Los Mossos d’Esquadra investigan la muerte de un trabajador de 54 años que ha fallecido tras precipitarse desde 14 metros mientras reparaba el techo de una nave industrial, sinq ue hasta el momento se tenga más información en relación con este triste suceso. El caso ha sido remitido tanto al juzgado de Gavà y como a la Conselleria d’Empresa i Treball para que diluciden posibles responsabilidades.
Un hombre de 54 años ha fallecido este jueves sobre las 14:30 h en el municipio de Viladecans, al precipitarse desde una altura estimada de 14 metros mientras realizaba tareas de mantenimiento en el techo de una nave industrial. Hasta el lugar del accidente se han desplazado dotaciones de Mossos d'Esquuadra de la comisaría de Viladecans, la Unidad de Montaña de los Mossos, los Bomberos de la Generalitat y una ambulancia del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM). A pesar de los esfuerzos de los equipos de emergencias no se ha podido hacer nada por salvarle la vida al trabajador. La policía ya ha comenzado a investigar las causas por las que el hombre se precipitó al vacío desde una altura tan considerable
La policía ha comunicado los hechos al juzgado de instrucción en funciones de guardia de Gavà, así como a la Conselleria d’Empresa i Treball, conforme al protocolo vigente para accidentes laborales con resultado de muerte.
Siniestralidad laboral en trabajos de altura
Este suceso vuelve a poner de relieve la siniestralidad laboral en el ámbito de los trabajos en altura, donde las condiciones de seguridad deben extremarse. Se desconoce por ahora si existía algún fallo técnico, falta de protección colectiva o individual, o si el trabajador contaba con los medios adecuados para realizar su trabajo. Será clave la investigación que abra Empresa i Treball para determinar posibles responsabilidades.
Tristemente, en los últimos años, se han sido producido accidentes similares en el entorno de Barcelona, en los que trabajadores han perdido la vida tras caídas desde tejados o estructuras sin las protecciones necesarias. Por ejemplo, el último caso del que se tiene constancia en el Baix Llobregat se produjo en Cornellà en enero de 2021, cuando un trabajador falleció al caer ocho metros desde el techo de una empresa.