El pasado sábado, la Deixalleria Municipal de Viladecans se convirtió en el escenario de una jornada festiva dedicada a mejorar las condiciones de vida de las colonias de gatos en la ciudad. En esta actividad, se transformaron cuatro contenedores reutilizados en espacios habitables para estos felinos.
Durante el evento, los asistentes participaron en un proceso creativo que incluyó la pintura y decoración de estos contenedores, que servirán como comederos. Además, disfrutaron de una chocolatada, talleres organizados por entidades protectoras, una fotoferia de adopción y un concierto del grupo Voice Hombre.
Un proyecto piloto en La Riera
Los contenedores formarán parte de una prueba piloto ubicada en La Riera, un área con alta concentración de gatos, donde se estima que habitan entre 36 y 40 felinos a lo largo de un kilómetro. Estos nuevos espacios no solo funcionarán como puntos de alimentación, sino también como refugios para los gatos comunitarios.
En la actualidad, el Ayuntamiento está llevando a cabo un estudio sobre las 43 colonias felinas existentes en la ciudad. Este análisis busca determinar sus necesidades específicas, así como el número de individuos y su ubicación. Es importante destacar que las condiciones varían significativamente si los gatos se encuentran en zonas rurales o en entornos urbanos más densos.
Iniciativas para el bienestar animal
Entre las acciones emprendidas por el Ayuntamiento se incluye la implementación del método CER (captura-esterilización-retorno), atención veterinaria para casos urgentes y desparasitaciones. Estas medidas buscan asegurar el bienestar de los gatos comunitarios.
Además, se prevé que durante el primer trimestre de 2026 todos los gatos callejeros sean vacunados y microchipeados, cumpliendo así con la nueva Ley de Bienestar Animal. Esta iniciativa facilitará un mejor control sobre las colonias y permitirá ofrecer formación a los voluntarios encargados de su cuidado.
Dignificación progresiva del entorno felino
El objetivo final es dignificar progresivamente cada uno de los espacios donde habitan estos gatos comunitarios, teniendo en cuenta las características particulares de cada lugar. Se busca conciliar el entorno urbano con la existencia de estos puntos mediante prácticas cívicas que promuevan tanto la higiene como el bienestar animal.
A largo plazo, se aspira a que Viladecans sea un municipio sin colonias felinas visibles, lo cual indicaría que todos los gatos tienen un hogar y no necesitan vivir en la calle. Mientras tanto, este proyecto tiene como meta proporcionarles la mejor calidad de vida posible.