El fuego ha sido el gran protagonista de la madrugada de este jueves en el territorio. Mientras ocho dotaciones de los Bombers de la Generalitat echaban el resto para mantener estabilizado e evitar rebrotes del incendio forestal declarado el miércoles en Gavà, un edificio de viviendas en construcción de L’Hospitalet okupado ilegalmente ardía y obligaba a desalojar a sus más de 40 moradores ilegales, muchos de ellos con antecedentes. Fuentes municipales han avanzado que una vez los afectados puedan recuperar sus enseres personales, se tapará el edificio con lo que se pondrá fin a un foco de delincuencia y problemas que tenía en ascuas al vecindario.

La jornada nocturna de trabajos de extinción en los aledaños de Les Ferreres de Gavà ha sido dura, pero no confía en que haya sido suficiente para evitar que a lo largo del día de hoy el fuego pueda reavivarse, pues se espera una jornada “con altas temperaturas y muy baja humedad relativa del aire”, según las previsiones, lo que dificulta las actuaciones contra el fuego. El hecho de que se hayan declarado numerosos incendios de forma simultánea en toda Cataluña es un elemento más de presión para controlar hasta el más minimo conato de rebrote o el siniestro más pequeño –como es el caso de Gavà- para que los Bombers puedan optimizar recursos.
Material pirotécnico en el origen
Aunque en un principio se apunta al incendio de un vehículo como detonante del incendio (una hipótesis descarta el miércoles por la tarde por el Ayuntamiento de Gavà), los nuevos indicios recogidos en la zona por los Mossos d’Esquadra y los Agents Rurals apuntan a que la causa del fuego podría haber sido el mal uso “de material pirotécnico”, ha explicado un portavoz.
La investigación sigue abierta para tratar de identificar a los presuntos responsables de un incendio que ha arrasado ocho hectáreas de bosque.

Silvopastoreo para la prevención de incendios
A raíz del incendio forestal, el grupo municipal de VOX en Gavà ha anunciado que presentará un ruego en el próximo pleno para que el Ayuntamiento estudie la puesta en marcha "de un programa municipal de silvopastoreo como herramienta complementaria de prevención de incendio"s. La propuesta plantea utilizar rebaños de ovejas y cabras para mantener limpio el sotobosque en las zonas forestales de mayor riesgo, especialmente en el entorno de urbanizaciones y viviendas, mediante convenios con ganaderos u otras fórmulas de colaboración, al estilo de iniciativas similares que funcionan en otros municipios del Baix Llobregat especialmente en el ámbito de Collserola.

El portavoz de VOX, Marc Cívico, ha reivindicado que el pastoreo constituye una medida eficaz para reducir la acumulación de vegetación y, con ello, el combustible disponible para la propagación de las llamas. «La mejor forma de combatir un incendio es evitar que se produzca o reducir al máximo su propagación. Gavà debe apostar por todas las herramientas eficaces de prevención para proteger nuestro entorno natural y la seguridad de los vecinos», ha afirmado el edil.
Prueba piloto en la vecina Sant Climent
La propuesta tiene encaje en un territorio donde el silvopastoreo ya ha comenzado a abrirse camino. Desde 2024, la finca de Can Colomer dels Escarabats, situada en Sant Climent de Llobregat y muy próxima al límite con Gavà, acoge una prueba piloto impulsada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) dentro del proyecto europeo LIFE AgroForAdapt. En este espacio, un rebaño de cabras y burros se encarga de reducir de forma natural la vegetación del sotobosque para disminuir el riesgo de incendios y mejorar la adaptación de los bosques al cambio climático, como relató pormenorizamente El Llobregat en su revista de mayo de 2024.

