El Ajuntament de Sant Climent de Llobregat ha decidido reconocer la labor de la Societat de Caçadors, que desde hace años trabaja para controlar la población de jabalíes en el municipio. Este reconocimiento se produce en un contexto marcado por una crisis provocada por un brote de peste porcina africana, que podría tener graves repercusiones en la agricultura local.
La entidad se encarga de llevar a cabo batidas periódicas en diversas zonas del municipio, donde la caza está permitida. Sin embargo, el consistorio advierte que estos esfuerzos pueden resultar insuficientes si los municipios vecinos no implementan medidas similares. La restricción o prohibición de la caza en áreas cercanas complica el control efectivo de la población de jabalíes, que carecen de depredadores naturales y causan daños significativos en cultivos como olivos y cerezas.
Impacto en la agricultura local
El regidor de Política Agroforestal del Ajuntament, Salvador Tugas, ha destacado que “la labor de la Societat de Caçadors es fundamental para reducir la presencia de estos animales”. A pesar del impacto positivo que su trabajo puede tener, Tugas también ha señalado que los cazadores a menudo enfrentan críticas y sufren una notable falta de relevo generacional.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad de una colaboración más amplia entre diferentes municipios para abordar este problema. La falta de acciones coordinadas podría agravar las dificultades que ya enfrenta el sector agrícola debido a los daños causados por los jabalíes.
Informe sobre la actividad cinegética
Para aquellos interesados en conocer más sobre esta problemática, el Ajuntament ha puesto a disposición un informe correspondiente al año 2025 elaborado por la Societat de Caçadors de Sant Climent, donde se detallan las actividades realizadas y los resultados obtenidos en el control de la población de jabalíes.