El Aeropuerto de Barcelona-El Prat continúa encadenando cifras récord un mes detrás de otro y se aproxima cada vez más a su límite operativo, tanto en volumen de pasajeros como en actividad de carga, en un contexto de crecimiento sostenido que reabre el debate -nunca cerrado- sobre la ampliación de la infraestructura., con el proyecto de prolongación de la tercera pista y de construcción de una nueva terminal satélite en el tejado de Europa, porque ya dispone de financiación estatal pero requiere del permiso medioambiental comunitario.
Según los datos facilitados este lunes por Aena, las terminales pratenses han cerrado el mes marzo con 4.591.353 pasajeros, lo que supone un incremento del 5,4% respecto al mismo mes de 2025 y añade a la vitrina de trofeos un nuevo récord histórico para un mes de marzo. Del total del pasaje, 4.587.432 viajeros utilizaron vuelos comerciales (+5,5%), con un claro predominio del tráfico internacional: 3.408.693 pasajeros (+6,4%), frente a los vuelos domésticos o nacionales 1.178.739 nacionales (+2,8%).
Operativa en máximos históricos
Por su parte, la actividad operativa en las pistas también marcó máximos. Durante este pasado mes de marzo se han registraron 29.252 movimientos de aeronaves (despegues y aterrizajes), un 3% más que hace justo un años, consolidando el mejor dato histórico para este mes. En cuanto al transporte de carga aérea, los cargueros que han operado en Prat han transportado 16.128 toneladas de mercancías, lo que representa una ligera caída del 1,4% interanual, aunque no empaña el balance global del trimestre: que asciende hasta las 49.485 toneladas de carga un 12,3% más que en el mismo periodo del año anterior, una cifra conjunta que vuelve a convertirse en un nuevo récord histórico de transporte de carga durante el primer trimestre del año.
El primer trimestre del año confirma la tendencia al alza de las terminales barcelonesas de los últimos años y que parece no tener techo. El aeropuerto barcelonés ya acumula desde el 1 de enero de este año 12.294.182 pasajeros, lo que supone un 4,1% más que en el mismo periodo de 2025, alcanzando así el mejor registro histórico para estos tres primeros meses del año. De ellos, 12.270.399 correspondieron a pasajeros comerciales, también con un crecimiento del 4,1%. El tráfico internacional volvió a ser el principal motor, con 9.142.739 viajeros (+5,7%), mientras que los vuelos nacionales sumaron 3.127.660 pasajeros.
Cada vez más cerca del límite operativo
Este crecimiento sostenido sitúa al aeropuerto en una posición cada vez más cercana a su capacidad operativa máxima, estimada en torno a los 55 millones de pasajeros anuales en su configuración actual. En 2023 ya superó los 49 millones y en 2024 se aproximó aún más a ese techo, lo que deja poco margen para absorber aumentos significativos de demanda sin actuaciones estructurales. Por si fuera poco, el año pasado (2025) El Prat voló hasta los 52,7 millones de pasajeros.
El principal condicionante para el crecimiento del Aeropuerto de Barcelona es el sistema de pistas, que limita el número de operaciones por hora, especialmente en determinadas franjas horarias. A ello se suma la presión sobre las terminales y los accesos, que empiezan a mostrar signos de saturación en picos de alta demanda. Este escenario ha reactivado el debate institucional y empresarial sobre la necesidad de ampliar la capacidad del aeropuerto, una cuestión que en los últimos años ha generado controversia por su impacto ambiental —especialmente en el entorno de La Ricarda— y por las diferencias entre administraciones.
Mientras tanto, los datos de marzo y del primer trimestre consolidan a Barcelona-El Prat como uno de los principales hubs del sur de Europa, pero también evidencian que su margen de crecimiento, sin nuevas inversiones, es cada vez más limitado.