Los ayuntamientos de Corbera de Llobregat y La Palma de Cervelló han expresado su preocupación al Departamento de Territorio de la Generalitat de Cataluña por las serias afectaciones a la movilidad que ha causado la reciente instalación de un semáforo en la N-340, a la altura del kilómetro 1241, en la zona de Granja Garcia.
En una carta dirigida al Director General de Infraestructuras de Movilidad, las alcaldesas Rosa Boladeras y Anna Pascual han señalado que este semáforo está generando importantes congestiones diarias, especialmente durante las horas punta matutinas, lo que ha duplicado los tiempos de desplazamiento para quienes se dirigen a la autopista. Se estima que más de 17.000 vehículos diarios se ven afectados, lo que repercute negativamente en la movilidad de los vecinos, así como en la actividad económica y la calidad de vida en toda el área.
Colaboración para mejorar la movilidad
Ambos municipios han trabajado conjuntamente desde hace tiempo para mejorar la movilidad compartida mediante medidas coordinadas. Estas incluyen la regulación del tráfico matutino y colaboraciones con otras administraciones en iniciativas recientes, como el refuerzo de las líneas de Autocorb y la implementación de un carril rápido para acceder a Barcelona por autopista.
No obstante, la instalación del nuevo semáforo contradice los objetivos de fluidez que se están persiguiendo, creando un importante cuello de botella que anula las mejoras logradas hasta ahora.
Solicitud urgente al Departamento de Territorio
Por esta razón, los ayuntamientos han solicitado al Departamento de Territorio que analice con carácter prioritario el impacto del semáforo y tome las medidas necesarias para reemplazarlo por un paso elevado. El objetivo es restablecer una circulación más ágil y segura entre los municipios y la red viaria principal.
Las administraciones locales han reiterado su compromiso de seguir colaborando para encontrar soluciones que garanticen tanto la seguridad vial como una movilidad eficiente.