La experiencia forma parte de una estrategia que también se ha extendido a otros municipios del Baix Llobregat con una importante superficie forestal, como Begues, Torrelles de Llobregat, Cervelló o Sant Boi, donde el ganado extensivo se utiliza como complemento a las labores tradicionales de limpieza y mantenimiento de los bosques. En Gavà, sin embargo, no existe por el momento un programa municipal estable de estas características, por lo que la iniciativa de VOX plantea trasladar este modelo de gestión preventiva al ámbito local.
Incendio tras 18 años de okupación
Mientras llegaba la calma en Gavà, se encendían (y nunca mejor dicho) todas las alarmas en el barrio de Santa Eulàlia, en L’Hospitalet. A las 3.48 h. de este jueves los Bombers de la Generalitat recibían el aviso de que se había declarado un incendio en el subterráneo de un edificio en construcción que lleva okupado ilegalmente desde hace 18 años situado en la confluencia de la calle Aprestadora y la calle Comerç. El fuego se ha iniciado después de que hayan prendido, por causas todavía desconocidas, los montones de basura y material de desecho que se encontraban en el interior del inmueble. La virulencia de las llamas ha obligado a desalojar a los entre 30 y 40 okupas, según las fuentes, que dormían en el interior.

Los bomberos han dado por controlado el incendio con cierta celeridad gracias a la intervención de siete dotaciones de Bombers de la Generalitat y el apoyo de Bombers de Barcelona y la Guardia Urbana de L’Hospitalet. El siniestro ha activado también nueve ambulancias del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) de la Conselleria de Salut de la Generalitat que han atendido a un total de diez okupas por inhalación de humo, todos ellos con lesiones leves. La mitad de los afectados han recibido el alta en el mismo lugar mientras que los cinco restantes han sido trasladados a los ambulatorios de urgencias (CUAP) de Pura Fernández (situado en la calle Cobalto de L’Hospitalet) y Cornellà.
Retirada de objetos personales y tapiado
La extinción de las llamas no ha supuesto el final de operativo. Como el interior del edificio se ha llenado de humo, la policía ha impedido a los moradores del edificio okupa regresar a sus viviendas. De hecho, solo se les ha permitido entrar individualmente, acompañados por agentes para recoger su documentación, enseres personales y medicamentos. La intención del propietario del edificio, que lleva años intentando recuperar judicialmente el inmueble, es tapiarlo de inmediato para que no vuelva a ser okupado.

El edificio siniestrado de la calle Aprestadora tiene muy mala fama en el barrio y se la ha ganado a pulso. Desde que entraron okupas aprovechando la crisis de la construcción de hace una década, el bloque se ha convertido en un foco delincuencial en el que han operado mafias que alquilaban los diferentes pisos a terceros, la mayor parte de ellos con antecedentes o vinculados a actividades delictivas y que han provocado altercados en el edificio y en sus aledaños. Los propietarios llevan años litigando para expulsar a los okupas pero aun no disponían de la pertinente orden judicial. El fuego les ha hecho un favor. Y a la barriada también, por que se libra de dos docenas de individuos peligrosos.
Pasividad y desesperación vecinal
La portavoz del PP en el Ayuntamiento de L’Hospitalet, Sonia Esplugas, ha denunciado este jueves tras sofocarse el incendio “la pasividad” del equipo de gobierno municipal del PSC ante el conflicto que los okupas venían generando desde el año 2008 en el barrio para desesperación de los vecinos y comerciantes: “Han sido 14 años de okupación conflictiva, mafias, drogas tráfico de objetos robados, menores y peleas”. Esplugas ha apuntado que el consistorio “podía haber hecho más cosas para evitar situaciones de conflictividad y de inseguridad y los problemas de convivencia” y la prueba que delata este abandono municipal es que “ha tenido que ser un incendio el que los desaloje”, ha remachado la portavoz del PP.

Por su parte, el portavoz municipal de ERC, Jaume Graells, ha incidido en que los vecinos del bloque okupado (en el que según la formación republicana han llegado a vivir hasta 90 personas a la vez, muchas de ellas menores) “llevaban tiempo alertando de la situación sin que el Ayuntamiento haya adoptado ninguna medida” y ha pedido al equipo de gobierno del alcalde David Quirós que ponga en marcha “actuaciones inmediatas –como el tapiado de puertas y ventanas- para evitar que se vuelva a poner en riesgo a los vecinos del barrio”.
"Podría haber acabado en tragedia"
Los propios vecinos, según Graells, han recordado que hace solo dos días se produjo en el lugar una pelea muy violenta y que relatado que algunos de los okupas han escapado del edificio “por la terraza del bloque de lado lo que ha generado momentos de mucha angustia entre los residentes”. “La situación podría haber acabado en una auténtica tragedia”, ha asegurado el portavoz de ERC.
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