Las ambulancias del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) que recorren cada día las calles y carreteras de L'Hospitalet y el Baix Llobregat (lo que sanitariamente se conoce como Regió Metropolitana Sud) están a punto de cambiar de piel. A partir de la medianoche del próximo 10 de junio entrará en funcionamiento un nuevo modelo de transporte sanitario que incorporará más vehículos, nuevas unidades especializadas y dotadas de una tecnología capaz de realizar ecografías y análisis de sangre en plena emergencia. La renovación, que va a movilizar una inversión de más de 231,5 millones de euros durante los próximos cinco años, supondrá un más que notable refuerzo de la capacidad asistencial en municipios como L'Hospitalet, Cornellà, El Prat, Martorell o Sant Boi. La gestión del servicio en esta nueva etapa correrá a cargo de la compañía FALCK Servicios Sanitarios.

El despliegue marca el inicio de un nuevo modelo de transporte sanitario que supone una de las mayores transformaciones del servicio en los últimos años en todo el mapa asistencial catalán. La renovación no solo se percibirá en el llamativo color verde fluorescente de las renovadas ambulancias sino también en la tecnología que incorporan y en el refuerzo de la cobertura asistencial para una población que supera ampliamente el millón de habitantes. La puesta en marcha del nuevo contrato permitirá aumentar el número de ambulancias en la Región Metropolitana Sur, que pasa de 159 a 164 unidades, un crecimiento del 3,1%. Pero detrás de la frialdad de las cifras hay una realidad cotidiana más próxima, con más recursos disponibles para responder a accidentes de tráfico, paradas cardiorrespiratorias, emergencias domésticas o cualquier situación en la que cada minuto puede resultar decisivo.
Más horas de servicio para un territorio exigente
El nuevo modelo también incrementa las horas de cobertura asistencial. Las ambulancias prestarán un total de 385.198 horas de servicio al año, casi 20.000 más que con el contrato actual. A ello se sumará una bolsa extraordinaria de 8.520 horas destinada a reforzar la respuesta ante episodios de alta demanda, emergencias colectivas o situaciones excepcionales. El refuerzo será especialmente visible en el Baix Llobregat Norte. Las bases de Abrera y Martorell ampliarán su servicio diario de 12 a 16 horas, mientras que una unidad ubicada en El Papiol también extenderá su disponibilidad hasta las 16 horas.

La mejora llegará igualmente a los municipios más poblados del área metropolitana. En Cornellà se consolida una ambulancia de soporte vital básico que hasta ahora funcionaba como refuerzo, mientras que otra ampliará su horario operativo. En L'Hospitalet cuatro unidades pasarán de 12 a 16 horas de cobertura diaria y tres recursos estacionales se convertirán en permanentes durante todo el año. También El Prat contará con una unidad reforzada en las franjas de mayor actividad.
Ambulancias que no solo trasladan pacientes
La renovación de las ambulancia del territorio va más allá del número de vehículos. El nuevo contrato introduce tres tipologías de unidades especializadas que buscan mejorar la coordinación entre el transporte sanitario urgente y el programado. Entre las novedades destacan dos unidades de Soporte Logístico Sanitario, ubicadas en L'Hospitalet y Martorell, preparadas para intervenir en incidentes con múltiples víctimas, grandes emergencias o dispositivos prolongados. También podrán trasladar a profesionales de psicología de emergencias cuando la situación lo requiera. Asimismo, se incorporan dos ambulancias polivalentes con capacidad bariátrica, situadas en L'Hospitalet y Sant Joan Despí, diseñadas para atender a pacientes de más de 170 kilos o con necesidades especiales. A ellas se suman cuatro ambulancias lanzadera completamente eléctricas, distribuidas entre L'Hospitalet, Martorell, Sant Joan Despí y Sant Boi de Llobregat, destinadas principalmente a realizar traslados de corta distancia entre centros sanitarios.

Una de las transformaciones más relevantes se encuentra en el interior de los vehículos. Las nuevas ambulancias de soporte vital avanzado incorporarán equipamiento capaz de realizar ecografías y análisis de sangre con resultados inmediatos en el mismo lugar de la emergencia. Esta capacidad permitirá a los profesionales sanitarios obtener una orientación diagnóstica más precisa y comenzar determinados tratamientos antes de que el paciente llegue al hospital. También facilitará decidir cuál es el centro sanitario más adecuado para cada caso en función de su gravedad. Los vehículos dispondrán además de nuevos monitores, videolaringoscopios, sistemas de retención infantil, sillas de oruga para la evacuación de pacientes y equipos de radiocomunicación más avanzados. Cada profesional contará con detectores individuales de monóxido de carbono para incrementar la seguridad durante las intervenciones.
Un nuevo color para salvar vidas
El cambio más visible será, probablemente, el aspecto exterior de las ambulancias. Los nuevos vehículos adoptan el patrón Battenberg en color verde fluorescente, un diseño de alta visibilidad ampliamente utilizado en Europa que permite identificar una ambulancia hasta a 500 metros de distancia. La carrocería incorpora elementos reflectantes, iluminación reforzada y una señalización posterior en forma de V invertida para mejorar la detección del vehículo en carretera. También se han añadido sistemas específicos para reducir riesgos durante la conducción y evitar colisiones con animales. La intención es sencilla: que las ambulancias sean vistas antes y mejor, tanto por otros conductores como por los propios equipos de emergencia.

Solo durante 2025, el servicio de asitencia médica en ambulancia gestionó cerca de 314.000 incidentes solo en la Regió Sanitària Metropolitana Sur. Más de 161.700 de estos usuarios requirieron la movilización de recursos asistenciales, mientras que otros 151.000 pudieron resolverse sin necesidad de desplazar unidades sobre el terreno. Además, la Central de Coordinación Sanitaria atendió más de 244.000 consultas. Con estas cifras como telón de fondo, la renovación del sistema busca preparar al territorio para responder a una demanda cada vez más compleja y creciente.
Más tecnología tras el verde fluorescente
Así que, partir de la medianoche del 10 de junio, las nuevas ambulancias comenzarán a ocupar su lugar en bases, carreteras y calles. Para la mayoría de ciudadanos pasarán inadvertidas -excepto por su nuevo look- hasta el día en que las necesiten. Entonces, detrás de su nueva imagen verde fluorescente, descubrirán que hay más tecnología, más cobertura y más capacidad para atender una emergencia cuando cada segundo cuenta.
