Y ahí es donde entra en juego la llamada Misión 2036, el eje del IND+I Day 2026, que se celebra este 8 de mayo en Viladecans.
No será una jornada más. Bajo el lema “El futuro será el liderazgo industrial”, el encuentro va a reunir a figuras clave como el ministro de Industria, Jordi Hereu, la alcaldesa Olga Morales o la influyente economista Mariana Mazzucato, una de las voces que más ha insistido en que el Estado debe liderar —y no solo acompañar— la innovación
Durante décadas, Europa ha construido su prosperidad sobre una idea sencilla: abrir mercados y especializarse. Pero ese modelo ha empezado a resquebrajarse. La pandemia del Covid-19, la crisis energética y las tensiones geopolíticas globales han dejado al descubierto una realidad incómoda: depender de terceros para fabricar chips, baterías o medicamentos tiene un coste estratégico enorme.
Mientras tanto, potencias como EE.UU. han lanzado planes multimillonarios —como el Inflation Reduction Act— para atraer industria, y China sigue reforzando su músculo productivo con políticas industriales agresivas. Europa, más lenta y fragmentada, corre el riesgo de quedarse atrás. Ahí es donde el IND+I Day de este año pone el foco: recuperar capacidad industrial no es nostalgia, es supervivencia económica.
La propuesta central del encuentro es clara: Europa necesita una hoja de ruta a diez años vista para reconstruir su liderazgo industrial. No se trata solo de fabricar más, sino de hacerlo mejor: con tecnología propia, sostenibilidad y generando empleos de calidad.
Inspirada en las “misiones” que defiende Mazzucato, la iniciativa plantea alinear esfuerzos públicos y privados en torno a grandes objetivos concretos. Es decir, dejar atrás políticas dispersas y apostar por proyectos ambiciosos con impacto real.
Porque, como repiten los organizadores, el liderazgo industrial no se hereda: se construye.
Uno de los conceptos más sugerentes que apunta a plato fuerte del foro de Viladecans es el de la “quinta libertad”. A las clásicas libertades europeas —circulación de bienes, personas, servicios y capitales— se propone añadir una más: la libertad de innovar y educar.
La idea es simple pero potente: sin talento formado y sin investigación aplicada, no hay industria posible. Europa no puede competir solo con costes; debe hacerlo con conocimiento. Esto implica reforzar universidades, conectar mejor la ciencia con la empresa y facilitar que el talento circule y se quede. En otras palabras: convertir el conocimiento en fábricas, y las fábricas en prosperidad.
El IND+I Day 2026 reúne a nombres clave del ecosistema industrial y económico español, como Antón Costas, Ricardo Domínguez García-Baquero o Teresa Riesgo, entre otros. No es casual. La industria vuelve a estar en el centro del debate político, después de años en los que parecía haber quedado relegada frente al imperio del sector servicios.
Para ciudades como Viladecans o Sant Boi, este debate no es abstracto. La industria significa empleo, movilidad, inversión y futuro. La apertura de infraestructuras como la B-25 o los nuevos nodos logísticos no son solo obras: forman parte de un ecosistema que puede atraer actividad productiva.
Y ahí está la clave: Europa no compite solo en Bruselas o en los despachos, sino también en sus polígonos industriales, en sus centros tecnológicos y en sus redes de transporte. El diagnóstico está claro. Europa necesita recuperar músculo industrial, ganar autonomía y liderar la transición verde y digital. La gran incógnita es si será capaz de hacerlo con la rapidez y coordinación que exige el momento.
El IND+I Day 2026 no dará todas las respuestas, pero sí lanza un mensaje contundente: el futuro no lo decidirán solo los mercados, sino la capacidad de Europa para organizarse, invertir y creer en su propio potencial. Porque, en el tablero global, quien fabrica… manda. III
| 10 años abriendo camino |
Se cumplen diez años desde que el Ayuntamiento de Viladecans impulsara el primer IND+I (Industria + Innovación), un espacio de encuentro donde empresas, administraciones y universidades analizan juntos los cambios económicos, sociales y tecnológicos.. Si hubiera que resumir esta década en una idea, sería esta: el foro nacido en una ciudad metropolitana de tamaño medio ha contribuido a marcar el rumbo de la industria española hacia la innovación. Iniciativas como IND+I en Viladecans y el Foro de Empresas Innovadoras, desde Madrid, han colaborado con un objetivo común: fortalecer el desarrollo económico del país con resultados tangibles.. Aquellos pioneros que en 2016 alzaron la voz desde un lugar poco habitual acertaron. Apostaron por una industria basada en innovación, desarrollo sostenible y colaboración entre sector público, empresas y universidad. Y el tiempo les ha dado la razón. |