Las obras de la autovía B-25 a su paso por Sant Boi encaran su tramo final. El trazado del vial de conexión entre las autopistas A-2 y C-32 evitando el paso por el centro de la ciudad es perfectamente visible y tiene aspecto de acabado, excepto en algunos puntos concretos como el sector de la Parellada y la nueva rotonda elíptica, el sector Oasis y los accesos al Centre y también en el ramal de conexión entre la rotonda del Viena y la C-32, principalmente. No obstante, todavía no hay fecha para el corte de la cinta inaugural. Lo que si se van a encontrar los conductores que circulen por la vía y sus aledaños a partir de este martes son nuevas restricciones en el acceso norte al interior del municipio desde la comarcal C-245, una de las principales arterias de la localidad, y en la salida del barrio de Vinyets-Molí Vell, debido a las obras de urbanización del entorno.

La primera zona afectada por el avance de las obras será la entrada a Sant Boi por la C-245, desde Cornellà, en el sector en el que antes del inicio de los trabajos se encontraba la eternamente colapsada rotonda de la Parellada. En este ámbito se van a mejorar las aceras y el aparcamiento existente y se va a mejorar la conexión de las calles Pare Pere Tarrés y Zaragoza con el tronco central de la comarcal. Sobre el plano, las dos calles funcionarán una como prolongación de la otra, del otro lado de la C-245.
Alternativa por el lateral de la C-245
Debido a la ejecución de estos trabajos habrá restricciones. Para empezar, no se podrá acceder al sector de Vinyets Molí por la calle Pere Tarrés ni se podrá utilizar esta vía como salida del barrio para tomar la calzada lateral de la C-245 que rodea al instituto Itaca –y que conecta con las calles de Sant Joan Bosco y Balmes. Pero ramal lateral se convertirá en la principal vía alternativa para entrar al barrio a no ser que se opte por completar un largo cambio de sentido en la plaza Europa y se vuelva a Vinyets por la calle Huesca. Tampoco se podrá acceder al aparcamiento de la Parellada y el campo de fútbol de ‘la Moli’, desde la C-245.

A la vez se va a continuar trabajando en la nueva rotonda que se está construyendo en la confluencia de las calles Bonaventura Calopa y Maria Girona y en el sector de Can Diví, donde se van a mejorar las aceras. Además, se va a construir un nuevo parking disuasorio, especialmente pensado para los vehículos que no puedan acceder a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de San Boi.
Bonaventura Calopa, cerrada
Esta intervención obligará a cerrar toda la calle Bonventura Calopa –entre la rotonda de Pare Tarrés y Tres d’Abril– y la rotonda de Maria Girona, en dirección a las Termas Romanas y la salida del municipio hacia la BV-2002 y la rotonda elíptica de la B-25. Tampoco se podrá acceder libremente a la explanada de Can Diví que se utiliza como aparcamiento, aunque el Ayuntamiento de Sant Boi ha asegurado que “se intentará facilitar el acceso al aparcamiento de los vecinos afectados, siempre que la ejecución de las obras lo permita”.

Este lunes 13 de abril, ya se han ejecutado los trabajos previos al cierre de los dos grandes troncos de acceso al centro de Sant Boi y Vinyets-Molí Vell por el norte (Pare Tarrés y Bonaventura Calopa), un cierre que tendría que estar operativo desde primera hora de la mañana de este martes con la suficiente antelación como para afectar lo mínimo posible al tráfico de las horas punta de la mañana. Las obras también van a afectar el recorrido y las paradas de algunas líneas de autobús (como la L61, L77, SB1, SB3, L74 y X79) que verán modificados sus recorridos y algunas de sus paradas, que quedarán anuladas o serán trasladadas.
