Después de años de obras, desvíos interminables y atascos diarios, el Baix Llobregat empieza a ver la luz al final del túnel. Este jueves, la B-25 ha activado sus conexiones más esperadas y cambia por completo el mapa de accesos entre Sant Boi, El Prat y Barcelona: por fin ya se puede pasar de la B-20 a la B-25 y enlazar con la C-31C sin laberintos ni rodeos. Un estreno parcial, pero clave, que llega con retraso y que promete revolucionar uno de los puntos más colapsados del área metropolitana.
A partir del próximo lunes 27 de abril, los miles de conductores que entran cada día a Sant Boi desde la comarcall C-245 procedentes de Cornellà se enfrentarán a un auténtico laberinto solo apto para iniciados. El cierre total del lateral de la C-245 y de la entrada por la calle Mossèn Pere Tarrés, dos vías estratégicas para acceder al Centre y a Vinyets-Molí Vell, amenaza con disparar atascos, confusión y largos rodeos durante al menos dos meses. Todo ello debido al imparable (pero desesperantemente lento) avance de las obras de la futura B-25, y de reurbanización del entorno de La Parellada. Las restricciones también afectarán al aparcamiento de la zona y al recorrido del autobús L61. Las alternativas existen… pero obligarán a estar especialmnente atentos a la conducción.
Las obras de la B-25 en Sant Boi de Llobregat afrontan su fase de remate con un grado de ejecución ya muy avanzado y el trazado prácticamente definido y visioble para los conductores. A falta de las posterras intervenciones puntuales en nudos y conexiones, el proyecto entra en una etapa clave marcada por la urbanización del entorno y la reordenación de accesos por el norte de la ciudad al Centre y al barrio de Vinyets-Molí Vell, lo que implicará desde este martes nuevas afecciones al tráfico en la red viaria local, especialmente en el eje de la C-245 , la calle de Mosén Pere Tarrés y la de Bonaventura Calopa-
Esta semana comienzan los trabajos previos para la mejora de la accesibilidad y movilidad en un tramo del carrer Rubió i Tudurí, en la zona de Torreblanca–Sant Just. Las obras incluirán la creación de un nuevo acceso al parque de Torreblanca y la adaptación de espacios para peatones. A partir del 23 de febrero se cortará temporalmente el tráfico de vehículos y el paso de peatones en esta área. La actuación garantizará el acceso a los residentes y mejorará los espacios verdes, con una nueva zona recreativa detrás de los edificios.
La celebración de la 175ª Fira de la Candelera, que tendrá lugar del 30 de enero al 1 de febrero de 2026, provocará restricciones en el acceso y estacionamiento en diversas zonas de Molins de Rei. Las autoridades han establecido medidas específicas para garantizar la seguridad y el flujo adecuado del evento. Se prohíbe el acceso y estacionamiento de vehículos privados en el recinto ferial desde el jueves 29 de enero hasta el lunes 2 de febrero por la noche. Además, se implementarán cortes y restricciones de tráfico en varias calles, especialmente en la Rambla de la Granja durante los días del evento. Los espacios destinados a los expositores tendrán acceso limitado a vehículos acreditados y residentes con gual. Se recomienda utilizar el transporte público para llegar a la feria.
Está listo, señalizado y con farolas bien plantadas y en formación, pero sigue sin fecha de estreno. El nuevo enlace entre la C-31C y la C-32, clave para descongestionar el tráfico entre El Prat y Sant Boi permanece cerrado pese a estar perfectamente asfaltado y pese haber cumplido los plazos de obra. ¿El motivo? Un inesperado apagón administrativo de la compañía endesa que mantiene la infraestructura terminada… pero todavía a oscuras. Aunque en febrero (ojalá) podría hacerse la luz.
La estratégica autopista AP‑7, clave para el transporte de Cataluña en el eje norte/sur, permanece cerrada de forma indefinida desde Martorell tras el derrumbe de un muro de contención del que cayó sobre las vías del tren y provocó la colisión mortal de unn tren de Rodalies el martes por la noche. Autoridades y técnicos trabajan para retirar el convoy y asegurar la estabilidad dela calzada y la seguridad de la vía, mientras miles de conductores buscan rutas alternativas por su cuenta- El corte es muy posible que se prolongue varios días.
