Sant Boi

La B-25 resuelve su mayor embudo aunque todavía hay un detalle que puede jugarte una mala pasada

Xavier Adell | Jueves 16 de julio de 2026

Durante las últiomas semanas, el punto más temido por los conductores de la nueva B-25 no era una curva cerrada ni un radar, sino un acceso que desaparecía de golpe y convertía una autovía de tres carriles en un embudo interminable de un único carril. Ese cuello de botella ya empieza a ser historia. La apertura de un segundo carril en el tronco principal en sentido Castelldefels ha aliviado de forma muy notable las retenciones a la altura del enlace con la C-31c y el polígono Salines de Sant Boi. Aunque la señalización provisional sigue sembrando dudas entre muchos conductores, la infraestructura encara sus últimas semanas de obras con el objetivo de que la calzada principal y toods los enlaces de entrada y salida estén perfectamente operativos.



La apertura de un segundo carril en el tronco central de la B-25 en dirección a Castelldefels en la bifurcación de la calzada entre el recién estrenado enlace con la C-31c y el polígono Salines de Sant Boi (salida 1), por un lado, y la autopista C-32, por el otro, ha reducido de forma más que notable los atascos en este punto, en el que todavía se producían fuertes retenciones, concretamente en el sector en el que la vía se reducía de tres carriles a uno. Aunque la señalización todavía siendo confusa, ya es posible circular por la nueva autovía sin que el carril se acabe de repente en una barrera, como venía sucediendo hasta ahora.

A la derecha, el carril de la salida 1 de la B-25 todavía inoperativo

El enlace de entrada y salida a la B-25 por la salida 1 (la que comunica el sector del centro comercial Alcampo, la rotonda del Viena, la carretera del Prat y la C-31c) es de los pocos tramos de la B-25 que todavía no está acabado, aunque tal y como informó en exclusiva El Llobregat, las previsiones son que entre completamente en funcionamiento a finales de este mes o como mucho tardar en agosto. La “salida” está finalizada, pero por motivos técnicos y de recepción de la obra todavía no se utiliza el carril situado más a la derecha y (como puede apreciarse en las fotos) la señalización horizontal aérea en este punto todavía mantiene tachado la parte de la placa relativa a este ramal.

Una salida que aparece de sopetón

Este “tachón” genera una cierta confusión ya que los conductores no descubren que el acceso a la C-31c ya está abierto hasta que llegan a él de sopetón y se encuentran con un carril señalizado con conos y una pequeña señal enfrente que indica el camino. Hasta hace solo dos días, este desvío hacia el polígono Salinas partía del único carril habilitado en la B-25 (que se convertía en un cuello de botella), pero la apertura del segundo carril ha permitido habilitar un acceso directo. Ahora el problema es que los conductores que circulan por el carril derecho están “obligados” a girar hacia Sant Boi y los que se encuentran de sopetón con esta circunstancia tienen que regresar al carril izquierdo, lo que todavía provoca algunos problemas de tráfico, pero mucho menores que las continuas retenciones de las últimas semanas.

Al fondo a la derecha, los diminutos señalizadores que indican la salida 1

Una vez entre en servicio el ramal directo de salida entre la B-25 y la C-31c solo quedará por poner en servicio el vial en sentido contrario, es decir el que comunica la carretera del Prat y la rotonda del Viena con el tronco principal de la B-25 en dirección a la C-32 sentido castelldefels. Esta obra (igual que enlace entre B-25 y C-32 con doble carril) avanza a muy buen ritmo. El objetivo también es estrenar ambos enlaces en las próximas semanas, con lo que la B-25 ya luciría perfectamente acabada en todo su explendor desde la A-2 en Cornellà hasta la C-32 en Sant Boi, en ambos sentidos.

A la derecha, el cartel tachado de la salida 1

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