Pocos edificios explican tan bien la historia industrial de L’Hospitalet como la antigua fábrica Vanguard de Santa Eulàlia. Después de casi medio siglo de abandono, el complejo que llegó a emplear a más de 1.700 trabajadores va inicar una transformaciión irreversible que cerrará definitivamente un capítulo clave de la memoria obrera de la ciudad. La promotora Premier ha anunciado este jueves la compra de dos parcelas del recinto de la antigua factoria y destinará 25 millones de euros a su reconversión en un nuevo complejo residencial formado por 89 viviendas, 70 de ellas de renta libres y 19 más protegidas.
La mítica factoría Vanguard de L’Hospitalet, símbolo arquitectónico e industrial del barrio de Santa Eulàlia ha dado el primer paso para desaparecer definitivamente del mapa y convertirse en un nuevo conjunto residencial (con equipamientos, viviendas, zonas verdes y un hotel) proyectado por el consistorio en 2021. La promotora Premier –filial de la multinacional francesa– ha informado este jueves de que ha adquirido dos parcelas donde aún se levanta el llamativo edificio rojo y negro para construir un total de 89 viviendas. “Transformaremos un espacio industrial obsoleto en un proyecto residencial que aportará valor al barrio y dará respuesta a las necesidades actuales de vivienda", ha explicado Vicenç Topas, director general de Premier. La operación va a suponer para la compañía una inversión global 25 millones de euros.
En cuanto se consume la demolición parcial del recinto de la vieja factoría de televisores y transistores local ubicada en el número 40 de la calle de Santa Eulàlia, Premier iniciará la construcción de 70 pisos de renta libre en una de los dos solares. En la otra parcela contigua, está previsto que se levanten algo después, en una segunda fase, otras 19 viviendas de protección oficial.
La promoción (a la que se ha denominado Residencial Santa Eulalia Park) ocupará un total de 1.169 m² de suelo y 6.366 m² edificables de la vetusta Vanguard, que “se integrarán en el entorno urbano”, según fuentes de Premier. La constructora ha confirmado que el conjunto residencial ofertará pisos de uno a cuatro dormitorios “para adaptar la oferta s a los distintos perfiles de compradores” que estarán rodeados por zonas verdes, espacios ajardinados y un parque infantil.
Las mismas fuentes han aseguerado que Residencial Santa Eulalia Park “se ha sido diseñado bajo los más altos criterios de sostenibilidad, eficiencia y confort”. Así, la promoción dispondrá de un sistema de aerotermia centralizado reconocido con la calificación energética A, que garantiza “un menor consumo energético, una reducción de emisiones y un importante ahorro en los costes domésticos”, han precisado desde la promotora. “El desarrollo de Santa Eulalia Park refleja la apuesta de Premier por la regeneración urbana y por ofrecer vivienda de calidad en áreas con una fuerte presión de demanda”, como L’Hospitalet, ha subrayado Topas.
La tristemente abandonada factoría Vanguard es todo un símbolo de L’Hospitalet pese a llevar casi medio siglo inactiva, en concreto 45 años. La historia de la marca arranca en 1950, cuando el empresario local Juan Abello Noguera abre en un altillo del nº 58 de la calle Progreso, en el barrio de Collblanc, un pequeño taller dedicado a fabricar radios de transistores llamado Cradial. La firma lanza en 1958 un modelo llamado Vanguard (inspirado en el programa espacial estadounidense del mismo nombre) que tiene gran notoriedad y dispara las ventas. A raíz del éxito. Abello y Juan Cahué crean la sociedad Cahué Industrial SA para comercializar la marca Vanguard.
Durante las décadas de 1960 y 1970, Vanguard se convierte en una de las empresas líderes del sector electrónico en España, con televisores, radios, calculadoras y otros aparatos, llegando a tener una plantilla de más de 1.700 trabajadores. Aunque es a finales de los años 60 cuando la compañía construye el gran edificio de la calle de Santa Eulàlia (donde todavía puede leerse un cartel con la insignia Edifici Vanguard), que con el paso de los años acabará convirtiéndose en un icono industrial de la ciudad, hasta el punto que da nombre al puente que salva el haz de vías de Renfe en ese punto, y que comunica los barrios de Sant Josep y La Torrassa con el de Santa Eulàlia.
Coincidiendo con la llegada del hombre a la Luna, en 1969, la firma es reconocida oficialmente y recibe el título de Empresa modelo por parte de las autoridades del momento, un reconocimiento muy destacado en la época. Pero, tras la muerte de Franco en 1975, la liberalización del mercado trae la entrada de potentes marcas europeas como Philips, Telefunken o Grundig, que erosionan rápidamente la posición de Vanguard y precipitan su declive. A pesar de recibir ofertas de compra importantes (como por ejemplo la de Hitachi en 1977), la empresa rechaza vender y pocos años después entra en serias dificultades económicas que en 1981 le llevan a suspender pagos y bajar definitivamente la persiana.
Varias décadas de inactividad después, en 2019, la cadena alemana A&O compró parte del edificio con la idea de transformarlo en un albergue pero el ayuntamiento fue crítico con ese plan, que finalmente no prosperó. En su lugar, en 2021, se dio luz verde a un proyecto urbanístico municipal para reconvertir la antigua fábrica en un hotel de tres estrellas, además de en viviendas, zonas verdes y equipamientos municipales, respetando eso sí la fachada, que se mantendrá intacta en memoria de los esplendorosos tiempos de la factoría Vanguard.