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La burbuja inmobiliaria regresa: más compraventas, menos viviendas y precios desbocados

La burbuja inmobiliaria regresa: más compraventas, menos viviendas y precios desbocados
lunes 09 de febrero de 2026, 16:00h

El mercado inmobiliario del Baix Llobregat y L’Hospitalet está en ebullición: más de 3.200 compraventas en tres meses, precios disparados, colas de solicitantes y una población joven que lucha por emanciparse. La escasez de vivienda nueva, sumada al envejecimiento del parque y a la presión de okupas e inquiokupas, ha convertido la comarca en un territorio donde comprar o alquilar se ha convertido en una carrera contrarreloj, mientras los expertos advierten de que el desajuste podría convertirse en endémico si no se aumenta a corto plazo el patrque de viviendas disponible.

El mercado inmobiliario del Baix Llobregat y L'Hospitalet ha vuelto a pisar el acelerador, según se desprende del último Informe sobre Coyuntura Económica del Fórum Empresarial del Llobregat (centrado en los datos compilados en el tercer trimestre de 2025) hecho público este lunes. Así, según las conclusiones del estudio, entre julio y septiembre de 2025 se han cerrado 3.262 operaciones de compraventa, un 3,7% más que en el mismo trimestre del año anterior, una cifraque ha situado al sector en niveles "que no se veían desde antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, en 2007", han recalcado fuentes del Fórum Empresarial. El dato no solo ha confirmado la fortaleza de la demanda, sino que ha encendido todas las alarmas sobre "el déficit crónico de vivienda que arrastra el territorio", como subraya el propio informe del Fórum, un grupo de trabajo surgido por iniciativa de la patronal local, la Associació Empresarial de L’Hospitalet i Baix Llobregat (AEBALL).

El tercer trimestre de cada ejercicio suele ser más flojo por el parón estival, y aun así el mercado inmobiliario territorial ha resistido el envite. Respecto al segundo trimestre del año, las operaciones han descendido en 658 compraventas, un comportamiento habitual por el efecto de agosto. Sin embargo, la comparación interanual ha vuelto a ser positiva: 116 operaciones más que en el verano de 2024. Y si se excluyen las caídas especialmente acusadas de Molins de Rei (92 operaciones menos) y Gavà (46 operaciones menos) y que podrían deberse a factores coyunturales de ambios municipios, el crecimiento real del conjunto del territorio "habría superado el 8%", puntualizan desde AEBALL.

L'Hospitalet lidera el aumento absoluto de operaciones

El mapa de las compraventas de territorio del Fórum ha dejado cifras que llaman la atención. L’Hospitalet de Llobregat ha liderado el aumento absoluto, con nuevas 102 operaciones, seguido de Cornellà (+77) y Viladecans (+74), que ocupa un llamativo tercer puestio. En términos porcentuales, el crecimiento ha sido todavía más espectacular en municipios pequeños. Como Sant Esteve Sesrovires, donde se han disparado las ventas un 115%, como La Palma de Cervelló (un 75%) Castellví de Rosanes (un 50%). En el extremo opuesto, Molins de Rei ha sufrido una más que notable caída del 56% y El Papiol otra del 53%, confirmando, de paso, que el mercado inmobiliario de territorio es cada vez más desigual.

Los datos recogidos por el Fórum Empresarial del Llobregat consolidan una tendencia inquietante: ya van dos trimestres consecutivos por encima de las 14.300 operaciones interanuales, una cota que no se alcanzaba desde principios de 2007, justo antes del estallido de la burbuja inmobiliario. La comparación histórica no ha pasado desapercibida ni para los expertos del sector y ni para las administraciones locales, que advierten del riesgo de se agudice de nuevo el desequilibrio estructural entre oferta y demanda.

Se han construido la mitad de las viviendas que hacen falta

La mitad El problema no es nuevo, pero las cifras lo han vuelto a poner sobre la mesa. En los últimos cinco años, la población del territorio ha crecido en 45.000 personas. Lo que, traducido a viviendas, y teniendo en cuenta una ocupación media de tres personas por hogar, se llega a la conclusión de que harían falta unas 15.000 nuevas viviendas cada cinco años para absorber esta demanda. Sin embargo, la realidad es que los números van muy por detrás: en toda la última década solo se han construido 18.500 viviendas, poco más de la mitad de las necesarias.

