Un largometraje dirigido por el samboyano Xavier Sánchez recupera la antigua y enigmática vía entre Barcelona y Vilafranca del Penedès. La película, con música original del compositor Roger Subirana, ha convertido la memoria histórica en un acontecimiento multitudinario.
Oculta por el polvo y el paso del tiempo aún perviven vestigios de una vieja ruta que conectaba Barcelona con Vilafranca del Penedès a través del Baix Llobregat: el Camí Ral. El camino era un gran desconocido hasta que el pasado 25 de febrero una de las salas de los Cinemes Can Castellet de Sant Boi se llenó hasta los topes de cinéfilos atraídos por su enigmática trayectoria. No quedó ni una butaca libre. Incluso una veintena de personas aguardó en la puerta con la esperanza de que alguien no acudiera para poder entrar, pero sin suerte. No era el estreno de una superproducción internacional, sino el de un documental profundamente local y, precisamente por eso, aún más extraordinario: Camí Ral. La Ruta Oblidada.
El largometraje, dirigido por el samboyano Xavier Sánchez Torres y con música original del compositor Roger Subirana, ha conseguido algo poco habitual: convertir la memoria histórica del territorio en un acontecimiento cultural multitudinario. El público no solo llenó la sala, aplaudió largamente al finalizar la proyección. La emoción fue compartida. Al acto de estreno asistió en representación municipal el concejal de Cultura, José Manuel González, reafirmando el apoyo institucional a una obra cinematográfica que recupera y revaloriza “la capitalidad histórica de Sant Boi en el Baix Llobregat”.
Durante la presentación del film, Xavier Sánchez pronunció una frase que resume el espíritu de la velada: “Hasta este momento el documental ha estado en los estudios donde hemos estado trabajando Roger y yo, y hoy el documental es vuestro como público”. De esta forma. el proyecto dejaba de un soplo de pertenecer a sus creadores para convertirse en patrimonio colectivo.
Camí Ral. La Ruta Oblidada recorre la antigua vía que conectaba Barcelona y Vilafranca del Penedès atravesando el Baix Llobregat. Conocido también como la Via Mercadera, este eje milenario fue durante siglos motor económico, social y cultural del territorio hasta su progresivo abandono a finales del siglo XVIII.
El documental de Sánchez no se limita a reconstruir un trazado geográfico del pasado. Plantea una reflexión más profunda: cómo un territorio puede olvidar su papel estratégico y, al hacerlo, perder parte de su autoestima colectiva. Xavier lo expresa con claridad: “El objetivo es sorprender y emocionar al público. Haber realizado y visionado este documental es un acto de autoestima por nuestro territorio y nuestra historia”, incide el autor.
En una comarca marcada durante décadas por el crecimiento urbanístico acelerado, la reivindicación del patrimonio no siempre ha ocupado un lugar central en el imaginario colectivo. El propio director lo ha señalado en diversas ocasiones: existe la falsa percepción de que el Baix Llobregat tiene menos historia que otras zonas de Cataluña. Este documental desmonta esa idea “con rigor académico y potencia narrativa”. A través de cartografía dinámica y tecnología de dron (con inteligencia artificial), la película permite visualizar la continuidad del antiguo camino, mostrando cómo pueblos y paisajes se organizaron a su alrededor. Sant Boi emerge así como un nodo clave, una auténtica puerta de entrada desde el sur hacia Barcelona en época medieval y moderna.
La película también abre el debate sobre la posible recuperación del Camí Ral como eje cultural y verde supramunicipal. El consistorio considera que es “totalmente viable”, siempre que exista coordinación entre municipios. Esta visión conecta con la propuesta reivindicativa del documental: reconocer la ruta, preservar los tramos existentes y señalizarlos como patrimonio común. El impacto potencial trasciende lo simbólico. Desde el ámbito municipal se apunta que poner en valor el patrimonio histórico puede impulsar cultura, turismo y economía de manera sostenible, alineándose con modelos de turismo responsable y de proximidad. La recuperación del Camí Ral podría convertirse en un nuevo recurso cultural y ambiental de gran valor, conectando Sant Boi con Vilafranca del Penedès a través de la historia y el paisaje.
Más allá de la dimensión institucional, el proyecto tiene un fuerte componente íntimo. Xavier Sánchez no es un observador externo. Ha crecido caminando por los senderos que rodean Sant Boi, el Garraf y el Ordal. Su vínculo con el territorio es emocional. “Es un proyecto personal de conexión con el pasado y con el territorio que me ha permitido redescubrir mi propia relación con la historia y la cultura local”, ha explicado. Esa conexión se percibe en cada plano del documental, en la atención al detalle, en la voluntad de armonizar el rigor de doce especialistas con una narrativa capaz de emocionar: “Hay historiadores, arqueólogos, arquitectos, geólogos y estudiosos de los centros de estudios locales. Trabajar con todos ellos ha sido enriquecedor pero también un reto: era necesario armonizar la narración entre todos ellos e intentar no cansar al espectador con las informaciones que aportan. Por eso ha sido muy importante el rodaje de muchas imágenes de recurso”, afirma Sánchez.
