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“Tengo reservas sobre la conveniencia de autorizar el cultivo del cáñamo”
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“Tengo reservas sobre la conveniencia de autorizar el cultivo del cáñamo”

Por Lluis M Estruch
viernes 01 de julio de 2022, 19:00h

Isidro Amat Roig, 84 años, nacido en 1937 en “Cal Blanc” (1870) de Viladecans; da rápido de mente, su situación familiar, casado a los 24 años, tras dos años en Aviación, con María Serrano, una almeriense de Palomares (Almería)

Patriarca de una familia con cuatro hijos varones y ocho nietos, cuatro niños y cuatro niñas, nos evoca sin rencor, pero sí con nostalgia ,sus duros comienzos como ganadero en Viladecans.

A la muerte de sus padres, Isidro Amat heredó casa, una hectárea de huerto y seis vacas holandesas compradas en Santander. Entonces las vaquerías eran establo y vivienda con mostrador, donde se suministraba la leche fresca a una población desnutrida y que precisaba proteínas y vitaminas en la dura postguerra. PGM) para disponer de una reserva de suelo futuro y no hipotecar el desarrollo de la urbe barcelonesa constreñida por el mar y montaña.

Mientras, la agricultura periurbana o de proximidad se adaptaba mal que bien a esta etapa de expropiaciones, polígonos industriales e infraestructuras diversas. Las vaquerías, que estaban en los núcleos urbanos aún, eran un trabajo obligado y sin fiestas. Isidro tuvo un máximo de doce vacas lecheras, pero con el cuarto hijo vendió su ganado y se dedicó a la huerta con cuatro hectáreas en Gavá, de lechuga y tomates. El tuteo con él es fácil. Sus respuestas serán directas y pertinentes con algún “lapsus” de memoria.

Isidro, ¿podemos hablar de despegue, al conseguir que tu auto-venta, llegué en 1983 al Born antiguo?

Sí, sin duda cuando llegas al mercado mayorista de manera directa (con parada propia) reduces la intermediación y entras como productor en una mayor consideración y respeto en el sector primario, siempre muy competitivo y con altibajos inesperados, que pueden ser mortales.

Sin saberlo él, pero fiado de su instinto y con plena autoconfianza en sus capacidades y con una familia unida que le respaldaba, Isidro Amat cancelaba un enfoque tradicional (Rostow dixit) y aprovechaba las condiciones ambientales de una Cataluña pletórica de iniciativas y con un crecimiento económico que atraía inmigrantes del sur y poblaba los dos anillos metropolitanos de una Barcelona optimista y emprendedora. Pluriempleo, horas extras, crédito fácil, construcción desbocada y una juventud confiada en que, esforzándose, vivirían mejor que sus padres y abuelos, como ocurre hoy en China. Una nueva clase media urbana surgía, aumentaba su nivel de renta.

Anteriormente, era ya el sano -impulso inicial-, una de las cinco etapas que el economista y Premio Nobel estadounidense W. Rostow estudió en su libro “Las etapas del desarrollo económico”. Había más población urbana, desertora del campo, donde la maquinización había suprimido muchos empleos y técnicas ancestrales. Pero que debía alimentarse y que gozaba de un mayor nivel de vida. En 1974, el arquitecto Solans, apoyado por el poder, consiguió aprobar el Plan General Metropolitano (PGM) para disponer de una reserva de suelo futuro y no hipotecar el desarrollo de la urbe barcelonesa constreñida por el mar y montaña.

Mientras, la agricultura periurbana o de proximidad se adaptaba mal que bien a esta etapa de expropiaciones, polígonos industriales e infraestructuras diversas.

¿Viviste cambios a mejor de tu sector, pero ya con la presión inmobiliaria al acecho y la necesidad de adaptarse de nuevo?

En esta fase, teníamos ya diez hectáreas que en la comarca es doblar la extensión media de muchas explotaciones, aún hoy. Así que envié a mi primogénito Joan a la escuela agraria de Villareal (Castellón) de la que tenia buenas referencias y que con los cursos de Extensión Agraria de Sant. Boi que Joan recibió; le hicieron gustoso el trabajar en el sector agrario y ser un eslabón principal en la necesaria cadena alimentaria.

Vino con la moral alta, como ha reconocido el mismo en entrevistas.

El PGM de 1974, dio lugar en 1996 a 3.348 hectáreas de suelo agrícola, el llamado “Parc Agrari”. ¿Es preciso adecuarlo?.

Todo necesita mejorarse, pero soy apolítico y nunca he recibido ninguna ayuda o subvención en toda mi vida; pero se debería tener un plan de actuación técnico y consensuado con los cultivadores.

Siguiendo las etapas económicas de Rostow, como Monsieur Jourdain que hablaba en prosa sin saberlo. Isidro Amat vendió su parada del Born antiguo y se decidió a instalarse -con crédito y en sociedad- en una parada del nuevo Mercabarna de Zona franca, este afán tuvo su riesgo dado los tipos de interés de la época. Pero la sociedad familiar resistió y venció las dificultades para dar un “salto hacia delante”. Pasando en poco tiempo a 2 paradas, que hoy ya son 4 paradas en Mercabarna.

