El Ajuntament d'Olesa se reunió con la Generalitat para abordar las deficiencias en el servicio de autobús Olesa-Barcelona, como baja frecuencia y falta de información. A pesar de ajustes prometidos, persisten problemas significativos. El Ayuntamiento seguirá supervisando el cumplimiento del contrato con Monbús y recogerá quejas ciudadanas.
El Ajuntament d'Olesa ha mantenido una reunión con el Departament de Transports i Mobilitat de la Generalitat de Catalunya para abordar las deficiencias del servicio de autobús en la línea Olesa-Barcelona. Las quejas más recurrentes incluyen la baja frecuencia de los autobuses, especialmente hacia el centro de Barcelona, así como desajustes en los horarios y falta de información para los usuarios.
Desde el consistorio se han recopilado más de 250 incidencias, las cuales se han presentado formalmente a la Generalitat. En respuesta, el departamento ha anunciado ajustes que entrarán en vigor a partir del 7 de abril, tras la Semana Santa. El alcalde Marc Serradó y el primer teniente de alcalde y concejal de Movilidad, Jordi Parent, han trasladado todas las reclamaciones ciudadanas al subdirector general de Transporte Público y Movilidad, Benjamin Cubillo.
Ajustes en el servicio y nuevas propuestas
A pesar de que la Generalitat ha realizado algunas modificaciones para mejorar el servicio, tanto el Ayuntamiento como los usuarios consideran que persisten problemas significativos. Estos afectan principalmente a la calidad y fiabilidad del servicio, que no cumple con los horarios establecidos y presenta un trato deficiente hacia los pasajeros.
El nuevo contrato con Monbús, renovado a principios de este año, prometía mejoras importantes: un incremento en las frecuencias de autobuses (de 36 expediciones anteriores a un total de 50), una flota nueva de vehículos híbridos y una aplicación para informar sobre el estado del servicio en tiempo real. Sin embargo, aunque se han añadido tres expediciones hasta Gran Via, esta cifra sigue siendo inferior a las 29 que existían anteriormente.
Quejas por saturación y falta de información
Entre las principales preocupaciones expresadas por los usuarios se encuentran las incidencias en algunos autobuses que llegan llenos a paradas clave como Maria Cristina durante las horas punta. Esto obliga a muchos viajeros a esperar al siguiente autobús o incluso optar por alternativas como el tren para regresar a casa. El alcalde ha señalado que si bien se están realizando esfuerzos para aumentar las expediciones durante las horas con mayor demanda, todavía son insuficientes.
Además, los usuarios critican la escasa información proporcionada por la empresa operadora sobre retrasos o cancelaciones. La página web y la aplicación móvil no ofrecen datos actualizados sobre el estado del servicio, lo que dificulta presentar reclamaciones por incidencias.
Compromiso del Ayuntamiento y seguimiento a la Generalitat
El Ayuntamiento tiene previsto comunicar las mejoras propuestas por la Generalitat a los ciudadanos y solicitar datos periódicos sobre el aumento de usuarios y posibles sanciones impuestas a Monbús por incumplimientos contractuales. Según Serradó, es fundamental garantizar que se cumplan los estándares establecidos en el contrato para asegurar un servicio adecuado.
Si Monbús no cumple con sus obligaciones, podrían aplicarse sanciones económicas e incluso rescindir el contrato si se producen reiterados incumplimientos. Mientras tanto, el Ayuntamiento mantiene activo un canal para recoger quejas y sugerencias relacionadas con el transporte interurbano Olesa-Barcelona.