El curso 2024-2025 pasará a la historia del Baix Llobregat por marcar un antes y un después en la escolarización de los más pequeños. Según los últimos datos del Observatorio Comarcal, el 47,5 % de los niños de entre 0 y 2 años están escolarizados en el primer ciclo de educación infantil. Es la cifra más alta de la serie estadística y supera en 4,5 puntos porcentuales la media catalana.
Por edades, la apuesta por la escolarización temprana es clara: uno de cada dos niños de un año ya está escolarizado (50,6 %) y los bebés de menos de un año también crecen en matrícula, alcanzando el 12,5 %. La única nota negativa la ponen los niños de dos años, que rompen la tendencia ascendente y bajan hasta el 74,5 %.
Más allá de los números, este incremento de la escolarización tiene un impacto directo en las familias. Facilita la conciliación laboral, reduce la carga de cuidados y asegura que los niños reciban desde muy pequeños estímulos educativos de calidad. Para la administración local, supone un desafío: mantener la oferta de plazas y la calidad de los centros en un escenario de natalidad a la baja.
“Estamos en un momento de transformación. Hay menos niños, pero más familias que optan por escolarizarlos desde el primer año de vida. Esto implica repensar los recursos y adaptar el mapa escolar a la nueva realidad demográfica”, señala un portavoz del Observatorio en el informe.
El reto de cara al futuro será doble: garantizar que esta tendencia positiva se mantiene y, al mismo tiempo, hacer frente al progresivo descenso de la población infantil. Una cuestión que no solo afecta a las escuelas, sino también a la planificación de servicios sociales, equipamientos y políticas de natalidad en toda la comarca.
También conviene traer a colación el marco normativo y las políticas públicas que apuntalan estos cambios: el Decreto 21/2023 regula con mayor claridad la organización, currículo y objetivos del primer ciclo infantil, lo que favorece la calidad y uniformidad de la oferta educativa. Por tanto, el récord del Baix Llobregat no parece casual, sino el resultado de una suma de tendencia demográfica + políticas educativas más estructuradas + demanda social creciente de escolarización temprana.