El 2 de marzo, la Torre Can Calders se convierte en un nuevo Centro de Atención a la Ciudadanía que integra varios servicios, incluyendo la Oficina de Atención Ciudadana, anteriormente ubicada solo en la sede del Ajuntament. Este espacio se convierte en un punto de referencia para la zona montañosa de la ciudad. El centro ofrecerá servicios como atención administrativa, apoyo social, seguridad local, asesoría en consumo, acompañamiento psicológico para jóvenes y mediación de conflictos. Además, en enero de 2026 se añadirá una delegación de la Oficina d'Atenció al Ciutadà para facilitar gestiones que antes solo podían realizarse en la Casa de la Vila. La inauguración responde a una estrategia del Ajuntament para descentralizar y acercar los servicios públicos a los ciudadanos.