27/10/2025@11:14:14
El cielo metropolitano no es territorio de libre acceso para los drones curiosos guiados a distancia por temerarios propietarios particulares. Al contrario. Con sensores capaces de detectar un aparato a kilómetros de distancia, desde su base operativa en el aeropuerto de El Prat, la Guardia Civil mantiene blindado el espacio aéreo de las terminales barcelonesas y de otros puntos críticos de la ciudad de Barcelona, por su interés turístico. En solo unos días, el Equipo de Pilotos y Especialistas en Gestión Aérea de Seguridad Operacional (PEGASO) -que es como se denomina la unidad operativa del Instituto Armado- ha cazado a varios pilotos imprudentes: uno mientras su aparato sobrevolaba la zona de aproximación del aeropuerto (a 500 metros de altura) y otro grabando desde el cielo la Sagrada Familia de forma remota desde más de un kilómetro de separación del lugar donde se hallaba el operador. Ambos infractores se enfrentan ahora a sanciones por poner en riesgo la seguridad aérea.