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La Escola El Brot esquiva el cierre y ve “viable” seguir el próximo curso

Àlex Aragonés

sábado 02 de julio de 2022, 11:15h

Nació como un centro de aprendizaje para los niños que no encajaban en los centros ordinarios y de educación especial. 33 años después, la Escola El Brot de Sant Joan Despí, que imparte Primaria y ESO, está al borde de cerrar sus puertas de cara al próximo curso

La Generalitat reconoció en 2012 su proyecto de “centro singular”, lo que les permitía tener doce alumnos por clase (en vez de ocho como un centro de educación especial) y sin la necesidad de entrar con un dictamen educativo, algo también imprescindible en el otro caso. Pero cinco años más tarde, el decreto de la escuela inclusiva en Cataluña restringió el modelo de la educación especial, obligando a que todos los alumnos con necesidades educativas especiales tuvieran que escolarizase en centros ordinarios
Así, El Brot quedó en el limbo entre los dos modelos, pero mantuvo la actividad habitual hasta que el pasado 11 de mayo (una vez cerradas las preinscripciones y definida la lista de alumnos para el próximo curso) se le notificó que la titularidad del centro ya no era válida. A la fundación gestora, con dificultades económicas, no le quedó otra que anunciar el cierre.
Pero en menos de un mes el optimismo ha revivido y el colegio ha hecho saber a las familias que podrán quedarse hasta completar los ciclos escolares iniciados, porque la entrada de nuevos alumnos va a permitir adaptarse a las nuevas exigencias de la educación especial.
“En un principio no era viable pasar de 12 a 8 alumnos por clase. Las familias y el personal buscamos soluciones. No era tan sencillo tomar la decisión de cerrar.”, explica la directora de El Brot, Elena Eloy. “Queremos continuar el proyecto y ver de qué manera podemos hacerlo. Estamos trabajando en el cambio de titularidad y, por supuesto, en la continuidad de cara a septiembre. Creemos que es viable y es lo que le hemos dicho a las familias. El cese de la escuela está parado”, reconoce Eloy, quien liderará la adaptación al nuevo modelo.
La escuela ha sido reconocida por haber desarrollado un proyecto educativo de centro singular, basado en metodologías y programas específicos diseñados para alumnos con trastornos en el aprendizaje. “Nuestra idea es mantener El Brot para alumnos con dificultades de aprendizaje, como TDAH o dislexia, entre otros”. avanza la directora .La Conselleria d’Educació lo ha aceptado, peroel centro deberá mirar más allá porque “de momento, la instalación no está preparada para alumnos con silla de ruedas, por ejemplo”, apunta Elena Eloy.
De los 91 niños actualmente matriculados en este colegio del Baix Llobregat, unos 65 seguirán el próximo curso y entrarán ocho alumnos más. “Queremos seguir nuestra lucha porque no es algo de blanco o negro, debe haber alguna modalidad de escuela inclusiva donde podamos añadirnos”, explica la directora. La razón es que este colegio en concreto juega un papel esencial: “Tenemos alumnos con dificultades de aprendizaje, con fracaso escolar, que llegan aquí después de dos o tres cambios de centro que difícilmente encontrarán un proyecto educativo” como el de Sant Joan Despí, incide Eloy.
La escuela nunca se había planteado cerrar definitivamente, aunque sí había sopesado restructurar su modelo educativo. Por eso, la escuela va a aceptar, de entrada, la nueva etapa como ‘educación especial’ porque es la que garantiza que pueda arrancar el nuevo curso, aunque todavía se desconoce cómo se hará “y qué proceso habrá que seguir a partir del 1 de septiembre”, admite la directora.
No obstante, alinearse con el modelo de escuela inclusiva no parece ser la panacea para El Brot. “Somos partidarios, pero actualmente hay falta de recursos y está la dificultad añadida de la formación de profesores”, asegura Eloy, lo que obliga a que reconvertirse en escuela incluiva sea un objetivo “a largo plazo”. “A día de hoy vienen muchos niños a El Brot huyendo de ese modelo [de escuela inclusiva], que son candidatos al fracaso escolar. La labor del centro es devolverlos al sistema educativo, que puedan valerse por si mismos y que sean capaces de seguir adelante”, apunta.
Tras el anuncio del cese de actividad, el Ayuntamiento de Sant Joan Despí instó al órgano director del centro a llegar un acuerdo con la Generalitat para garantizar el futuro educativo del alumnado. El plenario de la ciudad aprobó el 26 de mayo un texto acordado por todos los grupos municipales en el que se abogaba por encontrar una solución “satisfactoria” para todas esas familias, que habían encontrado en el centro “la adecuación pedagógica y humana para contribuir a la evolución y bienestar de sus niños”. La directora agradece el apoyo y se siente respaldada por la comunidad educativa. “Los profesores, el personal y las familias luchamos para que el centro no cerrase. Los últimos movimientos realizados desde Educació y desde el consistorio local han insuflado esperanza a la escuela. “Todas las informaciones que recibimos son positivas y el mensaje actual es que continuaremos”, asegura Elena Eloy.

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