En un giro inesperado que ha sacudido de arriba a abajo la política local, el hasta ahora alcalde de Sant Climent de Llobregat, Isidre Sierra (Junts), ha materializado este jueves por la tarde su renuncia al cargo en un pleno extraordinario urgente convocado por sorpresa. Tras 16 años al frente del municipio, Sierra cede temporalmente la vara de mando a la primera teniente de alcalde, Esther Aguado (ERC), dejando una ciudad anonadada y con la oposición exigiendo explicaciones. Aunque se retira de la alcaldía, SIerra seguirá activo como concejal, marcando un relevo generacional cuidadosamente pactado dentro de la coalición de gobierno. O eso, al menos, es lo poco que ha trascendido. La intención del equipo de gobnierno es que el próximo alcalde sea el actual concejal Jordi Pérez Condeminas,
El hasta ahora alcalde de Sant Climent de Llobregat, Isidre Sierra i Fusté (Junts) ha dimitido este jueves por la tarde de forma sorpresiva como primer edil del municipio en el transcurso de un plenario extraordinario urgente convocado con un único punto en el orden del día: anunciar “la renuncia de Isidre Sierra como Alcalde-presidente de la Corporación municipal”. La vara de mando de la ciudad ha sido asumida de forma accidental por la primera teniente de alcalde, Esther Aguado (ERC).
Sierra, alcalde desde 2010, ha atribuido su renuncia “una cuestión de tiempo personal” y a su firme voluntad de “facilitar un relevo generacional” al frente de la alcaldía pactado y consensuado en el seno del equipo de gobierno de coalición actual. No obstante, el exalcalde ha anunciado que continuará en el consistorio como concejal de Serveis Econòmics i Comunicació. Sant Climent está gobernado desde 2023 por una coalición entre Junts y ERC que suman seis de los once ediles del consistorio. El partido de la oposición es Gent x Sant Climent (GSC-CP) que ocupa los otros cinco sillones del pleno.
En su discurso de despedida Sierra ha tenido palabras de agradecimiento para “todas las personas” que lo han “acompañado a lo largo de estos años de gobierno”. El ex primer edil ha reiterado que no abandona la política si a sus convecinos. “Considero que es importante una retirada a tiempo, a pesar de que llevo la política municipal en la sangre. He estado toda la vida trabajando para conseguir los mejor para Sant Climent y no dejaré nunca de trabajar por el bien de nuestro pueblo”, ha asegurado.
Tras 16 años en el cargo, Isidre Sierra deja la alcaldía satisfecho y “con la tranquilidad de saber que el pueblo está mejor del que lo encontramos: con unas finanzas saneadas, con equipamientos consolidadas, con proyectos en marcha y con una ciudadanía activa y comprometida”. Si no surgen imprevistos, todo apunta a que el próximo alcalde será el compañero de partido de Sierra, Jordi Pérez Condeminas, hasta ahora titular de la concejalía de Projecte Transformador dels Equipaments Públics Sant Climent 2030 y responsable de las áreas de Polítiques Urbanístiques, Habitatge, Esports, Recursos Humans i Noves Tecnologies.
El adiós de Sierra ha sido muy repentino. El alcalde comunicó este mismo martes día 10 de febrero, y sin previo aviso, la convocatoria del plenario extraordinario de renuncia. Tampoco circularan por la ciudad rumores sobre su marcha ni había un debate abierto sobre su sucesión. La “falta de información y explicaciones” ha despertado críticas en la oposición y a la vez “incertidumbre e inquietud” en el vecindario, ha reconocido GSC-CP en un comunicado.
Por ello, Gent x Sant Climent ha instado este viernes a la alcaldesa accidental “a convocar a la mayor brevedad posible el pleno de investidura del nuevo alcalde. El principal grupo de la oposición ha exigido la máxima celeridad en el trámite y en el relevo “con el objetivo de garantizar la gobernabilidad la confianza de los proyectos en marcha y la confianza institucional".
Isidre Sierra, de 55 años, fue escogido democráticamente por primera vez como alcalde de Sant Climent tras las elecciones municipales de 2011, cargo que revalidó en 2015. Sin embargo, Sierra había accedido a la alcaldía meses antes, exactamente en noviembre de 2010, sustituyendo en el cargo a su socio del gobierno tripartito de entonces (fruto de los acuerdos subscritos por CiU, PSC y Unitat Local), el independiente Domènec Tugas, alcalde desde 2009.
Desde que asumió la vara de mando de Sant Climent de Llobregat, Isidre Sierra afrontó importantes retos financieros. El municipio heredó del anterior equipo de gobierno una deuda superior a los cinco millones de euros y un remanente negativo de 645.000 euros. Bajo su gestión, el Ayuntamiento de Sant Climent implementó un plan de saneamiento basado en el control del gasto, la congelación de impuestos y la búsqueda de financiación de otras administraciones. Gracias a estas medidas, la deuda se redujo progresivamente hasta situarse en 1,76 millones de euros en 2018, mientras que el remanente pasó a ser positivo, superando los 2,2 millones, lo que permitió al consistorio recuperar capacidad de inversión.
Con la situación económica estabilizada, la gestión municipal impulsó un ambicioso programa de inversiones en equipamientos y espacios públicos. Entre los proyectos más destacados se encuentran la apertura de la Biblioteca Ca l’Altisent y la inauguración del parque metropolitano de los Jardins de la Font del Rector. Asimismo, se han ampliado y modernizado el Casal de Cultura y el polideportivo municipal, se han rehabilitado espacios en torno al Museu d’Eines del Pagès y se han renovado parques infantiles y calles del casco urbano, reforzando la infraestructura y la calidad de vida del municipio.