Un vecino de Abrera de 52 años ha muerto la noche de este domingo tras ser atropellado por un turismo en la carretera C-55, a la altura del punto kilométrico 0,2, en el término municipal de Abrera. El siniestro se produjo alrededor de las 22.15 horas, según ha informado este lunes el Servei Català del Trànsit (SCT), momento en el que el teléfono de emergencias 112 recibió el aviso alertando de que un coche había embestido a un peatón que caminaba por la vía.
La víctima, identificada con las iniciales S.G.M., era vecino del propio municipio. Según las primeras informaciones, el hombre iba a pie por el arcén de la carretera cuando, por causas que todavía se investigan, un turismo no pudo esquivarlo a tiempo y lo atropelló violentamente, causándole heridas incompatibles con la vida.
Fallecimiento en el lugar del siniestro
Hasta el lugar del siniestro se han desplazado cuatro patrullas de los Mossos d'Esquadra, dos dotaciones de los Bombers de la Generalitat y varias ambulancias del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM). Los sanitarios han intentado reanimar a la víctima, aunque finalmente no pudieron salvarle la vida y certificaron su fallecimiento en el mismo punto del siniestro.
Los Mossos mantienen abierta una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del atropello y determinar por qué había un peatón a esas horas en un tramo interurbano de la C-55, que no es una carretera concebida para el trasiego de transeuntes. Los agentes han realizado una primera inspección ocular de la zona antes del levantamiento del cadáver.
Conexión del Baix con la Cataluña Cenrtral
A raíz del accidente, la C-55 ha quedado cortada en ambos sentidos de la circulación y también se ha interrumpió temporalmente el acceso a la carretera desde la autovía A-2, habilitándose un paso alternativo para los vehículos. La situación no se ha normalizado hasta pasadas las once de la noche, una vez finalizaron las tareas de emergencias e investigación. La C-55 es una de las principales vías de conexión entre el Baix Llobregat y la Catalunya Central y registra habitualmente un elevado volumen de tráfico, especialmente en el entorno de los accesos a la A-2 y a la B-40 en Abrera.
Con esta víctima mortal, ya son 42 las personas que han perdido la vida este año en la red viaria interurbana de Catalunya, según los datos provisionales facilitados por el Servei Català del Trànsit (SCT).