El vendaval que sopla con fuerza desde primeras horas de este jueves en prácticamente toda Cataluña ha sido, con toda probabilidad, el desencadente de un accidente mortal de tráfico en la B-23, en Esplugues. Una fuerte ráfaga de viento podría haber desestabilizado a un motorista de 39 años, vecino de Sant Viceç dels Horts, que ha perdido el control de su vehículo y se ha caído sobre la calzada, lo que le ha provocado la muerte por impacto. El siniestro, ocurrido en plena hora punta, ha tenido también consecuencias sobre el tráfico ya que los Mossos d'Esquadra se han visto obligados a cortar dos carriles de acceso a Barcelona para atender a la víctima, lo que ha generado hasta seis kilómetros de retenciones, desde Sant Joan Despí, y en el enlace con la A-2 en Sant Feliu de Llobregat.
El temporal de fuerte viento que azota desde primera hora de este jueves Cataluña podría haberse cobrado su primera víctima mortal en el Baix Llobregat. Se trata de un
motorista de 39 años, vecino de Sant Vicenç dels Horts e identificado como X.Z.B., que ha fallecido este jueves por la mañana tras sufrir un grave accidente de tráfico en la autovía B-23, a la altura del punto kilométrico 1,6, en el término municipal de Esplugues. Aunque todavía se desconocen las causas exactas del siniestro, lo más probable es que el venfaval haya sido un factor determinante. El accidente se ha producido a las 08.21 horas (hora en la que se ha recibido una llamada al teléfono de emergencias 112), en la calzada de acceso a Barcelona y ha obligado a restringir la ciculación en este punto, lo que, al tratarse de una hora punta, ha generado importantes retenciones
Según ha informado el Servei Català de Trànsit (SCT), por causas que todavía se están investigando, el conductor fallecido ha perdido el control de su motocicleta -sin que interviniera ningún otro vehículo- y se ha caído solo a la vía, por lo que se deduce que podría haber sido arrastrado por una fuerte ráfaga de viento. Como consecuencia del impacto, el motorista ha resultado gravemente herido y ha perdido la vida. Hasta el lugar se han desplazaron tres patrullas de los Mossos d’Esquadra y cuatro unidades del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), cuyos sanitarios han intentado sin éxito reanimarlo, por lo que se ha procedido a certificar su muerte en el mismo punto del accidente.
Investigación en marcha y extremar la precaución
Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del siniestro, porque no puede confirmarse al 100% que haya sido una consecuencia directa del fuerte viento que está soplando durante todo el día en buena parte del territorio catalán y que podría haber sido el casuante de qye se desestabilizara la motocicleta. Esté o detrás o no el vendaval en el origen del siniestro, las autoridades han vuelto a insistir en la importancia de extremar la precaución cuando se circula con viento racheado de fuerte intensidad, especialmente si se pilotan vehículos de dos ruedas, que son más inestables.
Retenciones hasta Sant Joan Despí y Sant Feliu
Como consecuencia del lamentable accidente y para facilitar el trabajo de las patrullas de emergencia, han tenido que cerrarse al tráfico dos carriles de la B-23 de entrada a Barcelona, que han permanecido cortados hasta las 09.15 horas, momento en que ha podido reabrirse uno de ellos. Las restricciones han generado hasta seis kilómetros de retenciones y circulación muy lenta,.con contínuas paradas, paradas desde Sant Joan Despí. Además, las colas han afectado al enlace con la autovía A-2 en Sant Feliu de Llobregat.
Con esta víctima, ya son diez las personas que han perdido la vida en lo que va de año en las carreteras interurbanas de Cataluña, una cifra todavia provisional que vuelve a poner el foco en la necesidad de reforzar la prudencia al volante y adaptar la conducción a las condiciones de la vía y del tiempo, en especial cuando se ha alertado de inclemencias meteorológicas severas y se ha recomendado limitar los desplazamientos por motivos de seguridad..