Ramón Barau, un matricero de SEAT y educador social, de Sant Boi se ha involucrado en política como independiente por Junts per Catalunya ante la alta abstención electoral. Barau, nieto de un reputado herrero, denuncia la falta de ocio y servicios en su ciudad, que acarrea, por ejemplo, que el Ateneu Santboià esté en ruinas y prioriza la necesidad de construir un geriátrico público. Además, lamenta la creciente inseguridad y la falta de integración social que empiezan a padecer los barrios y que el ansiado traslado del cuartel se utilice con fines electoralistas.
Ramón Barau Requena, de 50 años, casado con tres hijas, señala su casa en la calle Jaume I de Sant Boi, donde nació y también el lugar donde su abuelo ejerció de reputado herrero. Su padre se desvinculó de la herrería, pero no del metal, trabajando en la Siemens de Cornellá. Ramón, estudio primaria en la “Joan Bardina” donde se inició en el “ballet". Después en el IES de Camps Blancs, hizo la FP2 más unas prácticas en la escuela de Aprendices de la SEAT, que le convirtieron en un matricero, integrándose en la sección de Chapa interior, de la factoría SEAT de Zona Franca donde sigue. Hace poco ha acabado sus estudios de “Educador Social” y le gustaría atender a los niños superdotados y también a las personas con minusvalías en un futuro sin concretar.
Tu inquietud social y localista te ha llevado al compromiso político, ¿es inevitable hacerlo?
Creo que sí, en nuestra ciudad el 50% de los ciudadanos se abstiene en las municipales, tras 46 años de dominio socialista. Y es así porque los grandes temas que el ciudadano ve y sabe que lo son en su deambular diario, no están resueltos, algunos ni siquiera planteados. Es por ello que me presentaré por segunda vez como independiente en la lista de “Junts” .
¿Cuáles son los grandes temas pendientes en tu opinión?
Las ruinas del Ateneu Santboia, son una provocación visual en una ciudad sin lugares de ocio asequibles (hay un cine y dos bibliotecas tan solo) para 86.000 habitantes. Falta una sala multiusos y completar la reconstrucción de los tres teatros que hubo; hoy desactivados por diversos motivos. La “okupación” del Ateneu por un grupo antisistema debe cesar. El Ateneu es municipal y como tal es de todos.

¿Otros temas pendientes, aún?
Estamos a un año y medio de las municipales, y pronto saldrá “el conejo de la chistera electoral”: el traslado del cuartel y de la central Endesa, (todo junto) para hacer millares de viviendas para jóvenes. Llevamos más de una generación esperándolo y no se materializa nunca, solo se activa la esperanza en elecciones para ganar votos. Es incomprensible con todo el circuito de poder en manos socialistas. Otro tema grave es la falta de un geriátrico público, nosotros proponemos hacerlo en el edificio municipal Nuria (97 plazas). La población “senior” aumenta y el atender a esta necesidad es obligado desde un Ayuntamiento con acento social, que no socialista. Creo muy importante atraer industrias pymes porque la logística da escaso empleo y no nos compensa. Facilidades todas para conseguirlo, a nivel fiscal incluso.
Hemos hablado de tres teatros, dos en ruinas (Centre Catòlic y Ateneu Santboià) y el Ateneu Familiar” pendiente de adecuación funcional. Tú eres vicepresidente del último, explícanos tu propuesta sobre todos ellos.
Hoy por hoy, el Ateneu Familiar es independiente y precisa unas reformas, proyectadas por un arquitecto de la Federación de Ateneus. Retirar las cubiertas de uralita y adecuar el espacio interior, en especial. Nuestra entidad -escindida del Ateneu Santboia” desde 1913- es la que tiene mayor posibilidad de reaprovechar su espacio teatral junto al antiguo colegio Lluis Castells, también de nuestra propiedad. Vale decir que el Alcalde Jaume Bosch (PSC) nos propuso una permuta conjunta de usos de las dos propiedades que no nos convenció. Desde entonces estamos sin más propuestas.
Es evidente que la falta de teatro se arrastra desde décadas socialistas: Can Massallera es inadecuado y peligroso (con algún grave accidente); el Centre, tras una larga negociación que parecía exitosa, se rompió por una pretensión excesiva del Obispado; el Ateneu Santboià (que tuvo el más grande patrimonio inmobiliario de Cataluña) sigue. aún comprado, en la ruina y la confusión alcanza hasta a la operación de derribo contratada. ¿Vuestra situación está más despejada que la de vuestros vecinos?
Nuestra gestión está limpia de turbiedades. Solo nos falta adecuar un amplio local con ayuda de la administración. Yo tengo una gran afición en la danza y creé el Spai Carioca en 2008 llevado por mi pasión por la bossa nova brasileña. Conseguí el respaldo de la Oficina Cultural del Consulado brasileño y efectué durante siete años estancias de un mes en Río de Janeiro y Sao Paulo, entrando en contacto con entidades y grupos de danza brasileños de la bossa nova. Al volver a Sant Boi organizamos eventos con más de 330 personas. Muchas eran extranjeras que hacían turismo de compras (los rusos) generando ingresos locales sobre los 130.000 euros por acto. Éramos los primeros europeos introductores del baile bossa nova y recibimos la propuesta de organizar el gran acto anual en pro de la danza, pero…¿Sabes qué ocurrió? Que nos descartaron en favor de Paris, Lisboa, Moscú… sucesivamente. Simplemente porque no teníamos un teatro adecuado. De estar en Cornellà o Viladecans, vecinos nuestros y con buenas salas de teatro, hubiéramos triunfado. Así pues, desde abajo nacen las iniciativas que para perdurar y prosperar necesitan el empuje municipal, en este caso.
¿Tienes alguna preocupación colectiva que compartas?
Sí, la creciente inseguridad personal que está registrándose en la ciudad. He sabido de dos violaciones con navaja y lesión a una de las dos chicas. Se habla de cinco prostíbulos ilegales y sobre todo de una gran tolerancia hacia colectivos que no se integran y minusvaloran el rol femenino. Los extremismos crecen porque falseamos la realidad cuando no nos gusta.
Ramón Barau, buen bailarín, sabe también “picar ferro” que buena falta le hará.