El Ajuntament ha aprobado recientemente una nueva ordenanza municipal destinada a fortalecer la protección de los animales y promover una tenencia responsable. Esta normativa fue ratificada en el pleno del 20 de noviembre y establece una serie de medidas que buscan mejorar el bienestar animal en el municipio.
Novedades significativas de la ordenanza
Entre las principales innovaciones, se incluye la obligación de que todos los perros cuenten con un microchip y estén registrados en el censo municipal, eliminando así la necesidad de la placa identificativa. Además, se exigirá que los animales de compañía realicen al menos una visita veterinaria anual.
La normativa también prohíbe mantener a los animales atados de forma permanente o utilizarlos para seguridad sin la debida autorización. Asimismo, se establece que no pueden residir habitualmente en balcones, terrazas, patios, trasteros o vehículos si no tienen acceso continuo al hogar.
Regulaciones sobre el cuidado y manejo de animales
Los perros deberán salir a pasear al menos dos veces al día y las correas tendrán que medir un mínimo de 2 metros. En cuanto a las colonias de gatos, estas serán gestionadas exclusivamente mediante el método CER (Captura, Esterilización y Retorno).
La nueva ordenanza también prohíbe alimentar a los animales en la vía pública, salvo en puntos autorizados para gatos comunitarios y por personas acreditadas. Además, se establece la obligación de limpiar con agua los orines dejados por los animales en espacios públicos.
Restricciones comerciales y sanciones
La venta y exhibición de perros, gatos y hurones en tiendas queda prohibida. Igualmente, no se permitirá criar ni mantener animales domésticos destinados al consumo (como conejos o aves) en suelo urbano para uso particular. La venta ambulante y cualquier transacción fuera de establecimientos autorizados también están prohibidas; quienes deseen criar o vender animales deberán estar inscritos como núcleo zoológico.
Las infracciones muy graves pueden acarrear multas que alcanzan hasta los 200.000 euros, lo que subraya la seriedad con la que se aborda el bienestar animal en esta nueva normativa.