Durante décadas, L'Hospitalet y las ciudades metropolitanas del Baix Llobregat han afrontado por separado buena parte de sus problemas urbanísticos, de movilidad o vivienda. Sin embargo, el futuro de toda la metrópoli de Barcelona pasa por romper esas fronteras administrativas y planificar el territorio como una única ciudad conectada. Esa es la principal conclusión de la segunda edición de los Diálogos AMB 15+15, un encuentro donde alcaldes, urbanistas y expertos han definido las prioridades que marcarán el desarrollo metropolitano durante los próximos quince años: más vivienda, una movilidad mejor integrada, ciudades más verdes y proyectos estratégicos capaces de reforzar la cohesión social y la competitividad del territorio.
La vivienda, la movilidad, la adaptación al cambio climático, la preservación de los espacios naturales y la regeneración urbana de L'Hospitalet y el entorno metropolitano del Baix Llobregat ya no pueden abordarse desde cada municipio por separado. Ese es el principal mensaje que ha dejado la segunda edición de los Diálogos AMB 15+15, un foro impulsado por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) con motivo de su 15.º aniversario y en el que responsables políticos, expertos y representantes del mundo académico han perfilado cómo deberá evolucionar el territorio metropolitano durante la próxima década y media.
La jornada, celebrada en el Espai Mestral del Port Olímpic bajo el título "¿Cómo queremos vivir la metrópoli dentro de 15 años?", ha servido para poner sobre la mesa la necesidad de planificar el futuro de los 36 municipios metropolitanos como un único territorio capaz de responder de forma coordinada a unos desafíos que trascienden las fronteras municipales. La vicepresidenta del Área del Ciclo del Agua y Análisis de Políticas Metropolitanas del AMB y alcaldesa de Sant Joan Despí, Belén García, ha abierto el encuentro recordando que las prioridades del ciclo "coinciden con las mayores necesidades que tenemos como sociedad: el desarrollo territorial sostenible, la cohesión social y el desarrollo económico".
Uno de los protagonistas más destacados de la jornada ha sido el urbanista italiano Alessandro Balducci, profesor del Politécnico de Milán, quien ha situado al AMB como uno de los modelos de referencia en Europa. "El AMB es el ejemplo más prestigioso de administración metropolitana de todo el continente", ha asegurado y ha remarcado además que la metrópoli barcelonesa es "una de las regiones más innovadoras del mundo", junto al complejo estadounidense de Silicon Valley, Boston, Shanghái (China) o São Paulo (Brasil).
No obstante, el autor del libro La ciudad invisible: lo que no vemos está cambiando la metrópoli ha advertido de que las grandes transformaciones urbanas exigen un cambio de escala en la toma de decisiones. Balducci ha defendido que los principales problemas de las grandes ciudades solo pueden afrontarse mediante una planificación compartida. "Los temas urgentes como el cambio climático, la vivienda y la movilidad deben abordarse a escala metropolitana", ha subrayado el urbanista italiano. Para ello, Balducci ha apostado por combinar las estrategias impulsadas desde las instituciones con iniciativas nacidas del tejido social y económico de los propios municipios.
El urbanista también ha lanzado una de las reflexiones más contundentes del encuentro al señalar que "a menudo intentamos gobernar la ciudad y la sociedad del siglo XXI con gobiernos del siglo XX y fronteras del siglo XIX", en asuntos como la crisis migratoria, el envejecimiento demográfico y el aumento de la desigualdad, que ponen en tensión el Estado del bienestar. en otras palabras, el postulado del profesor milanés viene a reclamar " la necesidad de adaptar las administraciones a una realidad metropolitana cada vez más integrada", porque "la ciudad real" supera ampliamente los límites administrativos de cada municipio mientras que las regiones periféricas deben convertirse en un elemento crucial de la planificación urbana, equilibrando los intereses privados, de un lado, y necesidades colectivas.
Durante las diferentes mesas de debate de los Diálogos AMB 15+15 también se ha reivindicado un modelo urbano que refuerce la vida de barrio y reduzca los desequilibrios territoriales. La coordinadora de Planeamiento Urbanístico del AMB, Loles Herrero, ha destacado que el modelo policéntrico previsto por el Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM) pretende proteger valores como "el comercio local y la vida de barrio", frente a la creciente influencia de las grandes plataformas comerciales y digitales. En la misma línea, la filósofa Victòria Camps ha defendido que la ciudadanía debe implicarse en la construcción de las ciudades. "Las personas no solo necesitan servicios; también necesitan sentirse partícipes de las decisiones y de la vida urbana", ha afirmado.
Otro de los consensos alcanzados durante los Diálogos AMB 15+15 ha sido el concepto de que la naturaleza debe dejar de entenderse como un elemento separado de la ciudad y ha de convertirse en una infraestructura esencial para mejorar la calidad de vida y aumentar la resiliencia frente al cambio climático. La alcaldesa de El Prat, Alba Bou, ha resumido esta idea destacando que "no debería existir una dicotomía entre ciudad y naturaleza. La ciudad necesita tener la naturaleza incluida en su territorio y en su día a día".
Por su parte, el director de los Servicios del Espacio Público del AMB, Albert Gassull, ha insistido en que la planificación urbana debe centrarse menos en qué ciudad construir y más en qué problemas debe resolver. En este sentido, ha indicado que la metrópoli del futuro tendrá que ser capaz de ofrecer soluciones "a la emergencia de la vivienda, a la crisis climática y, especialmente, a los problemas estructurales de movilidad".