Danos unas cifras de vuestras empresas familiares

El núcleo son seis familiares, cultivamos 40 hectáreas de tierras propias y cedidas. Mi primer hijo, Joan, es el jefe de explotación y mis otros tres hijos actúan en el sector de distribución mayorista en Mercabarna . Siempre les he animado a producir un buen producto, sin obsesionarse por las fluctuaciones de precios. Tenemos prestigio por ello.

I sidro mantiene la casa de su esposa en Palomares (Almería) y buena relación con sus parientes. En este pueblo cayeron cuatro bombas atómicas made in USA en 1966 que fueron recuperadas, pero persiste un terreno contaminado, acotado. No se han observado especiales fenómenos nocivos, me cuenta.

Aquella Almería de baja renta y tierras de secano, es hoy una de las zonas más ricas de la agricultura intensiva, que se inició con el consorcio “Tierras de Almería”.

Alguna influencia de ello debe haber en sus 22.000 m2 de viveros a la última, completamente automatizados de tomate, pepino, apio. Junto a los cultivos de alcachofa de invierno y acelgas de exterior, que nos muestra orgulloso Isidro Amat. Por el camino, señala una zona aparentemente descuidada, donde asegura que se encuentran las mejores tierras del Parc Agrari, detentadas por “payeses” de Sant Climent.

En la vuelta al almacén, aprovechamos para hacerle tres preguntas rápidas.

Se habla de nuevo de una posible ampliación del aeropuerto

En mi caso me es indistinto el ampliarlo o no.

¿Cuál es tu opinión sobre la reserva ecológica de aves, conocida como ZEPA?

No soy partidario, porque limita los usos y prácticas agrícolas.

¿Y sobre el control cinegético o la caza de especies dañinas para el cultivo?

Es necesario. Hay abundancia de patos, faisanes, torcaces y jabalíes. La caza nos ayuda a reducir pérdidas. Tenemos una compensación por ello, pendiente de cobro,

Recientes censos de empleo (con 100.000 vacantes) prueban una crisis de empleabilidad de nuestros parados. Uno de los sectores más afectados es el agrícola. A pesar de las mejoras de empleo y jornada recientes, no se aprecian cambios. ¿Cómo están vuestras plantillas, dada la necesidad de abundante mano de obra en vuestra actividad?

Hace años que los autóctonos son los encargados y los jornaleros son extranjeros. Hace tiempo la mayor parte eran marroquíes, pero ahora son negros del Sahel.Todos con contrato y sin problemas, si son bien dirigidos. Tenemos veinte empleados en total.
En “Can Comas” la UP celebró una conferencia que no debate, sobre el “cáñamo industrial”, una funcionaria agrónoma explicó someramente la vigente reglamentación. Poco después en el mismo lugar el Instituto FP agraria “Les Salinas” organizó un debate con el alumnado y tres elocuentes ponentes con posturas contrarias. El balance fue más satisfactorio que la anterior reunión temática. El PNV tiene para el mes de junio una propuesta para reglamentar el uso del CBD medicinal. Pregunto a nuestro empresario ya jubilado, sobre el tema..

¿Tu opinión sobre el cultivo del cáñamo en el Parc Agrari es favorable?

Por edad y principios éticos tengo grandes reservas sobre la conveniencia de ir autorizando el cultivo del cáñamo en nuestra zona. No lo haremos.

Se escribe y se anuncia en revistas del tema (y )en concentraciones de protesta que en diez años desaparecerá toda una generación de cultivadores, digamos que son los que mantienen el sistema en marcha por ahora y a los que el maltrato de la Administración, impulsa a retirarse tan pronto puedan. La situación puede llegar a ser muy grave, dadas las últimas complicaciones de subidas de precios y las derivadas de la guerra ruso-ucraniana, aún por descontar.

¿Crees en el posible relevo generacional dentro de vuestra empresa familiar ya en su plena etapa de madurez?

Es lo más difícil de asegurar, incluso en una empresa que funciona, como la nuestra. Yo me jubilé a los 65 años y cedí la batuta a mis cuatro hijos, que gestionan en libertad todas las filiales de la empresa familiar. La primera generación supera a los padres, en nuestro caso; aún más si nos remontamos a mi abuelo, que vino de Lavern del Penedés, y por entonces la agricultura era casi supervivencia. Mis hijos serían la segunda generación, ya muy crecida en sus logros.

Pero en cuanto al relevo, a cargo de la tercera generación, hay interrogantes sobre su compromiso.Abundan nietos con estudios superiores, algunos bien difíciles de acabar, por cierto, pero ¿quién puede asegurarme su interés por nuestra empresa?. Así están las cosas, por ahora. El film “Alcarras” describe el momento crítico de unos arrendatarios leridanos ante la propuesta de instalar placas solares en sus huertos.

¿Eres partidario de las placas solares en zonas agrarias?

En lugares de poco rendimiento se podrían poner.

Isidro Amat Roig es un hombre enterizo y franco, fuerte para su edad, buen conductor y que, encima, se emociona un poco en su última respuesta:

Tu deseo más íntimo...

A mi edad solo deseo salud y que mis cuatro hijos permanezcan unidos y sin disputas en este negocio que funciona y en el que tanto me han ayudado ellos y su madre, María.

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