La consecuencia sobre el terreno de estas nueva burbuja es que ha actuado como un efecto dominó que se ha notado en todos los frentes: subida generalizada de precios, tanto en obra nueva como en segunda mano; alquileres disparados, y una expulsión progresiva de población joven hacia municipios cada vez más alejados (incluso más allá de la segunda corona metropolitana y fuera del Baiox Llobregat) , con el consiguiente aumento de la presión sobre el transporte público y las carreteras en esos lugares.

L'Hospitalet, Cornellà y Viladecans, en cabeza

El crecimiento del parque de vivienda tampoco ha sido homogéneo. Mientras, en la zona baja, Castellví de Rosanes apenas ha estrenado nueve pisos en diez años, La Palma de Cervelló ha sumado 20 y Sant Climent de Llobregat solo edificado 21, resulta que en la zona alta del espectro inmobiliario L’Hospitalet ha concentrado buena parte del esfuerzo constructor, con 4.075 nuevas viviendas. Le han seguido a una cierta distancia Cornellà (1.507), Viladecans (1.308), Sant Just Desvern (1.248), Sant Boi (1.200), El Prat (1.184), Sant Joan Despí (1.014) y Sant Feliu de Llobregat (1.005).

El panorama inmobiliario del Baix Llobregat y L’Hospitalet no se limita al ritmo de compraventas. Existen más factores que delimitan el impacto y el origen de esta crisis de vivienda. En los últimos cinco años, la población residente ha crecido en 44.993 personas, alcanzando los 1.149.028 habitantes en 2025, mientras que en la última década solo se han acabado 18.507 viviendas nuevas entre pisos, chalés y adosados. Esta disparidad entre demanda y oferta se refleja en cada visita a un piso: anuncios que se agotan en horas, colas de solicitantes y precios al alza tanto en obra nueva como en segunda mano.

La tensión adicional de okupas e inquiokupas

El mercado de no residentes no supone un alivio ni una excusa que justifique el déficit: de las 25.291 viviendas transmitidas en Cataluña en el tercer trimestre de 2025, apenas 1.062 fueron adquiridas por personas fuera de la región, menos del 4,1% del total. Y a este déficit se suma un problema que genera tensión adicional: la ocupación ilegal de inmuebles y los denominados “inquiokupas”, que provoca que muchos propietarios retiren su vivienda del mercado de alquiler ante la inseguridad jurídica. Como apunta un portavoz de AEBALL, “mientras el sistema penal y civil permita que una propiedad pueda tardar años en recuperarse tras una ocupación ilegal, el incentivo para alquilar desaparece, y eso afecta a toda la cadena: precios, movilidad y disponibilidad de viviendas”.

Desde el Forum Empresarial del Llobregat, los expertos insisten en que la única vía para equilibrar el mercado es aumentar la oferta de viviendas: tanto mediante nueva construcción como a través de rehabilitación de inmuebles existentes, y acompañar esta estrategia de seguridad jurídica para el mercado de alquiler. “Tratar de enfriar la demanda sin atacar la raíz del problema es como poner una tirita en una herida femoral: no sirve de nada”, señalan.
El colapso entre población creciente, escasez de nuevas viviendas, envejecimiento del parque de segunda mano y regulación desequilibrada convierte al Baix Llobregat en un territorio donde la compra y el alquiler se han convertido en carreras contrarreloj, y donde cada nueva vivienda disponible es más que un piso: es una oportunidad para aliviar una presión social y económica que, de momento, sigue subiendo.

¿Se podrá emancipar la población jóven?

Con estas cifras sobre la mesa, el gran interrogante sigue siendo el mismo: ¿dónde podrá emanciparse la población joven? En un territorio donde la demanda no deja de crecer y la oferta avanza a paso lento, el mercado inmobiliario se ha convertido en un termómetro social que marca ahora mismo una fiebre alta, sintoma de que el desajuste podría convertirse en contagioso y prácticamente endémico. Y, de momento, no parece que el mercurio vaya a bajar ni siquiera un grado..

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