Lo que debería haber sido una relativa vuelta a la normalidad tras un día de parón en Rodalies ha acabado convirtiéndose en una nueva jornada de caos absoluto en la movilidad del Baix Llobregat, L'Hospitalet y el resto de Cataluña, que han amanecido atrapados en una jaula. La promesa de que los trenes de Rodalies volverían a circular se ha evaporado y ha desatado una tormenta perfecta en la movilidad: maquinistas plantados sin arrancar los trenes, estaciones colapsadas, la AP-7 cerrada y kilómetros de coches bloqueando las principales entradas y salidas a Barcelona. El resultado: un caos monumental que ha puesto contra las cuerdas a miles de ciudadanosa, que han vivido un auténtico infierno, en plena hora punta
Este jueves por la mañana se había anunciado la reapertura del servicio de trenes de Rodalies en toda Catalunya tras un día de parón como consecuencia del accidente mortal de Gelida. Pero la realidad en nada se ha parecido a las previsiones. Los maquinistas se han negado a subirse a los trenes y el servicio ha vuelto a quedar interrumpido de forma indefinida para desasosiego de los usuarios que se habían acercado a las estaciones. Esta situación, unida al cierre temporal de la autopista AP-7 en Martorell consecuencia también del siniestro ferroviario del martes en el que falleció un maquinista, ha provocado un monumental atasco en las entradas y salidas a Barcelona por el Baix Llobregat y L’Hospitalet, además de un aumento de la circulación en toda la red vial catalana.
Rodalies debía ponerse en marcha a las 6.00 horas de este jueves después del parón del miércoles pero ni un tren ha salido de las estaciones.El motivo: los maquinistas se han negado a prestar el servicio hasta que no se tomen medidas para “incrementar la seguridad” en lo que Renfe considera “una huelga encubierta”. El portavoz de la compañía ferroviaria en Cataluña, Antonio Carmona, ha reconocido que los conductores “se están presentado al trabajo pero no están prestando el servicio porque piden una serie de medidas de seguridad, que entienden que no se están cumpliendo”. Carmona ha aclarado que Adif ya ha presentado un paquete de mejoras, pero los ferroviarios sostienen ¡que no se están cumpliendo”. que estas medidas Unas medidas de seguridad adicionales a las que ya presentó Adif, que entienden que no se están cumpliendo.
Tal ha sido la confusión generada en la red de Rodalies que el Govern de la Generalitat ha abierto un expediente a Renfe por la falta de servicio y ha calificado de «inaceptable» que la empresa no haya respondido al mandato de la reanudación del servicio. Para desconsuelo de los pasajeros afectados, a primera hora no se ha bía puesto en marcha ningún servicio de transporte público alternativo al tren.
Esto ha provocado que la mayoría de ciudadanos recurriera a los coches particulares para sus desplazamientos, lo que ha saturado una red viaria siempre al límite de su capacidad en hora punta, como ya quedó demostrado el miércoles con el primer día sin servicio de Rodalies.. Al aumento de coches en las carreteras del territorio se ha unido el enorme tapón generado por el cierre de la autopista AP-7 en dirección a Tarragona desde Martorell, con interminables colas prácticamente desde la salida de Barcelona. La autopista permanecerá cerrada en este punto hasta que no pueda garantizarse la seguridad de los conductores y los trenes, ya que el desplome de un talud de esta calzada fue el causante directo de la muerte de un maquinista en Gelida pues, al caer sobre la vía, provocó la dramática colisión del tren.
La autovía más castigada por la caótica situación ha vuelto a ser la C-32, un vial que diariamente registra caravanas insufribles como consecuencia de las obras de construcción de la B-25 en Sant Boi. Pero esta mañana del jueves, la situación ha alcanzado tintes dramáticos en esta autovía con retenciones entre Sitges y Esplugues, con una situación de saturación máxima entre Gavà y el nudo del Llobregat. Esta estratégica vía de comunicación del Baix Llobregat con el Garraf y la provincia de Tarragona ha aumentado su volumen de circulación en "un 85%" desde la suspensión de los trenes de Rodalies, según el director del Servei Català del Trànsit (SCT), Ramon Lamiel,
La falta de trenes –vitales para desplazarse hasta Barcelona desde Castelldefels, Gavà, Viladecans o El Prat, por ejemplo- se ha traducido en kilómetros de atascos en la C-31 desde El Prat, de acceso a Barcelona, especialmente gravosos en la Granvia de L’Hospitalet en ambos sentidos. En sentido contrario, los atascos han comenzado en L’Hospitalet y se han prolongado hasta Viladecans.
El cierre de la AP-7 en Martorell también ha caído como una losa en el tráfico metropolitano de salida por la Diagonal de Barcelona por la B-23 y por la Ronda Litoral (B-10), con caravanas y circulación especialmente densa desde Cornellà, que se han intensificado en el empalme entre la B-23 y la A-2 y el nudo viario de El Papiol. En sentido contrario, también se han registrado colas en la B-23 que se han hecho especialmente eternas entre Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern y la entrada a la ciudad condal por la Diagonal.
Otra vía muy perjudicada por el cierre de la AP-7 ha sido la autovía A-2 (que puede utilizarse como alternativa al vial cerrado) y que a primera hora de la mañana ya registraba colas de 17 kilómetros entre Cornellà y Martorell. Para evitar el tapón de la AP-/ en Martorell, el Servei Català del Trànsit (SCT) ha recomendado a los conductores utilizar como vías alternativas la A-2, hasta el enlace con la C-15 en dirección a Villafranca del Penedès (y reincoporación en este punto a la AP-7); la C-32 hasta Ell Vendrell; la B-24 y la N-340 (puerto del Ordal) hasta el enlace con la C-15 ; y las C-25 o la B-40 para los vehículos que se desplazan desde la segunda corona metropolitana y desde el interior de Cataluña.
El colapso viario en los accesos sur de Barcelona no tiene visos de mejorar a corto plazao porque se desconoce la fecha de la reapertura de la AP-7 en Martorell. El director del SCT, Ramon Lamiel, ha reconocido este jueves que la evaluación para la reapertura de la autopista "depende de los peritajes de los titrulares de la vía", es decir, del Ministerio de Transportes (MITMA) por lo que el levantamiento del bloqueo "no se producirá a corto plazo sino que será cuestión de días", ha puntualizado Lamiel.