El Baix Llobregat y L’Hospitalet han jugado un papel determinante en que la iniciativa 'Escudos Solidarios' – #PelsValents haya conseguido superar el millón de euros recaudados para la investigación del cáncer infantil, gracias a la implicación directa de agentes de la Guardia Urbana, policías locales, y Protección Civil de la comarca y de la segunjda ciudad de Cataluña. Desde Abrera hasta Viladecans, los agentes de la zona han salido a la calle para acercar la campaña a vecinos y comerciantes, poniendo rostro y escudo a la solidaridad.
El compromiso del Baix Llobregat y L’Hospitalet con la solidaridad ha vuelto a quedar patente de forma contundente y a nivel nacional. La implicación de decenas de agentes de 23 municipios del territorio ha sido decisiva para que la campaña Escudos Solidarios – #PelsValents haya superado la histórica cifra de un millón de euros de donativos que serán destinados a la investigación del cáncer infantil en el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues. En concreto, han participado 22 policías locales de municipios del Baix Llobregat —Abrera, Begues, Castelldefels, Cervelló, Corbera de Llobregat, Cornellà, El Papiol, El Prat, Esparreguera, Esplugues, Gavà, La Palma de Cervelló, Martorell, Molins de Rei, Olesa de Montserrat, Pallejà, Sant Andreu de la Barca, Sant Boi, Sant Feliu de Llobregat, Santa Coloma de Cervelló, Torrelles de Llobregat y Viladecans—, además de agentes de Protección Civil de Sant Andreu de la Barca y de la Guardia Urbana de L’Hospitalet. Una movilización local que ha sido pieza clave dentro de un proyecto de alcance estatal en el que ya colaboran cerca de 200 cuerpos policiales y de emergencias de toda España.
La cifra redonda de las aportaciones conseguidas se ha hecho pública este martes en un acto celebrado en el propio Hospital Sant Joan de Déu, donde los impulsores del proyecto, Xavier Muñoz —jefe de la Policía Local de Caldes de Malavella— y Sito Cano, agente de la Policía Local de Cambrils, han explicado cómo una idea sencilla ha acabado convirtiéndose en un movimiento solidario de gran impacto. Todo empezó hace casi nueve años, cuando tres policías locales decidieron personalizar sus escudos policiales con el lema #PelsValents para recaudar fondos. Lo que nació como un gesto humilde pronto se transformó en una cadena de solidaridad imparable. “Los inicios fueron modestos, pero la respuesta de la gente fue extraordinaria. La fuerza de esta iniciativa han sido siempre las personas y su solidaridad”, han destacado de forma coral Muñoz y Cano, quienesw han sido laureados con el Cor d'Or del Hospital Sant Joan de Déu como reconocimiento a la trayectoria de la iniciativa.
En este crecimiento ha sido fundamental la implicación del tejido policial y social del Baix Llobregat y L’Hospitalet, que se han volcado en la venta de escudos solidarios y en la organización de eventos, actividades y campañas. A los escuts se han sumado sudaderas, camisetas, agendas, tubulares, relojes inteligentes y hasta auriculares personalizados, además de marchas solidarias, ferias, torneos deportivos y acciones en fechas señaladas como Sant Jordi o Navidad.
El impacto de la recaudación ha sido directo y tangible. Según Glòria Garcia, responsable de la Obra Social Infancia del Hospital Sant Joan de Déu, esta campaña “se ha convertido en clave para el área de Oncología, permitiendo impulsar proyectos de investigación, equipar laboratorios y contribuir a la creación del SJD Pediatric Cancer Center Barcelona”.
La historia de los Escudos Solidarios también tiene rostro: Valentí, la mascota que simboliza la valentía de los niños que luchan contra el cáncer, y ahora también Valentina, su inseparable compañera. Dos iconos que encarnan la esperanza y el espíritu de una causa que sigue creciendo y la capacidad de lucha de los menores que sufren esta enfermedad.
Desde el Baix Llobregat y L’Hospitalet, la implicación de policías, voluntarios y ciudadanía ha demostrado que la solidaridad local puede tener un impacto global. Un millón de euros después, el mensaje es claro: cuando un territorio se une, no hay meta inalcanzable. Y más si el fin último es tan loable y próximo como la lucha contra el cáncer infantil.