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Apertura por sorpresa de la esperada autovía B-25… pero con matices. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (MITMA) ha decidido poner en servicio este jueves al mediodía, sin previo aviso, el tronco central de la nueva autovía justo cuando crecían las críticas por su señalización confusa del nuevo vial. Aunque el estreno de los cuatro carriles de la calzada principal alivia uno de los puntos más conflictivos de acceso desde la A-2, la infraestructura sigue incompleta y mantiene cuellos de botella clave, como el fin dekl tramo estrenado a la altura del futuro enlace con la C-31C en Sant Boi, donde se mantienen las colas. Mientras el Ayuntamiento de Sant Boi se ha mostrado "satisfecho" por la entrada en servicio de la calzada central pero ha reclamado corregir errores y poner fecha a los enlaces pendientes.
L’Hospitalet está a punto de activar un amplio dispositivo especial para blindar las Festes de Primavera, que se celebran desde este jueves 23 alpróximo domingo 26 de abril, con más de 300 efectivos adicionales, refuerzo policial, un plan intensivo de limpieza y varios cortes de tráfico en los principales puntos de actividad para garantizar unas celebraciones seguras, cívicas y sin incidencias.
Durante la Semana Santa, del 31 de marzo al 1 de abril, se llevarán a cabo obras de reparación del asfalto en varios puntos de la ciudad. Las intervenciones incluyen la rotonda en la Avda. de Josep Tarradellas, el paso de peatones en la avda. de Can Batllori y otros cruces importantes. Se prevén cortes y desvíos significativos en el tráfico, con un presupuesto asignado de 251.889,05 euros para estas mejoras.
Las obras de la ansiada autovía B-25 siguen sumando hitos visibles y, esta vez, con efectos inmediatos para la movilidad en Sant Boi. La apertura de tres nuevos ramales ya permite acceder de forma directa al centro de la ciudad y a varios barrios clave (como el Centre, Vinyets-Molí Vell y Ciutat Cooperativa) desde el tronco central de la autovía y desde la nueva gran rotonda elíptica, eliminando rodeos y maniobras complicadas. Un paso importante —aunque no el definitivo— en una infraestructura pensada para descongestionar el casco urbano y mejorar las conexiones entre la A-2, la C-32 y la red viaria local.
Salir del área metropolitana de Barcelona rumbo al sur vuelve a ser desde este jueves por la noche un ejercicio de paciencia. La AP-7 ha quedado de nuevo cortada a la altura de Martorell, en dirección a Tarragona, justo en un punto clave de la circulación del sur del área metropolitana barcelonesa y en especial del Baix Llobregat. Este cierre temporal está obligando a miles de conductores a cambiar de ruta y a enfrentarse a desvíos, retenciones y trayectos más largos no siempre bien indicados ni señalizados. Además el cierre no es solo un problema para el tráfico local, pues la barrera provocada por las obras de emergencia tras el temporal (para contener el derrumbe que desencadenó el accidente ferroviario mortal de Gelida), afecta a uno de los principales corredores viarios de Cataluá y amenaza con alargarse todavía varios días.
A partir de esta tarde, se espera un aumento significativo del tráfico en la variante de Vallirana (B24) debido al cierre de la AP7, lo que afectará la circulación en el carrer Major y generará retrasos en el transporte urbano e interurbano. A pesar de las medidas implementadas, el habitual incremento del tráfico los viernes complicará aún más la situación.
Ni trenes, ni atajos, ni horas punta ni vías alternativas que valgan. Este miércoles por la mañana, los accesos sur a Barcelona desde el Baix Llobregat y L'Hospitalet se han convirtido en una enorme caravana de coches atrapados. Miles de conductores del territorio, empujados a coger el coche y lanzarse a la carretera como consecuncia del cierre total de Rodalies por el accidente ferroviario mortal de Gelida (que se suma al de Adamuz, en Córdoba), han soportado colas kilométricas que avanzaban metro a metro en las principales autopistas y autovías de acceso: A-2, B-23, C-31 C-32. Los automovilistas se han visto atrapados sin escapatoria posible en retenciones kilométricas que han convertido los ya de por si complejos desplazamientos cotidianos en una auténtica prueba de paciencia. El ärea metropolitana ha reforzado el servicio de autobuses en Castelldefels, Gavà y Viladecans para compensar la falta de trenes.
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