Vigilantes nocturnos que acompañan a quien lo necesita, policías de barrio que conocen a fondo cada calle y cada escuela y nuevas cámaras en la vía pública para reforzar la prevención. Esplugues acaba de anunciar la puesta de un ambicioso plan integral de seguridad y convivencia que combina presencia humana, proximidad y tecnología para responder a una de las principales preocupaciones ciudadanas: sentirse seguro en el espacio público. El eje más simbólico de este paquete de medidas es la recuperación de la figura del sereno, adaptada al siglo XXI, que volverán a patrullar por las calles durante la noche para velar por la tranquilidad vecinal y ofrecer acompañamiento a quienes se sienten vulnerables. Junto a ellos, la nueva Policía de Proximidad y el refuerzo de la videovigilancia dibujan un nuevo modelo de seguridad más cercano, preventivo y coordinado, con el objetivo de hacer de Esplugues una ciudad más tranquila, más protegida y más cohesionada, según fuentes municipales
Durante décadas (y de eso hace casi un siglo), cuando anochecía y las calles de las ciudades más pobladas quedaban en silencio y ya solo quedaban encendidas las farolas, una figura tan imponente como familiar recorría los barrios con paso tranquilo, silbato en mano y unas llaves colgando del cinturón. Era el sereno, el vigilante nocturno que cuidaba del vecindario mientras dormía. Algunos, seguramente no demasiados aún deben recordar su silueta bajo el alumbrado público o su ayuda cuando alguien llegaba tarde a casa. Han pasado muchos años de aquellas estampas del tardofranquismo pero eso no ha sido impedimento para que, en pleno siglo XXI, Esplugues haya decidido recuperar ese espíritu adaptado a los nuevos tiempos para reforzar la seguridad y la convivencia durante la noche.
El Ayuntamiento de Esplugues ha anunciado este lunes la inminente puesta en marcha de un nuevo Cuerpo de Serenos, adaptados a los nuevos tiempos, formado por siete personas —tres mujeres y cuatro hombres— que patrullarán las calles cada noche, de lunes a domingo, entre las 23.00 y las 6.00 horas. Su misión será velar por la tranquilidad ciudadana, prevenir incidentes y acompañar a quienes lo necesiten, especialmente mujeres, personas mayores o vecinos que deban salir o volver a casa de madrugada. El alcalde de Esplugues, Eduard Sanz,(PSC), ha explicado que el despliegue del nuevo cuerpo de vigilantes es una consecuencia directa de que "la seguridad y la convivencia son una prioridad para el gobierno municipal". "“No queremos alimentar alarmas, pero tampoco minimizar aquello que preocupa a la ciudadanía. Cuando hay un problema como la inseguridad, Esplugues actúa: con proximidad, coordinación y recursos”, ha aseverado el alcalde,
Los serenos del siglo XXI irán uniformados para facilitar su identificación, trabajarán siempre en parejas y mantendrán contacto directo con la Policía Local, a quien avisarán de inmediato ante cualquier incidencia relacionada con la seguridad o el civismo. Además, contarán con teléfonos móviles, tabletas para registrar avisos y emisoras para garantizar una comunicación constante con los agentes.
El servicio permitirá solicitar acompañamiento nocturno, ya sea para ir al trabajo, a la farmacia o durante celebraciones festivas. Para ello, el Ayuntamiento ha habilitado los teléfonos 608 339 011 y 676 250 690, además del correo electrónico cosdeserenos@esplugues.cat.
La creación del nuevo cuerpo de serenos se complementa con otro de los grandes pilares del plan municipal de seguridad: la puesta en marcha de la nueva Unidad de Policía de Proximidad, también conocida como Policía de Barrio, que comenzará a funcionar el próximo lunes día 2 de marzo. El objetivo principal de esta unidad es reforzar la prevención, anticiparse a los problemas cotidianos y aumentar la percepción de seguridad entre los vecinos y vecinas. Se trata de un cambio de modelo que apuesta por una policía más cercana, más visible y más conectada con la realidad diaria de los barrios.
La nueva unidad estará formada por seis agentes, con dos policías asignados a cada una de las zonas: uno en turno de mañana y otro en turno de tarde. Su trabajo se centrará principalmente en patrullas a pie, con presencia constante en calles, plazas, comercios y equipamientos públicos, favoreciendo un trato directo y próximo con la ciudadanía. Para aplicar este nuevo sistema, el municipio se ha dividido en tres grandes áreas territoriales, teniendo en cuenta criterios de población, extensión y características urbanas: Can Vidalet; los barrios situados al este de la avenida Cornellà (Finestrelles, Can Clota, la Plana y Montesa), y los situados al oeste (la Miranda, Ciudad Diagonal, la Mallola, Centro y el Gall).
Estos agentes de proximidad no solo velarán por la seguridad, sino que se convertirán en referentes claros de cada barrio, con el objetivo de conocer de primera mano las preocupaciones vecinales, detectar posibles conflictos antes de que se agraven y ofrecer respuestas más rápidas y personalizadas. La idea es que los vecinos sepan quién es su policía de referencia y puedan dirigirse a él con confianza.
Además, la Policía de Barrio tendrá un papel destacado en el entorno educativo. Los agentes asignados a cada zona serán referentes en las escuelas, donde colaborarán en la regulación del tráfico en horas punta, atenderán consultas, impartirán charlas formativas y participarán en acciones preventivas dirigidas a niños y jóvenes. Este modelo también contempla reuniones periódicas con asociaciones vecinales, entidades sociales y comerciantes, con el fin de recoger inquietudes, detectar problemáticas específicas y diseñar actuaciones adaptadas a la realidad de cada barrio.
