La alcaldesa de El Prat de Llobregat, Alba Bou Jordà, ha defendido en Bruselas la posición contraria del municipio a la ampliación del aeropuerto. La intervención se ha producido en unas jornadas celebradas en el Parlamento Europeo, donde la Comisión Europea tiene un papel decisivo en la autorización del proyecto.
La alcaldesa de El Prat de Llobregat, Alba Bou Jordà, ha trasladado a Bruselas la oposición del municipio a la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat. Bou ha participado en la mesa de debate “Ampliació de l'Aeroport de Barcelona-El Prat, govern espanyol: quan vau perdre el sentit comú?”, dentro de las jornadas “Next Stop: Barcelona-El-Prat. Connectant la ciutadania, protegint el nostre planeta”, organizadas en el Parlamento Europeo.
La cita se ha celebrado en un momento en que la Comisión Europea mantiene abierto un procedimiento de infracción contra el Estado español por incumplimientos medioambientales vinculados a la anterior ampliación de estas infraestructuras.
Durante la sesión, Bou ha recordado que “el projecte anunciat per la nova ampliació no és fruit d’un acord amb totes les parts, com sí van ser les darreres ampliacions amb les quals es va aconseguir la construcció de la depuradora més gran d’Europa o la ciutat del Prat va recuperar la seva platja i els espais naturals i la creació del Consorci dels Espais Naturals del Delta del Llobregat, tot plegat amb l’objectiu de reconstruir l’equilibri territorial”.
La alcaldesa ha advertido de que el proyecto “posa en perill hàbitats singulars i protegits d’un nou indret com és la Ricarda, un paratge clau que el nou pla pretén destruir”. También ha cuestionado la necesidad de afectar estos espacios naturales del Delta por un “benefici aeronàutic marginal”.
El acto también ha servido para reclamar las contraprestaciones pactadas en la anterior ampliación y que, según ha señalado Bou, todavía no se han cumplido. La alcaldesa ha recordado que AENA construyó un aparcamiento ilegal de taxis en un espacio donde debía situarse un corredor biológico.
Bou ha afirmado que “la pressió per ampliar l’aeroport respon als interessos privats d’AENA i certs sectors turístics i no pas a l’interès general de la ciutadania”. En su intervención ha vinculado la propuesta con el contexto de emergencia climática, crisis de vivienda y debate sobre el modelo productivo asociado a la hiperturistificación.
Según los datos citados por la alcaldesa a partir de un informe del propio Ajuntament de Barcelona, la nueva pista larga supondría solo un 2% más de vuelos intercontinentales, mientras que el objetivo de alcanzar 70 operaciones diarias ya se registró durante 2025.
Representación institucional y social
La jornada ha reunido a representantes institucionales y eurodiputados de diversas procedencias. También han participado entidades ecologistas y defensoras del territorio, como Depana, Zeroport, Ecologistes en Acció, SEO Birdlife y Stay Grounded, además de expertos en movilidad sostenible de la PTP, CCOO, ECODES y Transport & Environment.
Alba Bou ha reclamado un modelo de desarrollo catalán y metropolitano sostenible, con empleos no precarios y un modelo aeroportuario similar al inglés o el francés, con varios aeropuertos alejados del centro y conectados por tren.