La cuenta atrás para dar por terminada la B-25 a su paso por Sant Boi entra en su recta final. Tal y como adelantó El Llobregat, las obras avanzan a un ritmo que ha permitido que este viernes por la tarde se abra al tráfico ya uno de los enlaces más esperados de toda la infraestructura: la conexión directa desde la calzada en dirección a Castelldefels con la C-31c hacia El Prat, el polígono Salines y el centro comercial Alcampo. Una actuación que elimina parcialmente uno de los principales cuellos de botella del nuevo vial y deja pendiente la conexión definitiva con la autopista C-32.
Hasta ahora, las obras de este nudo obligaba a estrechar la circulación de tres carriles a uno solo y concentraba buena parte de las retenciones que todavía sufrían los conductores en horas punta en dirección al Garraf. Con la entrada en servicio del nuevo ramal desaparece uno de los últimos obstáculos para que el tronco central de la B-25 funcione prácticamente a pleno rendimiento. Solo queda pendiente la apertura del enlace en sentido contrario: desde la carretera del Prat, a la altura de la conocida rotonda del Viena, y la calzada principal de la autovía, un tramo que se espera que se estrene en unas semanas, posiblemente antes de finales de mes.
Con este nuevo paso, la infraestructura entra ya en su fase definitiva. En las próximas semanas también -o a más aatrdar en agosto- está previsto que se complete la apertura de las últimas actuaciones incluidas en el denominado proyecto modificado, centradas principalmente en el entorno urbano de Sant Boi. Entre ellas destaca la puesta en funcionamiento completa de la nueva rotonda de La Parellada y de todas sus conexiones, incluida la de la calle Zaragoza que sigue pendiente. La conexión con la calles Mossèn Pere Tarrés y el lateral montaña de la carretera de Santa Creu de Calafell (C-245) está abiertas al tráfico desde principios de julio. No obstante el cuerpo principal de la glorieta está completamente terminado, señalizado y pintado y solo se está a la espera de que la obra sea recepcionada por el Ministerio de Transportes (Mitma) para su entrada en servicio definitiva.
Junto a esta actuación también se abrirá en unas semanas la conexión definitiva con el ramal de acceso a la B-25 en dirección a Castelldefels, así como el carril bici que discurre en paralelo a la autovía y que ya presenta un estado prácticamente finalizado.
La única incógnita sigue siendo el calendario administrativo de las actuaciones que siguen pendientes de estreno. El Ministerio de Transportes todavía debe recepcionar formalmente las obras para que puedan ponerse en funcionamiento las infraestructuras ya ejecutadas y pendientes de entrada en servicio.
Es el caso del aparcamiento disuasorio situado junto a la gasolinera Oasis, que ya dispone incluso del control de gálibo instalado pero continúa cerrado hasta que el Ayuntamiento de Sant Boi pueda asumir su gestión y acondicionamiento definitivo.
Esta circunstancia mantiene todavía algunas restricciones en la calle Bonaventura Calopa y en los accesos al barrio de Vinyets-Molí Vell desde la C-245, limitaciones que desaparecerán previsiblemente cuando se complete la entrega de toda la actuación.
La finalización de la nueva rotonda de La Parellada permitirá además culminar la urbanización prevista en este sector. El proyecto contempla la creación de una nueva zona verde que arrancará junto a la rotonda del Oasis y el nuevo aparcamiento disuasorio, discurrirá bajo la B-25 y actuará como espacio de transición entre la trama urbana y el río Llobregat.