Nada de grúas y camiones. La restauración del emblemático e inexpugnable Castell d’Eramprunyà de Gavà ha comenzado esta semana por su único punto débil… por el cielo. En una operación de película, un helicóptero ha trasladado hasta la cima del histórico castillo medieval andamios, casetas de obra y todo el material necesario para dar el pistoletazo de salida a una intervención arquitectónica y patrimonial de altura, única en Cataluña. Con esta operación aérea, el Ayuntamiento de Gavà ha logrado combinar eficiencia (el acceso en vehículo hasta la fortaleza -ni siquiera 4x4- por las escarpadas laderas del cerro que lo protege es prácticamente imposible) y a la vez espectáculo, porque es del todo inaudito por las contradas un desembarco aéreo de materiales de la construcción de estas épicas dimensiones. La restauración del Castell de l'Eramprunya -y sus nuevos planes turísticos y culturales- bien valen un helicóptero, pues se trata de la recuperación de uno de los enclaves más emblemáticos de todo el Baix Llobregat.
El Castell d’Eramprunyà ha visto este lunes –textualmente– aterrizar sus esperadas obras de restauración de una manera poco común: desde el cielo. Y es que, en una escena más propia de un rescate que de una intervención patrimonial, un helicóptero ha sido el encargado de trasladar hasta lo alto de la fortaleza todo el material necesario para comenzar los trabajos de consolidación del monumento más emblemático de Gavà, enclavado en plena montaña del Garraf y de muy difícil acceso por tierra. Suspendidos en el aire, andamios, casetas de obra y depósitos de agua han volado literalmente hacia los dominios del castillo, en un inicio de obras más que por todo lo alto, por las nubes.
El Ayuntamiento de Gavà ha informado este martes del arranque de los trabajos de consolidación del monumento gracias a una inversión de casi tres millones de euros procedentes de los fondos europeos Next Generation. Las mismas fuentes han justificado lo espectacular del despliegue en que lo escarpado del cerro sobre el que se asienta el castillo “hace prácticamente imposible la llegada de camiones con material pesado”. Así que no ha quedado otra que tirar de helicóptero, un llamativo sistema de transporte que volverá a fletarse el próximo viernes día 13 y también cuando toque retirar los residuos y el material sobrante, una vez la obra concluya.
Más allá de la espectaculidad de la operación de descarga aérea, las actuaciones físicas y constructivas se centrarán en el recinto superior del castillo, donde se consolidará el muro sur del baluarte, junto al acceso principal, y se recuperarán elementos defensivos como las saeteras. También se restaurarán espacios singulares como la sala de los arcos y la antigua cisterna, piezas clave para entender la vida en la fortaleza entre los siglos XIV y XV. Además, una parte del recinto que actualmente permanece cerrada se adaptará para futuras visitas públicas, con nuevos recorridos que incorporarán escaleras, rampas y elementos de protección para mejorar la seguridad.
Las obras de renovación no se limitarán al castillo. De forma paralela, se actuará en el camino medieval que conecta la ermita de Bruguers (otro símbolo de Gavà) con la fortaleza, una ruta muy utilizada por los excursionistas. En este tramo se limpiará vegetación, se consolidarán pavimentos y se instalarán rampas, escalones y paneles informativos. Esta intervención cuenta con 250.000 euros adicionales dentro del Plan de Sostenibilidad Turística Costa Barcelona Delta Llobregat. El material necesario para estas obras también llegará –como no podría ser de otra manera- por helicóptero en un vuelo previsto para el 13 de marzo.
Aunque lo que actualmente se observa en una visita al recito son principalmente restos de los siglos XIV y XV, el origen del Castell d’Eramprunyà es mucho más antiguo. La fortaleza se levantó entre los siglos IX y X como castillo de frontera en los límites de los territorios cristianos frente a Al-Ándalus y se cree que incluso pudo tener su origen primigenio en unas ruinas prehistóricas de la Edad de Bronce. Con el baluarte tiempo fue ampliado y acabó convirtiéndose en el centro de la antigua baronía de Eramprunyà, dominada durante siglos por la familia barcelonesa de los March. El monumento, declarado Bien Cultural de Interés Nacional, es el vestigio medieval más importante de Gavà y su influencia histórica se extendía por municipios actuales como Begues, Castelldefels, Viladecans, Sant Climent y Sant Boi.
Antes de redactar el actual proyecto en ejecución se han realizado importantes excavaciones arqueológicas y diversos estudios sobre la historia oral, el estado de conservación y los materiales constructivos del castillo. Todo ello servirá para guiar una restauración respetuosa con el patrimonio.
Las obras en el Castell d’Eramprunyà está previsto que se prolonguen hasta el 29 de mayo, mientras que la mejora del camino medieval se prevé que esté ultimada el 17 de abril. Hasta entonces, el cielo de Gavà y las hélices de los helicópteros van a seguir siendo los inesperados aliados de una restauración que –literalmente– ha despegado. El objetivo final del proyecto va más allá de consolidar las ruinas: el Ayuntamiento de Gavà trabaja en una propuesta turístico-cultural que en futuro muy próximo permitirá ampliar las visitas y explicar al público la historia del castillo y su entorno natural.