09/07/2026@09:00:00
Ha sido una obra larga (va para tres años), compleja y, en ocasiones, desesperante para miles de conductores. Pero ahora sí que sí. La autovía B-25 empieza a vislumbrar el final. El único enlace que sigue pendiente de apertura, en el polígono Salines de Sant Boi, ha entrado ya en su fase definitiva y todo apunta a que las colas que todavía se forman a diario en este punto pasarán a la historia en un par de semanas. Y a este estreno le seguirán (aunque algo más espaciados en el tiempo) la apertura de la nueva rotonda de La Parellada, el aparcamiento disuasorio del sector Oasis y el carril bici, los únicos flecos pendientes.