La marisma de Filipines-Remolar, uno de los espacios naturales más valiosos del Delta del Llobregat enclavado en Viladecans, inicia una nueva etapa gracias a una inversión de más de 1,3 millones de euros destinada a su recuperación ambiental y refuerzo de su protección. La actuación, financiada con fondos europeos Next Generation y ejecutada por la Agencia Catalana del Agua, busca revertir años de degradación en este humedal clave para la biodiversidad. La consellera de Territori de la Generalitat Sílvia Paneque Sureda ha visistado este lunes 23 de marzo el espacio, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Agua, y ha acotado los avances de las obras del proyectos dirigidas a mejorar la calidad del agua y la gestión de las inundaciones.
El Remolar no es solo un paisaje natural, sino un ecosistema esencial que alberga numerosas especies de aves, actúa como “esponja natural” frente a inundaciones y protege los acuíferos evitando la entrada de agua salada. Durante años, sin embargo, sufrió un deterioro progresivo debido a la mala calidad del agua y a una gestión ineficiente de las inundaciones, lo que provocó pérdida de biodiversidad e incluso periodos en los que algunas zonas quedaron completamente secas.
Dos fases de ejecución
La inversión de 1,3 millones de euros se ha destinado a medidas concretas aplicadas en dos fases, con el objetivo de restaurar la marisma y mejorar la gestión del agua. Entre las actuaciones destacan la construcción de un pozo que permite aportar agua limpia a la marisma, la mejora de compuertas, tuberías y sistemas de drenaje para controlar el nivel del agua, así como la adecuación de caminos y barreras para evitar la entrada de agua degradada. Además, se han instalado sensores y piezómetros para realizar un seguimiento constante del estado del acuífero, lo que permite mantener un control más preciso de las inundaciones y de la calidad del agua.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la incorporación de tecnología avanzada. El uso de agua regenerada y desalinizada, junto con sistemas de control en tiempo real, ha sido clave para recuperar la salud del ecosistema y reparar daños antiguos en el humedal. Según Paneque, esta combinación de innovación y gestión ambiental permite restaurar gradualmente la marisma y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
Mayor protección frente a amenazas
La recuperación del Remolar no solo mejorará su estado actual, sino que va a reforzar su nivel de protección frente a futuras amenazas. La colaboración entre administraciones, ayuntamientos y entidades ambientales ha sido fundamental para llevar a cabo un proyecto considerado estratégico para el Delta del Llobregat. En conjunto, esta inversión demuestra cómo los fondos europeos pueden traducirse en mejoras reales para el medio ambiente, haciendo más resilientes espacios naturales especialmente vulnerables al cambio climático.
Además de su valor ecológico como humedal restaurado, el Remolar-Filipines es reconocido por su gran riqueza biológica y paisajística, lo que lo convierte en un destino natural especialmente atractivo para la observación de fauna y flora. El espacio se extiende por unas 188 hectáreas e incluye zonas de agua, pinares y arenales costeros, y es habitual la presencia de aves acuáticas como patos, garzas y limícolas, especialmente en primavera y verano, cuando estos últimos llenan la marisma durante sus migraciones. También destaca por su diversidad vegetal, con numerosas especies de orquídeas y una de las mejores pinedas litorales de pino piñonero sobre dunas del litoral catalán, lo que lo sitúa como un lugar de interés para visitantes, educadores ambientales y amantes de la naturaleza en general