El Baix Llobregat cerró 2025 con el mercado laboral resistiendo mejor que el de su entorno, con una tasa de desempleo del 7,5%, cifra por debajo del promedio metropolitano y en línea con Cataluña. Pero bajo esa foto general se esconde una realidad desigual: mientras la comarca mantiene el paro por debajo del 8%, varios de sus principales municipios siguen encendiendo las luces rojas del desempleo. Sant Vicenç dels Horts, Esparreguera y Martorell lideran una lista que revela dónde se concentran las mayores tensiones laborales del territorio en el arranque del nuevo año.
El Baix Llobregat terminó diciembre de 2025 con 32.013 personas en paro, lo que supone una tasa del 7,5%, ligeramente inferior a la del Área Metropolitana de Barcelona (8,0%) y al Ámbito Territorial Metropolitano (8,2%), y en sintonía con la media de Cataluña (8,0%), según datos del Observatori Comarcal del Baix Llobregat (OCBL) -elaborados a partir de las cifras aportadas por el Observatori del Treball de la Generalitat, hechas públicas este miércoles. Pese al buen comportamiento global del territorio —el paro comarcal baja un 2,7% interanual—, el desemple sigue concentrándose en varios municipios en concreto, especialmente en los de mayor tamaño y con peso industrial, donde las tasas superan claramente la media., un fenómeno que se repite cada nuevo ciclo de análisis por parte del OCBL.
En comparación con noviembre de 2025, el paro en el Baix Llobregat se mantuvo prácticamente estable en diciembre, aunque con un ligero aumento de 45 personas desempleadas (+0,1%). Esta contención contrasta con el comportamiento del conjunto de Cataluña, donde el paro creció un 0,6%, y con el del ámbito territorial metropolitano (+0,4%), lo que refuerza la idea de una comarca que aguanta mejor el cierre del año. A escala municipal, la evolución fue desigual: Sant Boi de Llobregat (+60), Sant Vicenç dels Horts (+27) y Sant Andreu de la Barca (+23) registraron los mayores incrementos mensuales, mientras que Gavà (-50), Cornellà de Llobregat (-48) y Castelldefels (-18) lideraron los descensos, amortiguando el impacto del habitual repunte estacional del desempleo en diciembre.
A la cabeza de las ciudades que lideran el desempleo se sitúa Sant Vicenç dels Horts, con una tasa del 9,2%, que ocupa el podio como la más alta de la comarca. Le siguen a poca distancia Esparreguera (9,0%), Martorell (8,7%), El Prat de Llobregat (8,5%), Sant Boi de Llobregat (8,4%) y Sant Andreu de la Barca (8,3%). Cornellà también mantiene una tasa elevada (8,0%) y el mayor volumen absoluto de parados (3.645 personas), aunque la ciudad es la más poblada del Baix.
En términos absolutos, además de Cornellà destacan Sant Boi. la segunda urbe más poblada de la comarca, (3.528) , Viladecans (2.773), El Prat (2.752) y Castelldefels (2.311), municipios donde el tamaño poblacional y la estructura económica explican buena parte del volumen de desempleo.
El cierre de año muestra estabilidad mensual en el conjunto comarcal (+0,1%), aunque con comportamientos dispares. Sant Boi registra el mayor aumento mensual (+60), mientras que Cornellà (-48) y Gavà (-50) lideran los descensos. Viladecans también obtuvo en diciembre unos buenos resultados, con un descenso mínimo del 0,2% en la lista de desempleados local que se redujo en seis personas.En comparación con diciembre de 2024, la mayoría de municipios mejoran, con caídas destacadas en Olesa de Montserrat (-9,0%), Cornellà (-6,3%) y Sant Feliu (-5,0%).
No obstante, algunos municipios presentan repuntes interanuales, que podrían ser coyunturales como Begues (+10,1%), Sant Joan Despí (+4,6%) o Vallirana (+5,8%), lo que apunta a una recuperación desigual.
Los expertos atribuyen este patrón a la heterogeneidad del tejido productivo del Baix Llobregat: municipios con fuerte presencia de industria, logística y servicios muestran más sensibilidad a los ajustes de final de año, mientras que los más pequeños o residenciales mantienen tasas más bajas (por debajo del 5% en Santa Coloma de Cervelló y Sant Esteve Sesrovires).
De cara a 2026, los analistas esperan que la moderación de la inflación, la normalización del consumo y los proyectos vinculados a la movilidad y la logística metropolitana sostengan la creación de empleo. Aun así, el reto sigue siendo reducir el paro estructural en los grandes municipios, donde se concentra la mayor parte del desempleo de la comarca.