El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha captado 127 millones de euros de los fondos europeos Next Generation EU, una cifra que representa más de la mitad del presupuesto total aprobado para proyectos de modernización urbana e infraestructura en el territorio. La inversión permitirá impulsar desde zonas de bajas emisiones y movilidad sostenible hasta proyectos de digitalización y eficiencia energética, consolidando la capacidad del AMB para gestionar fondos europeos y transformar la vida de sus más de 3,4 millones de habitantes.
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha reforzado su papel como motor de transformación regional al captar 127 millones de euros procedentes de los fondos europeus Next Generation EU durante el ejercicio de 2025, según refleja su balance anual de actividad hecho público este miércoles. Esta cifra forma parte de un paquete global de 220,5 millones de euros en proyectos aprobados que ya están batallando para mejorar infraestructuras y servicios en el territorio metropolitano, que agrupa a 36 municipios y a más de 3,4 millones de habitantes.
El impulso del territorio metropolitano barcelonés más allá de sus fronteras se traduce en la tramitación de 51 expedientes con proyección internacional, con acuerdos que van desde cooperación internacional hasta convenios con otras grandes áreas metropolitanas y asociaciones científicas. Esta actividad demuestra la apuesta del AMB por posicionarse como actor de referencia en redes territoriales europeas y globales. Además, la institución ha reforzado su proyección internacional.
Proyectos europeos de transformación
De las 36 propuestas presentadas por el AMB a fondos comunitarios, ocho ya han sido aprobadas y suman un presupuesto global de 24 millones y casi 10 millones en subvención directa. Actualmente, hay otros 32 proyectos europeos en ejecución con 15,5 millones de euros ya asignados, una señal de la fortaleza técnica y operativa del organismo para gestionar fondos internacionales.
Estas iniciativas abarcan aspectos clave para la vida urbana actual: desde la sostenibilidad ambiental o la movilidad urbana hasta la regeneración urbana. Por ejemplo, hay programas metropolitanos financiados con Next Generation que van a impulsar el despliegue de las zonas de bajas emisiones (ZBE), que mejoran la calidad del aire y avanzan hacia ciudades más saludables, y otros proyectos sobre movilidad sostenible y digitalización de servicios.
Un ecosistema en crecimiento
El impulso del AMB se enmarca en un contexto más amplio: en Catalunya, los fondos Next Generation han captado miles de millones de euros para proyectos de recuperación económica, innovación, rehabilitación urbana y sostenibilidad ambiental. A nivel municipal, por ejemplo, la ciudad de Barcelona ha movilizado cerca del 88 % de los fondos Next Generation asignados para proyectos urbanos, con iniciativas de rehabilitación de casi 8.700 viviendas enfocadas a eficiencia energética y accesibilidad, financiadas mayoritariamente por estos recursos.
El impacto de estas inversiones va más allá de cifras: la rehabilitación de viviendas no sólo mejora la eficiencia energética sino que también combate la pobreza energética y moderniza barrios enteros, fomentando empleo y revitalización económica. Por su parte, la financiación para innovación y cooperación internacional refuerza el papel estratégico de la metrópolis barcelonesa como hub europeo de talento, tecnología y desarrollo urbano sostenible.