www.elllobregat.com
Las lindes
Ampliar

Las lindes

Por Lluis M Estruch
viernes 01 de septiembre de 2023, 14:00h
Las 3.000 hectáreas del Parc Agrari del Baix Llobregat forman parte de la ya escasa reserva metropolitana de suelo de Barcelona. Por la necesidad de mantener zonas libres de construcciones. En 1974 se diseñó el primer PGU por urbanistas esclarecidos que buscaban romper el “continuum” edificatorio de Barcelona a Castelldefels. Pero en 1976 se aprobó el PGM aún vigente con -sus 1.200 modificaciones- del arquitecto Solans y del ingeniero de caminos Serratosa. La democracia empezó en 1977.

Pero el PGM se mantuvo con sus dos creadores en puestos de vigilancia en las Administraciones sucesivas. En 1998 la zona agraria. a través de la Diputación de Barcelona, reforzaba su carácter específico. Aumentaban así las cortapisas edificatorias, caminos, vallados y otros detalles. Han pasado 25 años y todos concuerdan en que se deben producir reformas y mejoras en las rutinas de gestión agraria.

En Viladecans, Gavá y Sant Boi se han agitado las aguas con propuestas tendentes a crear centros o “hubs” agroalimentarios. Adjetivos aparte, se plantea que empresas: como la navarra Florette, Ametller, Juvitu, Fruitcamp, Amat… y otras que existen con ganas de operar en el Parc Agrari, pudieran llegar a hacerlo; estableciendo retoques en los aspectos más restrictivos del actual ordenamiento. Ejemplo: ¿Pueden los jornaleros prescindir de duchas y vestuarios adecuados tras un tratamiento fitosanitario o de golpes de calor?

No se puede vulnerar la Ley de PRL, por supuesto. Así pues las modificaciones constructivas deben considerarse, como signo de los tiempos. También la industria agroalimentaria, se abre a las novedades y gustos del consumidor final con -sus lavados, embolsados y frigorizados, del producto agrario- pero son precisas nuevas instalaciones.

Y un dato el Parc Agrari solo abastece con un 2% de productos a Mercabarna a un Kilómetro de distancia apenas. ¿Qué pasa? Los rendimientos son declinantes y la escasa productividad de muchas mini-parcelas, provoca el abandono del cultivo sin relevo generacional. En este inmenso parcelario, - hay mucho desacuerdo y poca resolución-, por ello cuando se producen amenazas como la reserva de Aves (ZEPA) no hay excesiva reacción, -porque la política se entromete y lo revuelve-, pero no resuelve con criterio firme. Se surfea, -“que sí Bruselas, la Generalitat, Madrid”- sin defender el prosaico “ganarse la vida” de los centenares de agricultores activos, que aspiran a mejorar su precaria suerte. También se recibe mal al que plantea inversiones: ¡pobre Larry el sueco y su parque botánico! o los tanteos malogrados con el antiguo Híper de Sant Boi o hasta la intención del grupo Ametller de aumentar su presencia en el Parc Agrari: acabando en Gélida con su Agroparc. ¿Por qué esta actitud “Ludita” de oponerse a lo nuevo? a los que innovando pueden mejorar la agotada agricultura intensiva o a la agroecológica -cara e insuficiente- en un mundo que dentro de 15 años puede pasar hambre según la FAO.

Surgen eso sí, centros de experimentación agraria como la UPC de Castelldefels o la “Agrópolis” de Viladecans que pretenden mantener la conexión con los grandes centros agronómicos del mundo: Holanda, Israel, California, Canadá. Para afrontar los retos demográficos y de subsistencias venideros. Hace años un ayuntamiento del PSC negaba la radicación en su término samboyano a la UPC (Ingeniería agraria), por contra otro alcalde PSC -Agustín Marina- ofrecía terrenos para acogerla en Castelldefels y allá está. La “Agròpolis” de Viladecans experimenta hasta con el “cannabis” medicinal. Ese es el camino para una actividad agraria que con las sequías permanentes deberá re inventarse o adaptarse al pobre nuevo “concepto” de Parque de Aves con un paisaje deltaico abandonado y salvaje. Será un tema de lindes, de jurisdicciones, ¿puede? pero sobre todo de la inoperancia sectorial. III

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (7)    No(0)

+
0 comentarios