Otro de los grandes ejes del nuevo plan municipal de esplugues en materia de seguridad es el refuerzo de la videovigilancia en el espacio público, una herramienta clave tanto para la prevención como para la investigación de incidentes. En las próximas semanas se instalarán diez nuevas cámaras de seguridad, ocho de ellas en puntos considerados sensibles por su elevada afluencia de personas o por el historial de pequeños delitos y comportamientos incívicos. Las otras dos estarán destinadas al control del tráfico en accesos estratégicos, lo que permitirá identificar vehículos dentro del marco legal y mejorar la gestión de la movilidad.
Estas nuevas cámaras se sumarán a las que ya funcionan en la ciudad, tanto para el control del tráfico viario como en equipamientos municipales. El despliegue continuará antes del verano con la incorporación de 20 dispositivos más, alcanzando un total de 30 nuevas cámaras que permitirán ampliar progresivamente la red de videovigilancia. El objetivo es mejorar la capacidad de respuesta ante incidentes, disuadir conductas delictivas y facilitar la labor policial, siempre garantizando el cumplimiento estricto de la normativa vigente en materia de protección de datos y derechos de la ciudadanía.
El plan se completa con un refuerzo de la coordinación entre la Policía Local y los Mossos d’Esquadra, una línea de trabajo que se ha intensificado en los últimos meses y que ha dado resultados positivos en la lucha contra la multirreincidencia y los delitos de pequeño formato. Esplugues ya participa de manera activa en operativos metropolitanos conjuntos, como el dispositivo Kanpai, orientado a combatir los robos con violencia y la delincuencia itinerante. Esta cooperación ha permitido incrementar las identificaciones, los controles y las detenciones de personas con múltiples antecedentes, así como actuar de forma coordinada en dispositivos específicos como el operativo Límite, con controles intensivos en zonas estratégicas.
Todo suma con tal evitar situaciones graves de inseguirdad y de aumento de los delitos como está ocurriendo en la vecina L'Hospitalet, que también va a poner en marcha de inmediato un plan de choque. Según Eduard Sanz, la suma de las medidas que van a ponerse en práctica en Esplugues responden a una misma filosofía que es que la ciudadanía se sienta protegida: “Con la policía de proximidad, el refuerzo de cámaras y la coordinación con otros cuerpos, ponemos más presencia y más capacidad de actuación en la calle para responder a lo que preocupa a la gente”, ha subrayado el primer edil
La recuperación de la figura del sereno en Esplugues, ese ingrediente imprescindible de la memoria colectiva de la metrópolis barcelonesa, no es una iniciativa inédita. En los últimos años varios municipios han apostado por recuperar esta figura adaptada al contexto actual, como es el caso de la vecina Cornellà, donde el Servicio de Observación Nocturna (SON) se puso en marcha en 2022. Lo mismo que ocurre por las noches en Sant Boi con el Servicio Comunitario Nocturno.
En ambos municipios, los equipos nocturnos de serenos han realizado miles de actuaciones, desde acompañamientos hasta avisos por desperfectos, limpieza o comportamientos incívicos, con una buena acogida por parte del vecindario. Estas dos experiencias tan cercanas han hecho las veces de precursoras de referencia para diseñar el modelo de Esplugues, que nace con la voluntad de ser un apoyo a la Policía, sin sustituirla, y a la vez reforzar la presencia humana en el espacio público durante las horas nocturnas y que todo el mundo se sienta más seguro. Sin que haga falta que se escuche a cada hora "¡Las doce y sereno!” “¡La una y sereno!” “¡Las dos y sereno!”, como en la década de los 60.
Por otra parte, el Grupo Municipal de VOX ha mostrado un rechazo frontal al plan de seguridad presentado por el Ayuntamiento, de Esplugues al considerarlo “tardío y superficial” frente a un aumento de delitos menores y hurtos que, según el partido, se ha venido registrando en los últimos años. Su portavoz, Daniel Lafuente, ha afirmado que la iniciativa ha respondido más a una necesidad de titulares y propaganda que a una solución efectiva para recuperar la seguridad en los barrios.
VOX ha criticado especialmente la creación del cuerpo de serenos, la policía de proximidad con apenas seis agentes y la instalación de cámaras de seguridad, calificándolas de medidas cosméticas. Según Lafuente, estas acciones han podido mejorar la percepción de seguridad, pero “no han frenado la impunidad de los delincuentes habituales” y no han supuesto un refuerzo real de la plantilla policial, sino más bien una redistribución de recursos existentes.
El partido también ha planteado sus propias propuestas, que incluyen que el Ayuntamiento se haya personado como acusación popular contra delincuentes multirreincidentes, que se hayan solicitado órdenes de alejamiento para quienes han cometido delitos habituales, la expulsión inmediata de delincuentes extranjeros con condena firme y un aumento neto de la plantilla de la Policía Local con agentes operativos, rechazando lo que han considerado simples reorganizaciones internas.
Finalmente, VOX ha denunciado la falta de transparencia y la utilización partidista del plan de seguridad, señalando que no han sido invitados a la presentación oficial en la Rambla Verge de la Mercè. Lafuente ha advertido que, si el gobierno municipal no ha actuado con firmeza, su grupo ha ejercido su papel desde la oposición para garantizar que Esplugues no se convierta en un refugio para multirreincidentes, subrayando que “sin seguridad, no hay libertad”.