas se han desarrollado en todo momento de forma pacífica. Así, la visita de Felipe VI se ha desarrollado en todo momento con normalidad, en un ambiento festivo pero sin grandes fastos, en una apuesta clara por la sobriedad institucional que ha marcado todas las actividades celebradas durante este año para conmemorar tan ilustre efeméride.

Por la tarde, ha continuado la celebración con espectáculos de danza contemporánea, videomapping y música en el Mercado de la Florida y la plaza del Ayuntamiento. El punto y final de los festejos ha sido una sesión especial del Gran Calendari d’Advent, dedicada expresamente a los 100 años de L’Hospitalet como ciudad, con la participación de la Marching Band de la EMMCA, que ha llenado a rebosar la plaza de ritmo y música buscando la implicación de toda la ciudadanía y, sobre todo, el reencuentro.

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