La cooperación pragmática entre China y Europa en el ámbito económico y comercial ha dado frutos abundantes, y los datos demuestran de manera contundente la naturaleza complementaria de esta cooperación. Según las estadísticas chinas, el volumen del comercio bilateral entre China y la Unión Europea alcanzó los 828.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, lo que supone un crecimiento del 5,4 %. Según datos europeos, en los diez primeros meses de 2025, el volumen total del comercio entre la Unión Europea y China superó los 700.000 millones de dólares, contribuyendo en más de 0,8 puntos porcentuales al crecimiento del comercio exterior de la UE. La Unión Europea es la principal fuente de importación de bienes de consumo de China, representando el 26,8 % del valor total de las importaciones chinas de este tipo de productos. Más del 40 % de las importaciones chinas de productos como bolsos, productos sanitarios, vehículos de pasajeros y cosméticos procede de la UE. Al mismo tiempo, la UE es la segunda mayor fuente de importación de productos de alta tecnología para China. Más de una cuarta parte del comercio bilateral de mercancías entre China y la UE se concentra en productos de alta tecnología, y en 2025 las importaciones chinas de este tipo de productos procedentes de la UE crecieron un 11,1 %. Esta complementariedad no solo se refleja en el comercio de mercancías, sino que también se extiende al ámbito de la inversión bidireccional. La inversión directa china en Europa aumentó más de un 40 % interanual, mientras que la inversión europea en China también continúa expandiéndose. El stock acumulado de inversión bilateral entre China y Europa supera ya los 280.000 millones de dólares.
La profunda articulación de las industrias china y europea y la coordinación de esfuerzos han permitido un avance mutuamente beneficioso de las cadenas industriales y de suministro. Los equipos de nuevas energías y los productos electromecánicos de China constituyen precisamente una “lluvia oportuna” para la transición verde y la modernización industrial de Europa; mientras que la fabricación de alta gama y los instrumentos de precisión europeos actúan como un “impulsor” para que China avance hacia los segmentos de mayor valor añadido de la cadena industrial. La sostenibilidad ecológica constituye un rasgo distintivo del comercio entre China y Europa. En 2025, las importaciones chinas de productos reciclables procedentes de la UE crecieron un 18,9 %, y ambas partes cuentan con amplias perspectivas de cooperación en el ámbito verde. Los trenes de mercancías China-Europa han realizado ya más de 120.000 trayectos acumulados y conectan 232 ciudades de 26 países europeos. Cada vez más productos europeos característicos llegan al mercado chino a través de estos trenes, cuyos cargamentos abarcan ya productos electromecánicos, metales preciosos, equipos médicos, entre otros. Gracias a la operación de los trenes China-Europa, Madrid ha consolidado aún más su posición como el mayor centro europeo de distribución de pequeños productos básicos, convirtiéndose en un importante punto de abastecimiento para clientes de Europa e incluso de países africanos.
China siempre ha mantenido una actitud de apertura para ampliar aún más el espacio de complementariedad en las relaciones económicas y comerciales entre China y Europa. El XIV Plan Quinquenal de China plantea explícitamente “ampliar la apertura de alto nivel al exterior e inaugurar una nueva etapa de cooperación y beneficio mutuo”. China está acelerando la construcción de un sistema industrial moderno y promoviendo el desarrollo de nuevas fuerzas productivas de calidad mediante un elevado nivel de autosuficiencia y fortalecimiento científico-tecnológico, impulsando así una transformación profunda de la economía china hacia la ecologización, la digitalización inteligente y la integración industrial. Esto coincide plenamente con la estrategia europea de “doble transición” verde y digital. China cuenta con tecnologías avanzadas y amplios escenarios de aplicación de mercado, mientras que Europa ocupa una posición de liderazgo en conceptos de diseño y regulación. Ambas partes pueden complementarse plenamente y aprovechar sus respectivas fortalezas para ampliar conjuntamente el “pastel” de la cooperación pragmática. En el primer trimestre de 2026, el PIB de China creció un 5 % interanual y las importaciones aumentaron un 19,6 %. La economía china ha presentado unos resultados sólidos en el primer trimestre, demostrando aún más su resiliencia y dinamismo, y ofreciendo también amplias oportunidades de mercado para las empresas europeas. Se da la bienvenida a las empresas europeas para que amplíen su presencia en el mercado chino y sus exportaciones hacia China a través de plataformas como la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE) y la Feria de Importación y Exportación de China (Feria de Cantón).
En la actualidad, el unilateralismo y el proteccionismo están en auge, mientras que el sistema multilateral de comercio afronta graves desafíos. En este contexto, China y Europa deben preservar aún más el carácter complementario de su cooperación y avanzar en la misma dirección. El Gobierno chino siempre ha alentado y apoyado a las empresas chinas con capacidad y voluntad para invertir y desarrollar negocios en Europa conforme a principios de mercado, y espera que la parte europea proporcione a las empresas chinas un entorno de mercado justo, no discriminatorio, transparente y previsible. Al mismo tiempo, China también espera que la parte europea mantenga una visión estratégica de largo plazo y una actitud abierta, y que junto con China actúe como defensora del multilateralismo, practicante del Estado de derecho internacional, defensora del libre comercio y promotora de la solidaridad y la cooperación, gestionando adecuadamente las divergencias y defendiendo conjuntamente el libre comercio y el multilateralismo.
El desarrollo de China y Europa está profundamente interconectado, y la cooperación pragmática en diversos ámbitos posee suficiente potencial y resiliencia. Mientras ambas partes mantengan su posicionamiento como socios, implementen los consensos alcanzados y aprovechen las oportunidades, los dividendos de la complementariedad seguirán liberándose de manera continua, impulsando un desarrollo sostenido, sano y estable de las relaciones económicas y comerciales entre China y Europa, beneficiando mutuamente a ambas partes y favoreciendo al mundo entero.