El Pla Director Urbanístic Metropolità (PDUM) recién aprobado con una aplastante mayoría por el Consell Metropolità del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) no prosperará tal y como está actualmente redactado. Y es que el documento ha chocado contra un escollo no insalvable pero que obligará a hacer cambios si quiere llegar a buen puerto: L’Hospitalet. Y es que la segunda ciudad de Cataluña no comparte alguno de los criterios contemplados en el plan para la construcción de entre 5.000 y 6.000 nuevas viviendas en el municipio (de las 220.000 previstas por el AMB en todo el territorio). En concreto, se opone frontalmente a que se levanten más pisos en el término municipal sin tener en cuenta y sin respetar las directrices del Plan de Samontà, que justamente quiere acabar con la degradación y la densidad de población extrema en los barrios de La Torrassa, Collblanc, La Florida, Les Planes y Pubilla Cases. Cuatro barrios en los que en lugar de faltar pisos más bien sobran, e incluso está contempladas las demoliciones

La forma con la que los representantes políticos del gobierno de la ciudad en el Consell Metropolità han querido dar el toque de atención al conjunto del AMB (y de paso abrir una puerta a que se modifique el PDUM) ha sido romper la disciplina de voto de su partido (el PSC), principal promotor y garante de la iniciativa. Así, tanto el alcalde de la ciudad, David Quirós, como los concejales Jesús Husillos y David Gómez (PSC) se han abstenido en la votación, algo que también ha hecho el portavoz municipal de ERC en L’Hospitalet, Jaume Graells y todo el grupo metropolitano del PP aunque por motivos diferentes. Vox ha votado el contra del PDUM (han sido los únicos) mientras que PSC, ERC, Junts per Catalunya, En Comú Podem, Vivim Montcada i Reixac, Compromís i Acord per Torrelles y Junts per Tiana han dado su aprobación.
Presion para introducir enmiendas
Fuentes municipales de L’Hospitalet han incidido en que la abstención de Quirós y su equipo hay que entenderla como una forma de presionar para que “puedan introducirse enmiendas” en el plan ratificado de forma inicial por segunda vez por el AMB de cara a que las peticiones de la segunda ciudad de Cataluña entren a formar parte del grueso del documento cuando se apruebe de forma definitiva. El mismo portavoz ha aclarado que la abstención “no significa que el gobierno municipal de L’Hospitalet esté en contra de la construcción de nuevas viviendas”. Lo está, pero con matices. Cualquier operación urbanística que se acometa en el municipio debe estar condicionada y “adecuada al Pla del Samontà”, han subrayado las mismas fuentes.
A grandes rasgos, el consistorio de L’Hospitalet está en contra de que se levanten más pisos en zonas consideradas como “tensionadas” donde es más urgente la apertura de espacios públicos y el esponjamiento urbano que las nuevas promociones de vivienda. Entre estas zonas, que el AMB considera como áreas de oportunidad para el desarrollo urbanístico con fines residenciales, se encuentra todo el entorno de la futura estación central e intercambiador de La Torrassa, los aledaños del metro de Santa Eulàlia y los de la estación de Renfe de la rambla Just Oliveras, en el centro de la ciudad.
Las alegaciones serán aceptadas
Según las fuentes municipales consultadas, la abstención socialista de L’Hospitalet en la votación del PDUM no debe entenderse como un acto de rebeldía ni tampoco como un cisma dentro del grupo metropolitano del PSC. Es algo mucho más frugal, se trata más bien de una artimaña para arrimar el ascua a su sardina y lograr la preservación del Samontà. Todo apunta a que la jugada puede acabar saliéndole bien a la segunda ciudad de Catalunya, porque desde el AMB se da por hecho que las alegaciones serán aceptadas, y tanto Quirós como Gómez y Husillos volverán al redil y estamparán un “sí” rotundo al PDUM cuando en unos meses se vote el texto definitivo.