El Observatori Metropolità de Papallones incorpora por primera vez tres espacios fluviales del Llobregat a su seguimiento. Los primeros datos muestran que estos ámbitos tienen la misma riqueza media de especies que los parques urbanos metropolitanos, pero una abundancia de mariposas superior.
El Observatori Metropolità de Papallones (mBMS), coordinado por el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) e impulsado por el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), ha incorporado por primera vez tres zonas de muestreo en la llera del río Llobregat.
Los resultados, publicados este 16 de julio en el séptimo informe anual del Observatori, indican que durante 2025 estos espacios fluviales han registrado 18 especies, la misma riqueza media que los parques urbanos metropolitanos. La diferencia aparece en la cantidad de individuos: la abundancia media ha sido de 28,2 mariposas por muestreo, 1,5 veces más que la media histórica de los parques, situada en 19,3, y casi el triple que en las playas, con 10,2.
Los tres transsectos fluviales analizados se sitúan en los aiguamolls de Molins de Rei, en el Parc Agrari del Baix Llobregat tocando a Sant Boi y en Ca n’Albereda, en Sant Andreu de la Barca. La incorporación de estos puntos permite observar el papel de los espacios fluviales dentro del entorno metropolitano.
“Si en només un any ja s’han trobat les mateixes espècies que de mitjana trobem als parcs, és probable que durant les properes temporades aquests espais fluvials vagin guanyant importància com a zones d’especial interès per a les papallones”, señala Joan Pino, responsable científico del mBMS, director del CREAF y catedrático de ecología de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).
Entre las causas de esta abundancia, Pino apunta a la presencia de hábitats abiertos con diversidad de plantas y a periodos vegetativos y de floración más largos por la disponibilidad de agua. “Les papallones tenen més aliment i durant més temps”, afirma.
Especies detectadas en los espacios fluviales
En el primer año de seguimiento se ha localizado un individuo de damer rogenc (Melitaea didyma), una especie que hasta ahora solo se había detectado en tres ocasiones en todo el proyecto, iniciado hace siete años, en el parc de la Torre-roja de Viladecans entre 2021 y 2022.
La composición de las comunidades de mariposas en estos nuevos espacios muestra una clara presencia de la blanqueta de la col (Pieris rapae), que concentra el 70,4 % de las observaciones registradas. Le sigue la bruna de bosc (Pararge aegeria), con un 8,2 %. El resto de especies, hasta llegar a 18, se sitúan por debajo del 3 % de las observaciones.
“La blanqueta de la col fa migracions seguint els cursos fluvials i això pot explicar l’espectacular dominància d’aquesta espècie als espais fluvials del Llobregat”, detalla Pino.
Un año récord desde el inicio del proyecto
Más allá de los nuevos puntos fluviales, el informe destaca que 2025 ha sido un año especialmente positivo para las mariposas metropolitanas. El mBMS ha registrado 15.206 individuos, la cifra más alta desde el inicio del proyecto en 2019, y también un récord de diversidad, con 45 especies detectadas.
“No s’havien vist mai tantes espècies en un sol any; fins ara el màxim havia estat el 2023, amb 44 espècies”, recuerda Joan Pino. El investigador vincula este resultado a la incorporación de los espacios fluviales y a las lluvias de los últimos meses.
En el conjunto de los espacios de muestreo, la blanqueta de la col (Pieris rapae) concentra el 37,5 % de las observaciones, mientras que la bruna de bosc (Pararge aegeria) alcanza el 7,1 %. “Detectem una millora en l’equilibri de l’abundància respecte del 2024, però encara hi ha un desequilibri entre espècies i no s’ha recuperat la situació prèvia a la sequera, en què la blanqueta de la col era també l’espècie més observada, però no passava del 20 % de les observacions”, advierte Pino.
El inicio de 2026 mantiene una tendencia positiva. “Els informes mensuals que elaborem ens indiquen que fins ara en cada mes s’estan veient més individus i més espècies que la mitjana del projecte”, apunta Jesús Fernández, cap de Servei d’Infraestructura Verda de l’AMB. La evolución del resto de la temporada dependerá de los episodios de calor extrema y de la precipitación durante el verano y el otoño.
Ciencia ciudadana y biodiversidad
Los resultados se han obtenido con la participación de 53 voluntarios, que realizaron 482 muestreos durante 2025. El proyecto amplía así su capacidad para analizar cómo distintos ambientes metropolitanos contribuyen a la conservación de las mariposas.
“Amb la incorporació dels espais fluvials, l’mBMS amplia la capacitat per entendre com els diversos ambients metropolitans contribueixen a la conservació de les papallones, i amb aquesta informació es poden idear eines noves per orientar la gestió ecològica dels espais verds i blaus de l’àrea metropolitana”, destaca Fernández.