Para Xavier, recorrer físicamente algunos tramos ha sido una experiencia casi sensorial: sentir “literalmente los siglos pasados a tus pies”. Esa vivencia se traslada al espectador, al que invita a experimentar el territorio no como un espacio neutro, sino como un paisaje cargado de memoria. Preguntado por aquello que más le sorprendió del camino no duda: “La cantidad de detalles desconocidos sobre cómo esta ruta influenciaba en el comercio, la vida cotidiana e incluso la configuración de los pueblos y ciudades que atravesaba. Un detalle muy desconocido es que esta vía fue utilizada por los árabes en el siglo VIII para conquistar Barcelona”.
“El Camí Ral era un camino para recorrer con mulas y lo utilizaban pequeños carruajes con muchas dificultades. Las nuevas vías de comunicación se podían tomar con mayor comodidad y con carruajes de todo tipo. El olvido del antiguo Camí Ral fue inmediato”, cuenta Xavier Sánchez. Su mensaje final condensa el espíritu del proyecto: “Este camino es nuestra historia olvidada. Redescubrirlo es una oportunidad para recuperar nuestra identidad y potenciar un modelo de turismo cultural y sostenible para las comarcas del Barcelonès, del Baix Llobregat y del Alt Penedès”, preoconiza el director.
Después de tres años de trabajo, llegó el momento en que el documental viera la luz. El éxito del estreno en Sant Boi no es un punto final, sino el inicio de un recorrido. Ya hay fechas confirmadas para nuevas proyecciones: el 17 de abril, en Sant Climent de Llobregat, y el 18 de abril en Olesa de Bonesvalls, lo que ampliará su alcance territorial y reforzará su vocación supracomarcal. Tras el primer visionado, el Ayuntamiento de Sant Boi ha lanzado un mensaje claro a la ciudadanía: es “una invitación a sentirnos parte de nuestra propia historia. Una oportunidad para redescubrir nuestro patrimonio, reconocer lo que nos une y fortalecer ese orgullo compartido por la ciudad”, rubrica González Labrador.
En tiempos como los actuales donde la globalización tiende a homogeneizar identidades, proyectos como Camí Ral. La Ruta Oblidada recuerdan que el arraigo no es sinónimo de inmovilismo, sino de conocimiento. Conocer el pasado para construir el futuro. Por eso lo que acaeció en el estreno en Can Castellet fue algo más que una proyección. Fue un acto colectivo de memoria y de autoestima. Un recordatorio de que los caminos, aunque se oculten bajo el asfalto o la vegetación, siguen existiendo. Y de que, cuando se redescubren, pueden volver a unir pueblos, generaciones y miradas. III
| Puentes entre pasado y futuro |
| La iniciativa del film Cami Ral no debe entenderse como un acto independiente, sino como parte de una estrategia cultural más amplia. “La proyección del documental no es un acto aislado; forma parte de la apuesta clara y comprometida del Ayuntamiento de Sant Boi por la cultura. Creemos en una manera de trabajar que une memoria histórica, identidad local y participación ciudadana, poniendo en el centro nuestro patrimonio como motor vivo de desarrollo cultural y también territorial”, ha recalcado. El edil samboyano de Cultura, José Manuel González, reafirmando el apoyo institucional a una obra que pone en valor la capitalidad histórica de Sant Boi en el Baix Llobregat. La dimensión municipal del proyecto es innegable. El Ayuntamiento de Sant Boi ha respaldado el documental mediante una subvención, pero respetando plenamente la autoría y autonomía de La Rutlla, Centre d’Estudis Santboians. Esta colaboración ejemplifica el valor de la alianza entre instituciones públicas y centros de estudios locales. Desde el consistorio se ha subrayado el auténtico significado de la proyección: “Acoger la proyección de Camí Ral. La Ruta Oblidada en Sant Boi es una forma de reencontrarnos con nuestra historia, vivirla y sentirla más cercana. Es compartir memoria, valorar lo que somos y crear un momento para vivirlo juntos como comunidad”, ha reconocido, sincero, González Labrador. Uno de los grandes aciertos del documental es que permite tender puentes entre el pasado y el futuro de la ciudad. “No se trata solo de recordar, sino de proyectar”, como incide el director del film, Xavier Sánchez. Desde el Ayuntamiento de Sant Boi han ratificado con contundencia este planteamiento del autor. Y es que “recuperar y difundir esta memoria no es mirar al pasado con nostalgia, sino fortalecer nuestra identidad y dar valor a un patrimonio que nos pertenece a todos”, como ha esgrimido el concejal de Cultura local. |