El Ayuntamiento de Castelldefels ha denunciado el uso excesivo de la configuración de vuelo diurna no preferente ESTE, que ha alcanzado un 21,8% en 2025, uno de los niveles más altos en dos décadas. Esta situación está generando un impacto negativo en la salud y calidad de vida de los vecinos debido al ruido constante. Castelldefels denuncia el incremento de vuelos diurnos sobre la ciudad, exigiendo una reducción inmediata a los niveles comprometidos y medidas para proteger la salud de sus ciudadanos. La situación se agrava con sobrevuelos nocturnos que afectan el descanso.
El Ayuntamiento de Castelldefels ha vuelto a manifestar su preocupación por el uso excesivo de la configuración de vuelo diurna no preferente ESTE (ELR), que ha llevado a un incremento significativo en las operaciones de aterrizaje de aviones sobre la ciudad. Esta situación ha sido denunciada a través de la Oficina Municipal de Seguimiento y Control del Aeropuerto (OMSICA).
En concreto, el uso de esta configuración durante el año 2025 ha alcanzado un acumulado del 21,8%, uno de los niveles más altos registrados en las últimas dos décadas. Los estudios previos que validaron estas configuraciones establecían unos valores aceptables entre el 10% y el 15%.
Desde el consistorio se considera que este hecho representa un incumplimiento que vulnera principios fundamentales relacionados con la proporcionalidad y las expectativas generadas durante los procesos de participación y evaluación ambiental.
El impacto constante de esta configuración en la calidad de vida de los vecinos es considerable. Según el Ayuntamiento, la utilización continua del sistema ESTE afecta negativamente la salud de los residentes, generando niveles de ruido que son incompatibles con el descanso y el bienestar. Además, esta situación se ve agravada por la falta de medidas compensatorias adecuadas.
La OMSICA también ha señalado que resulta inaceptable que esta configuración perjudicial se haya extendido en 15 ocasiones durante el horario nocturno, acumulando un total de 9 horas y 18 minutos. Esto ha dado lugar a 202 operaciones de aterrizaje sobre Castelldefels mientras sus habitantes intentan descansar.
A raíz de estos problemas, el Ayuntamiento exige una serie de medidas urgentes para mitigar el impacto negativo del tráfico aéreo:
El consistorio sostiene que no aceptará que se priorice la operativa aeroportuaria por encima de los derechos fundamentales de sus ciudadanos. Por ello, hace un llamado a AENA SME, ENAIRE, DGAC, AESA y MITECO para que implementen medidas efectivas e inmediatas que corrijan esta problemática.