Los datos del estudio ANIBES, impulsado por la Fundación Española de la Nutrición (FEN), apuntan a que un 76% y un 79% de la población declara ingestas de calcio y magnesio por debajo del 80% de las recomendaciones diarias nacionales.
Qué papel tiene el magnesio en el organismo
El magnesio participa en numerosos procesos del cuerpo relacionados con la función neuromuscular y el metabolismo energético. Cuando la ingesta se queda corta, el organismo prioriza funciones esenciales y pueden aparecer molestias que, sin ser específicas, se notan en el día a día (fatiga, sensación de “cuerpo cargado” o dificultad para desconectar). La FEN resume que existe “un porcentaje importante” de población que no llega a las recomendaciones actuales.
Señales que pueden aparecer, pero no son exclusivas del déficit
Nutricionistas y guías de salud pública insisten en que no suele haber un único síntoma y que muchas señales son comunes a otras causas (estrés, falta de descanso real, sedentarismo, problemas médicos). Entre las más repetidas cuando se habla de una posible ingesta insuficiente de magnesio se mencionan:
- Sueño de baja calidad, con sensación de no haber descansado.
- Cansancio persistente, físico o mental.
- Irritabilidad o nerviosismo.
- Mayor percepción de estrés y dificultad para relajarse.
- Molestias musculares, como rigidez o calambres.
De dónde procede el magnesio en la dieta, según ANIBES
El propio ANIBES detalla que las principales fuentes dietéticas de magnesio en España son cereales y granos, seguidos por lácteos, carne, verduras, frutas, pescado y marisco y legumbres, que en conjunto aportan la mayor parte del magnesio declarado.
¿Complementos? Primero, revisar hábitos y consultar
En el mercado existen suplementos de magnesio en distintas sales, con tolerancias y absorciones variables. Pero los expertos suelen recomendar revisar primero la alimentación y el contexto clínico, y consultar con un profesional sanitario antes de iniciar complementos, especialmente si se toman medicamentos o hay patologías previas. El cansancio o el mal descanso pueden deberse a múltiples causas y conviene no atribuirlos automáticamente a un solo mineral.