Cada día laborable, a las ocho y media de la mañana, abren sus puertas las escoles bressol L’Estel Blau, La Gua-Gua, Nova Fortuny, Garabatos y Patufet de L’Hospitalet –todas ellas gestionadas por cooperativas sin ánimo de lucro– entre mochilas diminutas, carritos, prisas, besos de despedida y algún que otro llanto lastimero. Para los centenares de integrantes de sus familias educativas –padres y profesores– estas guarderías no tenían la etiqueta (a veces despectiva) de “privadas”, por mucho que de alguna forma lo fueran. Simplemente las consideraban sus 'escoles', que ejercía un servicio a todas luces público. Durante años, los cinco centros han reclamado al Ayuntamiento de L’Hospitalet que los municipalizara, los convirtiera en públicos para garantizar su supervivencia o para evitar que subieran sus tarifas para poder subsistir. Por fin sus reclamaciones han obtenido respuesta: el consistorio local ha aprobado iniciar la tramitación para que estas cinco llars d'infants se integren en la Red Municipal de Guarderías, una jugada maestra que ampliará de forma notable la oferta pública de educación de 0 a 3 años en la segunda ciudad de Cataluña y que pone un final feliz a una reivindicación histórica.

Las escoles bressol L’Estel Blau (Santa Eulàlia), La Gua-Gua (Collblanc), Nova Fortuny (La Torrassa), Garabatos y Patufet (Centre) engrosarán de esta forma la red local, uniéndose a las guarderías municipales La Casa de les Flors, La Casa dels Contes, La Casa dels Arbres, La Casa del Molí, La Casa de la Muntanya y La Casa del Parc. Con la incorporación de los nuevos centros, la red pasará de seis a once centros y el número de plazas pasará de 616 a 985, lo que supone un incremento prácticamente del 60%. Y también, un atisbo de esperanza para los muchos padres interesados en obtener una plaza pública para sus hijos, una misión difícil que describe una realidad bien conocida en la ciudad: la dificultad para encontrar un hueco libre en la pública y el esfuerzo económico que supone para las muchas familias que no lo logran y han de recurrir a centros concertados o privados.
Un trámite administrativo con carga simbólica
La decisión definitiva de municipalizar ha sido aprobada este martes en el último plenario municipal de la ciudad con los votos favorables del PSC y ERC-EUiA y la abstención del resto de grupos (PP, VOX y LHECP-C). Se trata de un mero trámite administrativo, sí, pero marcado con una fuerte carga simbólica. Y es que estas cinco guarderías llevan décadas funcionando en equipamientos municipales, siendo gestionadas por cooperativas sin ánimo de lucro y recibiendo subvenciones públicas. Así que, en la práctica, eran ya centros públicos “de facto”, aunque no lo fueran sobre el papel. Justo lo que acaban de conseguir ahora.

El camino hasta aquí no ha sido corto ni sencillo. Desde hace más de una década, familias, equipos educativos y entidades vecinales han protagonizado protestas, concentraciones y campañas para reclamar la municipalización de estas guarderías. Las imágenes de padres y madres con carritos frente al ayuntamiento, pancartas colgadas en las vallas de los centros y asambleas improvisadas en las aceras forman parte ya de la memoria reciente de la ciudad.
Temor a la privatización y la subida de cuotas
El temor colectivo era claro: que estos centros acabaran privatizándose o encareciendo sus cuotas, dejando fuera del sistema a muchas familias. La demanda no era solo económica, sino también social: garantizar una educación infantil de calidad, estable y accesible, especialmente en barrios donde la escuela pública es un pilar de cohesión.

Con el paso del tiempo, el consistorio ha ido reforzando su apoyo económico a los centros. Desde enero de 2023, la aportación municipal por plaza ha aumentado paulatinamente hasta situarse en 2025 en 1.580 euros por alumno y, lo que ha permitido que el curso de I2 sea ya gratuito, como en el resto de centros públicos de Cataluña. Un paso decisivo que no ha hecho sino allanar el camino hacia la integración definitiva.
Más plazas públicas y una red más fuerte
La municipalización no solo responde a una demanda social de los barrios, sino también a una necesidad objetiva: la sangrante falta de plazas públicas para niños de 0 a 3 años en todo L’Hospitalet. La ampliación de la red permitirá absorber parte de esta demanda creciente y avanzar hacia un modelo educativo más equitativo, aunque todavía queda un buen trecho por recorrer hasta equiparar oferta y demanda. Pero el acuerdo político incluye un compromiso con vistas al futuro: en el plazo de un año se realizará un estudio para analizar la viabilidad de crear una empresa pública que gestione toda la red municipal de guarderías, un modelo que permitiría unificar criterios, mejorar la estabilidad laboral de los equipos y reforzar la calidad pedagógica.

