Mientras miles de vecinos y visitantes de Castelldefels continúan soportando la presión de un sistema sanitario cada vez más saturado, especialmente durante los meses de verano, el Govern de la Generalitat, que preside Salvador Illa, ha vuelto a cerrar la puerta -vía veto en los presupuestos autonómicos- a una de las principales reivindicaciones de la capital turística del Baix Llobregat: la construcción de un hospital propio. La negativa a incorporar la inversión a los presupuestos de la Generalitat para el ejercicio en curso ha desatado la indignación del alcalde, Manu Reyes, quien ha acusado al Ejecutivo catalán de ignorar la realidad de una ciudad que supera los 70.000 habitantes y que prácticamente duplica su población en temporada alta por su condición de principal destino turístico de la comarca.
El alcalde de Castelldefels y diputado del PP en el Parlament de Catalunya , Manu Reyes, ha cargado este viernes contra el Govern de la Generalitat que preside el socialista Salvador Illa después de que PSc, Comuns y ERC hayan rechazo en la cámara catalana incorporar a los presupuestos autonómicos de este año la construcción de un hospital en la ciudad. Reyes considera que la decisión “vuelve a dar la espalda a Castelldefels” y supone, en la práctica, “condenar a los vecinos a seguir soportando la saturación del actual sistema sanitario” y depender asistencialmente del Hospital de Viladecans. El consistorio dispone de unos terrenos que podrían destinarse a este uso en el polígono industrial del Camí Ral.
El primer edil popular lamenta que el Ejecutivo catalán haya descartado una infraestructura que el Ayuntamiento considera "prioritaria para garantizar una atención sanitaria adecuada a la población." Royes sostiene que Castelldefels necesita “un refuerzo de la atención hospitalaria” y por eso va a seguir reclamando en todos los foros que la ciudad disponga de “un hospital propio o de una infraestructura hospitalaria que responda al crecimiento de la población y a la presión asistencial de la zona”, que crece en la temporada estival con la afluencia de turistas.
Reyes ha incidido en que que la negativa de la Generalitat resulta especialmente grave en una ciudad que supera los 70.000 habitantes y que además incrementa de forma notable su población durante los meses de verano por su condición de capital turística del Baix Llobregat. En este sentido, advierte de que la planificación sanitaria del Govern no está teniendo en cuenta la realidad demográfica del municipio ni el aumento estacional de usuarios que tensiona todavía más los recursos asistenciales. “Castelldefels no puede seguir siendo ignorada por el Gobierno de Illa”, ha reafirmado el alcalde, quien ha insistido en que la ciudad precisa de “una respuesta sanitaria acorde con la realidad”. A juicio de Reyes, que el Goverb haya rechazado esta inversión supone “condenar a nuestros vecinos a seguir soportando la saturación del sistema actual”.
Fuentes del Ayuntamiento de Castelldefels han confirmado que se ha trasladado a la Generalitat en reiteradas ocasiones "la necesidad de incrementar los recursos sanitarios, tanto en personal como en capacidad de atención hospitalaria", en el municipio. Para Manu Reyes, el problema va más allá de una cuestión puntual y responde a una falta de planificación de fondo: “La Generalitat debería planificar el futuro, pero lo que hace es limitarse a gestionar la saturación del momento, generando siempre problemas a los pacientes”, ha advertido
Actualmente, los vecinos de Castelldefels dependen del Hospital de Viladecans, que presta servicio también a otros municipios del Baix Llobregat y atiende a una población de referencia superior a las 185.000 personas. Para el alcalde, esa realidad hace “inadmisible” que una ciudad como Castelldefels siga dependiendo en exclusiva de un centro que ya trabaja bajo una fuerte presión asistencial. Reyes ha argumentado que la sanidad “debería ser una prioridad” y a la vez ha acusado al Govern de poner el foco en otras cuestiones: “Prefiere destinar más recursos a la promoción lingüística, a los medios públicos o a estructuras administrativas" (los prescindibles chiringuitos políticos) antes que a atender una demanda sanitaria a todas luces "urgente", ha recriminado Manu Reyes..
El dirigente popular ha enmarcado también este rechazo en una falta de compromiso político del Govern de Illa con el territorio. A su juicio, la negativa del Govern demuestra “la falta de compromiso del PSC y de sus socios de gobierno con las necesidades reales del Baix Llobregat y, especialmente, con Castelldefels”. En esa línea, ha denunciado que PSC y ERC han mantenido “tres meses de teatro político hasta aprobar las cuentas”, mientras la sanidad catalana seguía arrastrando “problemas” como médicos en huelga, técnicos sanitarios denunciando incumplimientos, enfermeras saturadas y pacientes con esperas de meses, “e incluso más de un año”, has puntualizado el primer edil de la capital turística del Baix, para operarse o visitar a un especialista.
“La sanidad nunca debe ser moneda de cambio ni estar subordinada a los intereses políticos”, ha defendido Reyes, quien ha anunciado que seguirá reclamando la inversión tanto desde el Ayuntamiento como desde el Parlament. "Seguiremos trabajando para mejorar lo que no hace Illa", ha avanzado. El alcalde ha cerrado su mensaje ante el veto presupuestario con una advertencia clara: “No vamos a renunciar a una infraestructura sanitaria que mejoraría la calidad de vida de miles de vecinos. Seguiremos reclamando más recursos, más profesionales y un hospital hasta que la Generalitat escuche a nuestra ciudad”, ha subrayado.