Amigos catalanes que conocen bien la cultura china y siguen de cerca el desarrollo de China me comentaron que esta iniciativa aporta un renovado impulso primaveral al comercio internacional. Y, en efecto, el objetivo de esta serie de actividades es facilitar que productos y servicios de alta calidad de todo el mundo accedan de manera más fluida a los hogares chinos. Constituye tanto una acción proactiva de China para promover un desarrollo más equilibrado del comercio como una oportunidad clave para que la comunidad internacional comparta las oportunidades que ofrece el vasto mercado chino.
La serie de actividades “Exportar a China” representa una medida pragmática de China para promover el equilibrio entre importaciones y exportaciones y practicar la cooperación global de beneficio mutuo. En un contexto de resurgimiento del proteccionismo comercial a escala mundial, China mantiene con firmeza su compromiso de ampliar las importaciones, ayuda a sus socios comerciales a expandir sus exportaciones, y ha celebrado, durante ocho años consecutivos, la Exposición Internacional de Importaciones de China. Ello no solo constituye una respuesta contundente al proteccionismo, sino que también inyecta nuevo dinamismo y crea nuevas oportunidades para la economía mundial. La expansión activa de las importaciones por parte de China impulsa el desarrollo industrial y la creación de empleo en numerosos países en desarrollo —incluidos los de la ASEAN, África y los países de la Franja y la Ruta—, al tiempo que abre un amplio espacio de mercado para la exportación de tecnologías, productos y servicios avanzados de las economías desarrolladas.

China posee una ventaja de mercado incomparable y actúa como un “ancla de estabilidad” para el desarrollo del comercio mundial. En 2025, el producto interno bruto de China superó por primera vez el umbral de los 140 billones de yuanes; las ventas minoristas totales de bienes de consumo rebasaron los 50 billones de yuanes; y el volumen total de las importaciones de mercancías alcanzó los 18,48 billones de yuanes, lo que situó al país, por decimoséptimo año consecutivo, como el segundo mayor mercado importador del mundo, con una participación en las importaciones globales de alrededor del 10%. Este mercado enorme y en constante modernización no solo ofrece amplios escenarios de consumo para los productos de todos los países, sino que, gracias a su base demográfica, su potencial de crecimiento, la diversidad de la demanda y la continua mejora de sus sistemas de distribución, garantiza que los bienes internacionales lleguen a los consumidores de forma eficiente.
Una China abierta impulsa una globalización económica más abierta, inclusiva, beneficiosa para todos, equilibrada y ganar-ganar. China promueve de manera continua su apertura institucional, alineándose activamente con las normas comerciales y económicas internacionales de alto estándar. Amplía de forma ordenada la apertura de sus mercados de mercancías, servicios, capital y mano de obra, y fomenta la convergencia y compatibilidad de las reglas, regulaciones, gestión y estándares en diversos campos. El “círculo de amigos”de los tratados de libre comercio (TLC) de China se ha expandido en alcance, elevado en nivel y fortalecido en influencia. Hasta la fecha, China ha firmado 24 TLC con 31 países y regiones. Ha impulsado la entrada en vigor e implementación del Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP), que se ha convertido en la zona de libre comercio más grande del mundo. En 2025, el volumen comercial con sus socios de TLC superó los 20 billones de yuanes, representando el 45% del comercio total de mercancías del país, proporcionando así un modelo ejemplarpara la cooperación multilateral global. China otorga a todos los países menos desarrollados con los que tiene relaciones diplomáticas tratamiento de arancel cero para el 100% de las líneas arancelarias, e implementará plenamente el tratamiento de arancel cero a 53 países africanos que mantienen relaciones diplomáticas con ella. Es el primer gran país en desarrollo y la primera gran economía del mundo en implementar esta iniciativa, que contribuye de manera efectiva al crecimiento económico local y a la mejora del bienestar de la población.
“Exportar a China” no es solo una invitación a largo plazo que China extiende al mundo, sino también un motor para profundizar la cooperación y los intercambios internacionales. Con una actitud abierta e inclusiva, China convierte su mercado de escala extraordinaria en una gran oportunidad compartida a nivel global, aportando certidumbre y nuevo impulso a la economía mundial y contribuyendo, con su propia aportación, a la construcción de un sistema comercial global mutuamente beneficioso e inclusivo.
Damos la más cordial bienvenida a todos para que aprovechen activamente las nuevas oportunidades de “Exportar a China” y hagan de China el principal destino de exportación para un mayor número de países y regiones.