El termómetro rozó los 40 grados (e incluso los superó a pleno sol) en el área metropolitana barcelonesa la pasada semana y dejó una imagen cada vez más habitual en los veranos del territorio: calles vacías en las horas centrales del día y vecinos buscando espacios donde refugiarse del calor extremo. Para tratar de paliar estos efectos, L’Hospitalet y Gavà acaban de sumar sendos aliados contra las altas temperaturas. Y es que las oficinas de atención al cliente de Aigües de Barcelona en ambas ciudades se convierten en microrrefugios climáticos abiertos a la ciudadanía, una iniciativa pionera que convierte a la compañía en la primera del sector del ciclo integral del agua que destina sus espacios de atención al público a proteger a la población frente a los episodios de calor intenso.
Cuando el termómetro se dispara, una oficina puede convertirse en mucho más que un lugar de atención al cliente. Las sedes de Aigües de Barcelona en L’Hospitalet y Gavà se han incorporado este verano a la Red Metropolitana de Refugios Climáticos, transformándose en espacios de confort térmico abiertos a la ciudadanía durante los episodios de calor intenso. La iniciativa convierte a la compañía en la primera empresa del sector del ciclo integral del agua que destina sus oficinas de atención al cliente a esta función, reforzando su papel en la adaptación al cambio climático y la protección de las personas más vulnerables.
Las oficinas de ambas ciudades,han pasado a formar parte de la red de microrrefugios climáticos del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), ofreciendo un espacio seguro donde resguardarse de las altas temperaturas durante los meses más calurosos del año.Los nuevos refugios estarán disponibles durante la campaña estival, entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, y cumplen los requisitos establecidos para formar parte de esta red: mantienen una temperatura de confort de 26 grados durante el verano, disponen de zonas de asiento, ofrecen agua potable gratuita, cuentan con accesibilidad para personas con movilidad reducida y garantizan un espacio seguro y adecuado para combatir los efectos del calor.
La transformación de estas oficinas responde a una realidad cada vez más presente en el área metropolitana: el aumento de los episodios de calor extremo, las sequías prolongadas y otros efectos derivados de la emergencia climática.Ante este escenario, ampliar la red de refugios climáticos se ha convertido en una de las estrategias para reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas, especialmente entre colectivos como las personas mayores, los niños, las personas con enfermedades crónicas o aquellas en situación de mayor vulnerabilidad.
Con esta iniciativa, Aigües de Barcelona refuerza su Política de Acción Climática y se posiciona como un agente activo en la adaptación de las ciudades ante los nuevos retos ambientales. La compañía destaca que el agua y la lucha contra el cambio climático están estrechamente vinculados, especialmente en un contexto marcado por episodios de sequía y temperaturas cada vez más extremas.
Los nuevos microrrefugios de Aigües de Barcelona se integran en la Red Metropolitana de Refugios Climáticos, una infraestructura formada por equipamientos municipales como bibliotecas, centros cívicos o escuelas, además de espacios públicos como parques, que ofrecen condiciones adecuadas para protegerse del calor. Actualmente, la red cuenta con 244 refugios en el territorio metropolitano y alcanza los 390 espacios en Barcelona ciudad, permitiendo que el 81% de la población del área metropolitana disponga de un refugio climático a menos de diez minutos caminando de su domicilio.
A los espacios de L’Hospitalet y Gavà se suma también la oficina de atención al cliente de Badalona, en el territorio del Barcelonès Nord, que completa la incorporación de las tres sedes de Aigües de Barcelona a esta red de protección frente a las temperaturas extremas.