La apuesta municipal por la educación infantil no se queda aquí. Ya está en marcha el proyecto para construir una nueva guardería municipal, en el barrio de Sant Josep. Se trata de la llar d’infants que se está levantando en el número 20 de la avenida de Ventura Gassol, justo detrás de l’Escola Josep Janés, que cuando abra sus puertas que incermentará todavía más la oferta de plazas públicas.
Una lucha que “ha valido la pena”
Para muchas familias, la noticia tiene algo de happy end. “Llevamos años luchando para que nuestras escuelas fueran realmente públicas. Hoy sentimos que ha valido la pena”, ha comentado emocionada a El Llobregat una madre que lleva a su hija a la Nova Fortuny de La Torrassa. Y es que, en una ciudad densa, diversa y en constante ebullición poblacional como L’Hospitalet, garantizar el acceso universal a la educación desde los primeros años de los más pequeños es una inversión directa por la igualdad de oportunidades.
Nuevo Plan Local de Vivienda (PLH)
Uno de los acuerdos más relevantes fue la aprobación definitiva del nuevo Plan Local de Vivienda (PLH), el documento que marcará la política residencial de la ciudad hasta 2031. El plan ha salido adelante con los votos favorables del PSC, ERC-EUiA y LHECP-C, la abstención del PP y el voto en contra de VOX. El texto prevé más de 40 actuaciones y una inversión global de 27,9 millones de euros para dar respuesta a la compleja situación habitacional de una de las ciudades más densas y tensionadas del país.
El PLH parte de una diagnosis actualizada de la realidad residencial y se alinea con el nuevo marco normativo catalán, incorporando la Ley 11/2025 de medidas en materia de vivienda y urbanismo. Además, integra el Plan de prevención y abordaje del sinhogarismo 2025-2030 dentro de la estrategia municipal, situando la lucha contra la exclusión residencial como una prioridad política.
Cinco grandes ejes de actuación
El documento se estructura en cinco grandes ejes de actuación. El primero apuesta por ampliar el parque de vivienda asequible mediante la incorporación de 4.030 pisos sociales, combinando la adquisición directa, la movilización de vivienda privada vacía y la promoción de 395 nuevas viviendas en suelo municipal. El segundo eje se centra en la protección de las familias vulnerables, reforzando las ayudas al alquiler, los recursos de emergencia habitacional y los servicios de intermediación ante situaciones de endeudamiento.
El tercer bloque impulsa la rehabilitación del parque residencial y la mejora de la eficiencia energética, con especial atención a los barrios con edificaciones más envejecidas. El cuarto pone el foco en el control de los usos anómalos y la mejora de la convivencia, intensificando la disciplina urbanística contra la infravivienda, el sobreempleo de pisos o los apartamentos turísticos ilegales. Finalmente, el quinto eje refuerza la estructura municipal de vivienda, con la creación de un nuevo ente gestor y la ampliación de las funciones de la actual Oficina Municipal de la Vivienda, que pasará a integrar también las políticas de rehabilitación.
Impulso clave a la Escola Municipal de Música (EMMCA)
En el ámbito urbanístico y de equipamientos, el Pleno ha aprobado asimismo la modificación de los estatutos de la sociedad Fira 2000 para convertirla en medio propio del Ayuntamiento. El acuerdo ha contado con los votos favorables del PSC y ERC-EUiA, la abstención de LHECP-C y el rechazo del PP y VOX. Este cambio permitirá que la empresa ejecute directamente proyectos por encargo municipal, agilizando su tramitación.
El gobierno local ya ha avanzado que este instrumento será clave para impulsar la futura sede de la Escuela Municipal de Música–Centro de las Artes (EMMCA), así como un auditorio y un centro de convenciones en la carretera del Medio, en pleno Distrito Cultural, una de las grandes apuestas estratégicas para la transformación urbana y cultural de la ciudad.
Aprobación de mociones de la oposición
En el turno de mociones, ERC-EUiA presentó tres iniciativas, entre ellas un plan estratégico para la dinamización de los mercados municipales y la revisión del sistema de concesiones, aprobada por unanimidad. También salió adelante su propuesta para crear la Oficina de Capacidades Diversas e Inclusión, destinada a mejorar la atención, el acompañamiento y las políticas de accesibilidad en la ciudad.
El grupo municipal del PP ha logrado aprobar cinco propuestas, dos de ellas también por unanimidad: la destinada a garantizar el correcto funcionamiento de la red de bibliotecas y la organización de actos conmemorativos por el centenario de Rafael Barradas en L’Hospitalet. Las restantes iniciativas se centran en la situación de los mercados municipales, la modificación del reglamento de los servicios de comunicación municipales y la instalación de lavabos públicos en distintos puntos de la ciudad.
Por su parte, LHECP-C ha consiguió sacar adelante dos propuestas relacionadas con el cumplimiento del Plan de Bibliotecas y, de forma unánime, la mejora de la climatización en los equipamientos públicos, una reivindicación recurrente tanto por parte de usuarios como de trabajadores municipales.